Antonio Acedo Meneses tenía 36 años y llevaba prácticamente toda su vida vinculado al ferrocarril. Era hijo y nieto de ferroviarios, fotógrafo y un profesional interesado en mejorar el transporte público español. Este miércoles 28 de octubre perdió la vida en el accidente de tren de Toledo, cuando el AVE de Renfe del que era maquinista titular colisionó con un convoy de Iryo que permanecía detenido cerca de Urda. Su fallecimiento ha despertado una profunda conmoción entre quienes lo conocían.
Nacido en Móstoles (Madrid) en 1990, Acedo había convertido una tradición familiar en su profesión. Pero detrás del uniforme existía también una persona inquieta, vinculada al arte, la fotografía y las humanidades. Su historia ha adquirido una dimensión especialmente significativa después de conocerse que había participado en la elaboración de propuestas políticas para mejorar el sistema ferroviario español.
Una vida vinculada al ferrocarril y a la fotografía
Antonio Acedo, el maquinista del AVE fallecido, era un hombre bueno. Tuve la suerte de conocerlo. Fue tan generoso que hasta quiso acompañarnos militando en Izquierda Española. Un tipo prudente, amable y ejemplar.
Preparó buena parte de nuestro programa sobre transporte,…
— Guillermo del Valle (@GuilledValle) October 28, 2026
La relación de Antonio Acedo con los trenes comenzó mucho antes de su formación como maquinista. Su padre ejercía esa misma profesión y su abuelo había trabajado como electricista de Renfe. El mundo ferroviario formaba parte de su entorno cotidiano, una influencia que terminaría determinando tanto su carrera profesional como sus intereses artísticos.
En su página personal, todavía disponible en Internet, Acedo explicaba cómo había desarrollado desde la adolescencia una especial fascinación por la fotografía. Los negativos, las diapositivas y las cámaras analógicas utilizadas durante los viajes familiares despertaron una afición que decidió cultivar académicamente en 2010.
Dos años después, en 2012, comenzó sus estudios para convertirse en maquinista, una decisión que lo llevó a trasladarse a Barcelona. Allí continuó desarrollando su actividad profesional y artística, además de iniciar estudios relacionados con Arte, Historia y Geografía en la Universitat Oberta de Catalunya.
Su trabajo fotográfico tenía una estrecha relación con el paisaje ferroviario. Entre sus proyectos destacan La vida del maquinista I y Paisajes desde el tren (Origen), este último desarrollado a partir de sus desplazamientos entre Madrid, Barcelona y Valencia.
En aquella serie, iniciada en 2016, buscaba capturar los paisajes que desaparecían ante la velocidad del tren. Las imágenes, tomadas inicialmente con un teléfono móvil junto a las ventanillas, reflejaban su interés por la naturaleza y por los pequeños detalles que suelen pasar inadvertidos durante los viajes.
Su compromiso político y las advertencias sobre el sistema ferroviario

El accidente de tren de Toledo también ha permitido conocer otra faceta de Antonio Acedo: su participación en la actividad política. El maquinista militaba en Izquierda Española y había colaborado en la elaboración de propuestas sobre transporte.
Guillermo del Valle, dirigente de la formación, ha publicado un mensaje de despedida en el que recuerda su personalidad y su compromiso con el servicio público.
“Antonio Acedo, el maquinista del AVE fallecido, era un hombre bueno. Tuve la suerte de conocerlo”, escribió Del Valle, que lo describió como “un tipo prudente, amable y ejemplar”.
Según su testimonio, Acedo preparó buena parte del programa de transportes de la formación, identificando problemas relacionados con la liberalización ferroviaria, el aumento de viajeros, la financiación del mantenimiento y el estado de las infraestructuras.
El dirigente sostiene que el fallecido había advertido del deterioro de la red y de las consecuencias de una inversión insuficiente. Se trata de valoraciones políticas atribuidas a Del Valle, sin que hasta el momento se haya podido determinar qué propuestas concretas redactó personalmente Acedo.
Su compañero también ha cuestionado que las responsabilidades del accidente puedan limitarse a los errores individuales, defendiendo que la seguridad ferroviaria depende de un sistema técnico y organizativo mucho más amplio.
Las últimas comunicaciones antes del accidente de Toledo
Las grabaciones difundidas por varios medios, entre ellos la Cadena SER y la Agencia EFE, permiten reconstruir parte de lo sucedido durante los minutos anteriores a la colisión.
A las 8.31 horas, el maquinista del AVE comunicó al centro de control de Adif en Atocha una incidencia relacionada con el sistema de seguridad LZB. Después de recibir instrucciones para desconectarlo y volverlo a conectar, a las 8.36 recibió autorización para reanudar la circulación con marcha normal.
El tren de Iryo permanecía detenido en la misma vía debido a problemas relacionados con ese sistema. Las investigaciones deberán esclarecer las circunstancias de la colisión y determinar las posibles responsabilidades.
El accidente de tren de Toledo acabó así con la vida de un trabajador cuya trayectoria estuvo estrechamente ligada al ferrocarril, tanto desde el punto de vista profesional como personal.
Guillermo del Valle cerró su despedida con una frase que resume el dolor de quienes compartieron parte de su vida: “Nunca te olvidaremos, Antonio”.

