El Gobierno y los expertos en seguridad trabajan con la hipótesis de que el accidente ferroviario apunta a un “fallo en el sistema de seguridad de la vía combinado con un error humano desde el centro de control”. Así se desprende de los primeros indicios del accidente ferroviario entre Mora y Urda, en Toledo, ocurrido poco antes de las nueve de la mañan de este miércoles.
Así lo aseguran fuentes del Ejecutivo en un primer momento. “Un error humano ante una avería del sistema principal de señalización es la posible causa del accidente”, explican las citadas fuentes. Aunque, precisan, todavía se están investigando las circunstancias del siniestro.
El vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos José María Goicolea Ruigómez había señalado previamente a Europa Press la posibilidad de que se hubiera producido un fallo en el sistema automático LZB de nivel 2, encargado de detener los trenes cuando detecta la presencia de otro convoy o un obstáculo en la vía.
Según el experto, este mecanismo debe actuar con independencia de las decisiones del maquinista. Por ello, una de las hipótesis que planteó es que el sistema LZB estuviera averiado y que los trenes circularan con el sistema ASFA, que requiere una mayor intervención humana.
Ahora la investigación tendrá que determinar qué ocurrió en el sistema de señalización y cómo pudo producirse la colisión.
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