El escándalo de las joyas incautadas en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero en la calle Ferraz ha desatado críticas en privado entre dirigentes del PSOE, que reprochan al expresidente haber dejado al partido “a expensas” de una situación que no controla. Moncloa le sigue respaldando públicamente. Esta semana cuando los peritos de la joyería Ansorena tasaron las 103 piezas intervenidas en 1,3 millones de euros, muy lejos de los 30.000 o 50.000 euros que había adelantado el portavoz de Zapatero, Luis Arroyo, hace un mes.
El propio Arroyo tuvo que salir a pedir disculpas públicamente. “Pido perdón en mi propio nombre por haber inducido a error sobre el valor de las joyas del presidente Zapatero. Él dará explicaciones ante el juez, también sobre eso. Yo siempre trato de informar con honestidad y veracidad. No concibo la comunicación de otro modo”, escribió en la red social X. La tasación había sido solicitada por el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, que investiga el rescate de la aerolínea Plus Ultra.
Hablan los críticos
Entre algunos dirigentes, el malestar es notable. “Zapatero nos está arrastrando con él, ha dejado pasar un mes dando por bueno un valor de las joyas significativamente menor y ahora resulta que si no son las joyas de Sissi poco les falta”, lamenta indignado un dirigente territorial, en referencia a la comparación que el propio Arroyo utilizó en su día para restar importancia al hallazgo.
También, como apunta El País, un alcalde apunta directamente al silencio del expresidente. “Lo peor es el silencio, nos están partiendo la cara por él, cuando es el partido el que está por encima de todos nosotros, que estamos de paso. Lo importante es el PSOE“, critica, a la espera de que Zapatero “tenga explicaciones para todo”. Otro regidor no oculta su asombro: “¿Conoces a alguien que guarde zafiros, rubíes y esmeraldas en una caja fuerte? Eso no son las joyas de la abuela, eso es un tesoro”.
Para un presidente de Diputación consultado, el valor económico es lo de menos. “Yo lo que quiero saber es la procedencia de las joyas y en qué momento se las regalan, porque se ha dicho que unas eran por herencia y otras regalos. Eso es lo importante. Y si las ha declarado, o por qué no las entregó a Patrimonio Nacional, tiene que ser transparente”, señala, preocupado por la posibilidad de que Zapatero haya incurrido en un delito fiscal. “Sería lo que nos faltaba”, remata.

