Gertrudis Alcázar, la secretaria de José Luis Rodríguez Zapatero señalada en el auto del juez José Luis Calama por su papel en la trama, es conocida en Ferraz y en círculos políticos por su discreción y lealtad al expresidente. También ha trascendido que su hermana Antonia es alcaldesa del pueblo madrileño Velilla de San Antonio por el PSOE, y estuvo imputada en una causa de corrupción por el propio Calama, de la que fue absuelta. Gertrudis lleva con Zapatero más de 25 años, desde que fue nombrado secretario de Organización en el año 2000, tras trabajar con Joaquín Almunia y Manuel Chaves. Lo poco que ha trascendido de su labor lo recoge el documental La última llamada (Movistar, 2025), sobre los expresidentes del Gobierno, en el que habla a la cámara de su tiempo en La Moncloa.
Pero el bajo perfil de Gertrudis, conocida como Gertru, esconde una intensa actividad como militante socialista, en la que destaca su pertenencia a la Ejecutiva del partido en Ciudad Lineal (Madrid), y que le ha llevado a presentarse en listas.
En las últimas elecciones municipales del 28 de mayo de 2023, Gertrudis concurrió en Torrejón de la Calzada, municipio del Sur de la Comunidad de Madrid que cuenta con cerca de 11.000 habitantes, como número nueve de una lista que encabezó María Clara López Borreguero, según recoge el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, donde al final gobierna el independiente David Blázquez.
La implicación de Gertrudis con el PSOE regional y municipal ha sido variada y hace una década figuraba en la Ejecutiva del partido en el distrito de Ciudad Lineal de la capital que presidía Modesto Nolla, en la que desempeñó la labor de secretaria de Política Autonómica.
La discreción de su labor ha quedado en segundo plano este martes tras conocerse la imputación de Zapatero. El auto de Calama la sitúa como “colaboradora de confianza”, con “un papel operativo esencial dentro de la red organizada orientada al ejercicio ilícito de influencias” puesto que en sus manos está “la elaboración y la cobertura formal de documentación” que usa la estructura.
“La gestión cotidiana de la red”
Por todo ello, el juez ha ordenado la incautación de los terminales móviles y los dispositivos electrónicos de Alcázar, así como la intervención soportes tecnológicos capaces de almacenar no sólo mensajes de texto y correos electrónicos, sino también otros generados por aplicaciones de comunicaciones tipo WhatsApp. La investigación persigue en este sentido el listado o agenda de contactos que figuren almacenados en cuentas de correo electrónico, registro de llamadas y mensajes de todos sus dispositivos.
Además, ha solicitado “efectuar un registro corporal externo a María Gertrudis Alcázar-Jiménez a efectos de intervenir. su teléfono móvil y cualquier dispositivo de almacenamiento masivo de
“información -que ‘porte en ese momento, por ser necesarios para la práctica de diligencias de investigación y evitar la pérdida, alteración o destrucción de datos relevantes”.
Según la descripción de los niveles del juez de la estructura organizada por Zapatero, en un segundo peldaño se situaría la sociedad Whathefav SL -cuyas administradoras y socias son sus hijas- y en un tercer estadio su secretaria, encargada de “la gestión cotidiana de la red” y también con el rol de “ejecutar directamente las órdenes impartidas” por el expresidente del Gobierno.
En este tercer nivel, aparece también Cristóbal Cano Quiles, con un rol equivalente al de María Gertrudis y en contacto permanente con ella, en su caso como gestor diario del entorno societario controlado por Julio Martínez Martínez.
Facturación ficticia
María Gertrudis aparece vinculada a “una operativa de facturación desvinculada de la realidad económica, pues únicamente va dirigida a generar un soporte documental”.
Y se cita este caso: “María Gertrudis pregunta a Cristóbal Cano respecto de la emisión de una factura por un importe de 20.000 euros, y plantea la posibilidad de emitir una o varias facturas, solicitando indicaciones sobre los conceptos que han de consignarse en ellas. Tal extremo evidencia de forma clara una previa concertación sobre el contenido, conceptos e importe de las facturas que se van a emitir”.
La conclusión inicial, en este sentido, del juez es que “ambos se encargan de proporcionar cobertura formal y documental a la operativa, coordinando la emisión de facturas, los conceptos a consignar y los importes”. Y más aún: “este patrón evidencia un modus operandi estable y reiterado, orientado a dotar de apariencia documental a movimientos financieros carentes de causa económica real”.
A los mandos del e-mail de Zapatero
Según el juez, María Gertrudis actuó como usuaria principal de la cuenta presidentezapatero@presidentezapatero.com, lo que la convierte en “un nodo central de comunicación y gestión documental” desde su posición en la oficina de la calle Ferraz 35, descrita como un “centro de coordinación de la red en el que se impartieron instrucciones, se elaboraron documentos y se gestionaron comunicaciones sensibles”. Desde la oficina, sigue el auto del juez, “se articula la operativa financiera y societaria y a su alrededor actuaron colaboradores de confianza”.

