La relación de confianza entre José Luis Rodríguez Zapatero y su fiel secretaria Gertrudis Alcázar queda patente a lo largo de los más de mil folios de WhatsApp interceptados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. forman parte de la investigación del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, quien imputa al expresidente por organización criminal, falsedad documental y tráfico de influencias en el rescate de la aerolínea Plus Ultra.
En paralelo a la infinita agenda de reuniones y al control de los pagos –La de Turquía son 29.680 y la deben pagar a finales de mayo. Y por cierto de Romero tienen que ingresarte 23.000 no se si lo harán por separado o sumándolo a las mensuales (10 de mayo de 2025)-, Getru es también la encargada de las citas personales con la peluquería, el médico y el botiquín farmacéutico.
– Comida en casa cumple Alba, 17,20 peluquería, 18,30h. Huawei en el cuzco
– Tienes la tarjeta sanitaria?? Le digo a los chicos que te la pidan mañana y se acerquen a una farmacia y se lo dan. O veo si tienen algún cambio de turno y te pueden llevar una desde aquí.
Gertrudis Alcázar lleva junto a José Luis Rodríguez Zapatero más de 25 años, desde que fue nombrado secretario de Organización del PSOE en el año 2000. Es el perfil perfecto para el trabajo encomendado, pues idolatra a su jefe. Este “amor platónico” queda bien reflejado en una conversación en la que él le informa de que acompaña a Sonsoles -su mujer- a la ITV del coche.
– Haces cosas de ciudadano y esposo amante, que mejor vida se puede tener. Estoy en la ofi esta semana, ya el finde me voy a Daimiel, cualquier cosa estaremos ambas pendientes aunque no estemos aquí.
El sábado 27 de diciembre: “Un café no en la oficina”
Sin embargo, a pesar de la familiaridad en el trato, a lo largo de los mensajes hay una barrera jerárquica invisible que no se traspasa: él es el jefe -así le tiene identificado ella en su móvil- y Alcázar es la secretaria. Él y Gertru -como así la tiene grabada en su teléfono el expresidente- hablan de cuestiones personales:
– Yo de balneario en Aragón, ejercicio, lectura (no prensa), baño y comida. El jueves regreso al infierno madrileño, contesta Gertrudis a mediados de agosto de 2025 cuando Zapatero le pregunta – Voy ahora hacia León, Tú donde andas?
En esta relación, el mensaje del sábado 27 de diciembre de 2025 es ciertamente revelador y muestra que, por primera vez, el expresidente sintió miedo de la investigación.
Así, tras un último mensaje del 23 de diciembre, en el que Gertru le informa de que pasará las vacaciones de Navidad en Múnich, Zapatero contacta con ella el sábado 27 de diciembre, un día no laborable, a las 8:52 horas, y Gertrudis, le contesta un minuto después.
– Zapatero (ZP): Buenos días
– Gertrudis (GR): Buenas

Tras ese par de mensajes, silencio. El siguiente es de Zapatero, casi una hora después. A las 9:45, se atreve a preguntar:
– ZP: ¿Dónde estas??
– GR: En Madrid. Estaré aquí hasta el próximo viernes, dime
– ZP: ¿Llegaste ayer?
– GR: Sí, anoche. ¿Vosotros bien?
– ZP: Regular. Tendríamos que vernos a tomar un café, pero no en la ofi, en el AC de Pozuelo, hoy o mañana, cuando te venga mejor. Te traerían los chicos [expresión que se refiere a los guardaespaldas]
– GR: Ok, cuando me digas. Ahora en a mañana necesito un rato que acabo de llegar de andar. Pero a partir de las 12 puedo todo el día y mañana cuando me digas.
– ZP: 12:30 en AC. Finca, los chicos te cogen.
– GR: Ok
– ZP: Se me olvidó. A ver si pueden un cartón de Vogue…
– GR: Ok
A tenor de este hilo, el expresidente habría podido dudar y meditar antes de lanzarse a pedirle quedar para analizar la situación.
“Los jefes jamás toman café con sus secretarias. En este momento, es consciente de un riesgo y pide la complicidad de ella. Es posible que a partir de entonces sienta una mayor amenaza”, explica a Articulo14 María de la Torre, socia de penal en GovCom Abogados.
Según recuerda, fuera de la oficina podrían hablar sin miedo a ser escuchados, sin el testigo de los otros trabajadores, como su otra secretaria Judith.
Desde la detención de su amigo Julio Martínez, el 11 de diciembre de 2025, los medios de medios de comunicación fueron profundizando en la situación del rescate. Por ejemplo, el 25 de diciembre, el diario El Mundo publicó los detalles de los préstamos de la aerolínea que la Fiscalía veía delictivos y ligados a cargos chavistas.
Blanquear su actividad
Esta reunión fue el punto de inflexión de una situación que se había desatado días antes y que hasta entonces no había sentido como una amenaza. Cabe recordar que tras la detención de “Julio”, a quien se identifica como su presunto testaferro en España, Zapatero tarda en reaccionar y abordar esta cuestión con su secretaria. Así, el día de las detenciones y registros, el jueves 11 de diciembre, no se trata el tema en estos mensajes.
Tampoco el 12 ni el fin de semana. La madrugada del 12 al 13 se desveló a la opinión pública la detención de Julito. El lunes 15 de diciembre, tras un fin de semana lleno de noticias sobre el amigo de Zapatero, aparece la primera mención explícita:
– ZP: Buenos días. ¿Qué tal? ¿Cómo estáis?
– GR: Bien. Preocupada no por los datos, sino por la intencionalidad como se cuentan. Y por las lobas.
– ZP: Todo eso va a ser inevitable. Hay que asumir que tenemos una temporada por delante ácida. Las tres reaccionaron mejor de lo esperado. Nunca acabas de conocer a los seres humanos.
– GR: Soy consciente. Bien tener esa serenidad en estos momentos. Lo importante estar juntos, que os tengáis, nos tengamos. Para Judith el viernes y el sábado duro, pero ayer y hoy bien. Estamos a la orden.
– ZP: Aún no me lo creo…. Es como un infarto, no avisa y zaca. Imagínate los escoltas con la relación que tenían con él…
– GR: Sí, muy duro, además el jueves nosotras sacábamos a JM del error, y de los chicos lo hemos comentado esta mañana.
Seis minutos más tarde, Zapatero, que no parece muy afectado y va en un avión, cambia radicalmente de tema: “Diossss. Aterrizamos en 30 m. Espero dormir bien hoy…”.
El 16 de diciembre, cinco días después, escribió a Getru para preguntarle por la primera factura de Análisis Relevante (AR). Y diez días después, entendió la dimensión de la amenaza con ese café fuera de la oficina.

