Adrián viajaba hacia Sevilla con varios amigos cuando el tren en el que se encontraba sufrió un grave accidente ferroviario en la provincia de Toledo. Había salido de Madrid a primera hora de la mañana para asistir a una conferencia de trabajo. Sin embargo, el trayecto terminó de manera inesperada cuando dos convoyes de alta velocidad colisionaron en las proximidades de Urda. El joven consiguió salir con vida y contactar con su madre, aunque lo que le contó durante aquella llamada refleja la gravedad de lo sucedido.
«No podemos hacer nada», fue el mensaje que trasladó a Marisol, su madre, mientras describía la situación de los pasajeros que habían quedado atrapados o gravemente heridos. Según relató ella posteriormente en el programa Espejo Público, de Antena 3, Adrián le explicó que había personas muriendo a su alrededor y que quienes habían sobrevivido al impacto no podían ayudarlas.
El testimonio de este joven constituye uno de los primeros relatos sobre el accidente de tren registrado este miércoles 28 de octubre entre Los Yébenes y Urda, en Toledo. El siniestro, que ha implicado a un AVE de Renfe y a un convoy de Iryo, ha provocado una amplia movilización de los servicios de emergencia y la suspensión de la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.
Adrián consiguió salir del tren y llamar a su madre
Marisol ha contado en Espejo Público cómo fueron los primeros minutos después de que su hijo consiguiera abandonar el convoy accidentado. Adrián había sufrido algunas heridas, pero se encontraba consciente y pudo comunicarse con ella para explicarle lo ocurrido.
La llamada no llegó desde su propio teléfono. Según explicó su madre, alguien tuvo que prestarle un dispositivo para que pudiera contactar con su familia, ya que las circunstancias del accidente le impedían recuperar sus pertenencias.
Marisol relató que varios pasajeros habían salido despedidos durante el impacto y no podían regresar al interior del vagón. Adrián le describió una situación especialmente difícil, con personas gravemente heridas y otras que, según sus propias palabras, estaban muriendo.
«La gente está muriendo», fue la situación que el joven transmitió durante aquella conversación, según el testimonio que su madre compartió posteriormente en televisión.
La mujer explicó que su hijo viajaba en el AVE que había salido de Madrid a las ocho de la mañana. En ese momento, la principal preocupación de Adrián era lo que estaba presenciando a su alrededor, una situación ante la que se sentía completamente impotente.
El relato permite reconstruir parte de lo vivido por los pasajeros inmediatamente después del choque, aunque no aporta información sobre sus causas técnicas, que continúan bajo investigación.
Uno de los amigos de Adrián sufrió una grave fractura de pierna

Adrián no viajaba solo. Había salido de Madrid acompañado por varios amigos con los que tenía previsto asistir a una conferencia relacionada con su trabajo en Sevilla. Durante la conversación telefónica con su madre también pudo comunicarle algunas de las consecuencias que el accidente había tenido para sus compañeros.
Según explicó Marisol, uno de los amigos de su hijo había sufrido una fractura muy grave en una pierna. La mujer no pudo precisar su estado médico ni ofrecer más información sobre la evolución de las lesiones, pero confirmó que el impacto había afectado directamente al grupo.
El testimonio fue especialmente difícil para Marisol, que compareció entre lágrimas durante su intervención en el programa de Antena 3. Aunque había conseguido hablar con Adrián, todavía desconocía el alcance exacto de sus heridas y dónde podría reunirse con él.
Su primera decisión fue desplazarse para buscarlo. La madre explicó que apenas había podido mantener una conversación con el joven, porque se encontraba profundamente alterado por lo sucedido.
Según su descripción, Adrián estaba «colapsado, fuera de sí». La expresión resume el estado en el que se encontraba después de sobrevivir a una colisión ferroviaria y presenciar las consecuencias del accidente entre otros viajeros.
La indignación de Adrián después del accidente de tren
Durante la conversación, Adrián también trasladó a su madre su indignación por lo ocurrido. Marisol recordó en Espejo Público que su hijo se preguntaba qué más tendría que suceder en España para que las cosas funcionaran correctamente.
Se trataba de una reacción personal expresada inmediatamente después del accidente, cuando todavía no se conocían las circunstancias exactas que habían provocado la colisión.
Las primeras informaciones difundidas por fuentes del Ministerio de Transportes apuntan a que un AVE de Renfe podría haber alcanzado por detrás a un tren Iryo, provocando el descarrilamiento de dos de sus vagones. Sin embargo, esta hipótesis todavía debe ser contrastada por los investigadores y no permite establecer responsabilidades.
El accidente se ha producido alrededor de las 08:30 horas en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, el mismo corredor en el que el pasado 18 de enero tuvo lugar la tragedia de Adamuz, en Córdoba, que dejó 46 fallecidos.
Mientras los servicios de emergencia continúan trabajando y se intenta esclarecer el alcance del siniestro, el testimonio de Adrián, conocido a través de su madre, muestra las consecuencias personales de la colisión.
Para Marisol, lo más importante después de recibir aquella llamada era encontrar a su hijo y comprobar cómo se encontraba. Adrián había conseguido salir del tren con vida, pero las imágenes que acababa de presenciar y la situación de sus compañeros habían convertido aquel viaje a Sevilla en una experiencia que difícilmente podría olvidar.

