Calama prepara la imputación de Zapatero por malversación pero sugiere que el origen de las joyas es una comisión

"Difícilmente son un regalo institucional de un jefe de Estado", sostiene el juez, que advierte a Zapatero de que las cartas que pretende haber enviado a Arabia pueden ser falsas

El juez José Luis Calama ha rechazado enviar una comisión rogatoria a Arabia Saudí como pedía José Luis Rodríguez Zapatero en busca de justificantes sobre el supuesto origen de sus joyas y le ha propuesto ir a buscar la documentación por sus propios medios. En un auto de este martes se ha adherido a los razonamientos y peticiones de la Fiscalía en un informe del viernes en el que además de desaprobar la citada comisión rogatoria, el Ministerio Público, que no se cree la versión de Zapatero, pedía imputarle un nuevo delito, malversación, al haberse autoinculpado de éste el expresidente. Calama se ocupará de  la ampliación de la imputación interesada por el Ministerio Fiscal en una resolución separada.

Además de cuestionar el relato del expresidente en todos los puntos en coincidencia con la Fiscalía, alude específicamente al dolo, es decir a que los presuntos delitos se habrían cometido con conocimiento. Cree que tiene “particular relevancia” el hecho de que, bajo la Presidencia del propio investigado, se aprobara el Código de Buen Gobierno mediante Acuerdo del Consejo de Ministros de 18.02.2005, en el que se establecía expresamente que los obsequios institucionales de especial significación debían incorporarse al patrimonio público. Esta circunstancia pone de manifiesto el pleno conocimiento por parte del investigado del régimen aplicable a este tipo de bienes y, por tanto, no resulta coherente con la explicación actualmente ofrecida”.

Y sobre si supuesta ignorancia del valor de las joyas, el auto ve “razonable inferir que unos juegos de joyería integrados por rubíes, esmeraldas y zafiros, atribuidos a un obsequio realizado por un monarca saudí, presentan una relevante entidad patrimonial. A ello se suma que las propias características externas de las joyas permiten advertir, incluso a cualquier observador carente de conocimientos especializados, que se trata de bienes de notable valor económico. Desde esta perspectiva, la afirmación de que permanecieron durante años en su poder “sin conciencia de su valor material” encuentra difícil acomodo en las características objetivas de los efectos de que se trata”.

Joyas sin certificado de autenticidad

Calama apunta a que las joyas serán una comisión: le parece relevante que las piezas no se encontraran conservadas en sus estuches originales ni fueran acompañadas de certificados de autenticidad, documentación acreditativa de procedencia o cualquier otro elemento identificativo habitualmente asociado a bienes de esta naturaleza y valor. “Sin que ello permita extraer por sí solo una conclusión definitiva acerca de su origen, lo cierto es que tales circunstancias difícilmente se compadecen con la tesis de que se tratara de un regalo institucional efectuado por un Jefe de Estado y destinado a su incorporación al patrimonio público, supuesto en el que cabría razonablemente esperar la conservación de la documentación y de los elementos accesorios necesarios para su adecuada identificación, inventario y custodia”.

El auto se adhiere además a la observación de la Fiscalía sobre la “absoluta falta de acreditación de la presentación de las referidas cartas en la Embajada de Arabia Saudí”, y advierte de la estrategia “dilatoria” de Zapatero.

Sería sorprendente que el expresidente y su defensa no hayan caído en ello, por lo que parece que cargar con un nuevo delito, que se suma al fiscal y de contrabando en esta pieza separada de la causa Plus Ultra, y que para casos agravados como éste dado el valor millonario de las joyas entraña penas de prisión de cuatro a ocho años, sería la manera de intentar sortear el delito fiscal y de contrabando, y quizás también un mal menor con tal de no desvelar cómo el lote millonario llegó a su poder.

Cuando el pasado 23 de septiembre, cuatro meses después de que la Policía hallara las joyas de más de 1,3 millones en una caja fuerte escondida en su despacho, dio explicaciones por primera vez y sostuvo que la colección de piezas fue un “obsequio” del Rey Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, quien se la entregó en 2007 en el Palacio de la Moncloa en Madrid, juristas ya advertían de esta autoinculpación, que le sitúa en una situación similar a la de Franco, su familia y el Pazo de Meirás. El pasado marzo, el Tribunal Supremo dictó una sentencia histórica que obliga a los descendientes de Francisco Franco a devolver el Pazo, según ha informado Artículo14.

Si fuese verdad la versión de Zapatero, las joyas las recibió siendo presidente y en razón del cargo. Por ello no son suyas sino del Estado. El delito del que se autoinculpa se sitúa en la esfera de la apropiación indebida, como los Franco, no prescrita pues es continuada hasta hoy.

“La comisión dolosa del delito de malversación emerge de la consciente actuación desviada de la obligación normativa que le impelía a entregar las valiosas joyas recibidas a Patrimonio del Estado, consumándose la sustracción con el acto de disposición de los caudales públicos”, subraya la Fiscalía.

De esta forma, el Ministerio Público además de pedir imputarle malversación, quiere investigar los regalos depositados en Patrimonio del Estado cuando era presidente del Gobierno. En este sentido, el juez pidió a Patrimonio este viernes que le aportara el acta de aceptación de obsequios institucionales de Presidencia del Gobierno de 2004 a 2011, lo que ha realizado este martes.

Sólo tres regalos de Arabia Saudí que desmienten su versión

Aunque no dio explicaciones al juez hasta hace un mes, desde el entorno de Zapatero se venía construyendo la tesis de que las joyas provienen de un país árabe y son un obsequio institucional del citado jeque, en Madrid y en 2007 ya que hubo un viaje en ese año.  Con esta estrategia, como ha informado Artículo14, el expresidente trataría de eliminar el delito de contrabando y, además, sostener que se trataría de un delito fiscal prescrito, aunque se acusa a sí mismo de malversación.

Si se trata de un obsequio institucional recibido durante su etapa como presidente del Gobierno durante su primera legislatura (2004-2008), la primera pregunta es por qué el expresidente no donó estas joyas a Patrimonio, como sí hizo con más de medio millar de objetos recibidos entre el 17 de abril de 2004 y el 21 de diciembre de 2011, según consta en el Acta de Recepción de obsequios institucionales con fecha de 1 de marzo de 2012.

Según los anexos de este Acta, durante el año 2007 y con procedencia de Arabia Saudí, únicamente figura la entrega a Patrimonio del Estado de un reloj de sobremesa dorado con esmeraldas recibido el 19 de junio de 2007.

Un año después, con fecha de 5 de junio de 2008, por parte del rey de Arabia Saudí Abdalá bin Abdulaziz, el regalo de un “reloj de sobremesa sobre peana de mármol y encima una figura de un ciervo”. Posteriormente, el 16 de julio, otro presente del mismo monarca: una pieza de artesanía con la representación de una escena del desierto (palmera, jaima y figuras de personajes) en oro y plata sobre base de mármol y jade.

No hay rastro en este Acta de las joyas encontradas en la caja fuerte como el collar de oro blanco de 18 quilates con cadena de diamantes y dos esmeraldas naturales procedentes de Zambia, tasado en 278.000 euros, u otro collar valorado en 220.000 euros, elaborado en oro blanco de 18 quilates con trece zafiros de origen tailandés y decorado con diamantes, además de las pulseras, sortijas o pendientes, tasados individualmente en más de 80.000 euros.

El origen venezolano

Cuando las relaciones del expresidente con Venezuela y más concretamente con empresarios de este país por el rescate de Plus Ultra centran la investigación judicial, la vía árabe desdibuja otra vía de indagación sobre la entrada de las joyas.

Los investigadores rastrean si las joyas de Zapatero viajaron en las maletas de Delcy Rodríguez, cuando aterrizó en Madrid la noche del 19 al 20 de enero de 2020, como avanzó este medio. Algunos expertos reconocen que la factura de algunas piezas sería árabe, pero precisan que se trata de un diseño muy valorado por el público latinoamericano. En este sentido, tasadores han explicado a Artículo14 que han identificado piezas de este tipo en venezolanos millonarios que han llegado a España en los últimos años. Por ello, los investigadores contemplan que el lote de más valor de las joyas incautadas pudiera constituir una contraprestación por su apoyo a Nicolás Maduro.

Un testigo habría declarado que las joyas sí provienen de Arabia pero no serían un regalo sino una comisión por las gestiones de Zapatero con el AVE a La Meca que no se habría hecho efectiva hasta 2019, según ha publicado El Debate, con lo que el posible delito no estaría prescrito. Y es coherente con la información que ha publicado Artículo14 de que la caja fuerte en la que se hallaron fue construida a principios de 2020 tras mudarse el expresidente a finales de 2019 a su oficina actual en Ferraz, que usaba la Fundación Pablo Iglesias.

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