Arcadi España va a ser uno de los ministros de Hacienda más breves, pero en esta etapa no se puede decir que su antecesora, María Jesús Montero, haya hecho mucho más. Sin Presupuestos ni iniciativas cierra la legislatura el Ministerio de Hacienda y España ha decidido in extremis inaugurar el XXXVI Congreso de la Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) que se celebra este jueves y viernes en Toledo. Es insólito que un ministro acuda a este cónclave. Sólo lo hizo también Montero en 2019, y al igual que su sucesor, a las puertas de las elecciones generales.
La relación de la Asociación de Inspectores con el ministro de Hacienda no suele ser la mejor pero en esta legislatura ha tocado fondo. Hace tres años los inspectores vivieron en Burgos uno de los congresos más amargos que se recuerdan, justo cuando el PSOE negociaba desarrollar un cupo catalán y desmantelar la Agencia Tributaria (AEAT) con ERC y Junts a cambio de la investidura de Pedro Sánchez. Por primera vez, la entonces directora de la AEAT, Soledad Fernández Doctor, ni siquiera acudió al congreso escudándose en un viaje. Sí lo hizo el secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, que intentaba capear el temporal.
Cuatro años antes, una Montero en funciones aseguró en el congreso de IHE celebrado en 2019 en Zaragoza que estudiaba cómo elevar la imposición fiscal a los más ricos y señaló la necesidad de un “debate” sobre la contribución de las grandes rentas a las arcas públicas. Ahora se diría que España ha decidido aparecer casi se improviso por Toledo tras haber visto el tema del cónclave: “Impuestos: ¿a dónde van nuestros recursos? El valor de lo público y el cumplimiento tributario”.
Se prevé que el ministro haga campaña con una defensa de la protección de lo público que a su juicio ejemplifica el Gobierno de Pedro Sánchez, y ataque al PP y a Vox por supuestamente amenazarlo, además de cargar contra la política de impuestos bajos de las comunidades gobernadas por el Partido Popular como Madrid.
Que el último ministro de Hacienda de un Gobierno que ha amagado con la disgregación de la AEAT se presente en su congreso a hacer campaña puede no ser bien recibido. Puede contemplarse al menos con el alivio de que no se ha hecho nada de lo pactado sobre el cupo, aunque también podría trasladársele por parte de los inspectores la advertencia de que son conscientes de que si Sánchez lo necesita para pactar con sus socios, volverá a plantearlo.
Shakira, el muro y la ultraderecha
Hay otras desavenencias en el seno de la AEAT y algunas se han manifestado a España a pesar de lo breve de su mandato. Con perfil político, como su predecesora, el pasado mayo España se estrenó con unas declaraciones que intentaban apagar el malestar interno que se vive en la AEAT con el recurso del muro y de la ultraderecha, aplicado como novedad al malestar ciudadano con la agresividad de la AEAT y los impuestos altos.
Este malestar tenía dos frentes: el de la Asociación de Inspectores, que siente que ni la cúpula de la AEAT ni el Ministerio han defendido su labor tras al varapalo que ha sufrido el Fisco por parte de la Audiencia Nacional con la sentencia que ha absuelto a Shakira. Y el de algunos funcionarios en el seno de la AEAT que reclaman mejoras en la carrera y que han convocado paros. Unas medidas de presión que se han abandonado ahora por la convocatoria de elecciones a pesar de que se ha convocado una huelga general para el 11 de noviembre.
Entonces, Arcadi España alabó “el trabajo de los miles de funcionarios de la Agencia Tributaria que están sufriendo un ataque sistemático por parte de la derecha y la ultraderecha, acusándoles de delitos cuando lo único que son, es personas independientes, funcionarios muy bien preparados, desde el primero hasta el último”, que “están haciendo un trabajo normal dentro de una democracia” como “es un buen sistema tributario progresivo”.
España trataba así de salir del paso del enfrentamiento entre IHE y la cúpula de la AEAT a cuenta del comunicado que publicaron los inspectores el pasado 25 de mayo, motivado por el malestar que ha generado la sentencia sobre Shakira y, sobre todo, el que nadie les haya defendido.
No deflactación del IRPF
Hacienda ha anunciado que recurre al Tribunal Supremo pese al riesgo ante una sentencia que ha causado desazón entre inspectores porque creen que consagra que no se tribute en ningún sitio, con lo que la AEAT tendría el deber moral de recurrir. La defensa de su actividad y de la necesidad de tributar no la ha blandido ningún responsable del Fisco sino IHE y algunos inspectores a título personal.
El comunicado de IHE cayo mal en la dirección de la AEAT porque consideraron que contenía pronunciamientos políticos, como la parte en la que muestran su comprensión con las críticas ciudadanas a cómo la clase media trabajadora soporta “la mayor parte de los impuestos” en un escenario de no deflactación de la tarifa del IRPF. Un pronunciamiento político que fuentes consultadas en IHE no veían tal sino una crítica democrática desde el momento en el que la no deflactación es una subida de impuestos que no pasa por el Parlamento ni se comunica a los ciudadanos.
En este punto, los inspectores también aludían a “la necesidad, cada vez más acuciante, de acceder a un empleo estable y de calidad”, y “el encarecimiento de bienes esenciales como la vivienda, la cesta de la compra o los suministros básicos”.
Corrupción y función pública
El escrito de los inspectores no se quedaba aquí y también advertía de que en el “momento histórico en el que nos encontramos, en un contexto lleno de incertidumbre”, “influyen factores tales como son los casos de presunta gravísima corrupción de quienes deberían ser un ejemplo de transparencia, austeridad y pulcritud en el uso de los recursos públicos”.
Y en segundo lugar, “el riesgo cierto de desmantelar la función pública mediante la sustitución de los actuales procesos selectivos de altos funcionarios -entre ellos, los inspectores de Hacienda- por sistemas de menor exigencia y con criterios subjetivos. Un cambio así solo puede tener un objetivo: interferir en la toma de decisiones técnicas, incluidas las que afectan directamente a la lucha contra el fraude fiscal”.
Por todo ello, concluía su escrito, pedían “respeto hacia un colectivo cuya profesionalidad no puede ponerse en duda y hacemos un llamamiento a la opinión pública, y a todos nuestros ciudadanos para que contribuyan a un debate respetuoso y serio sobre la fiscalidad en España y sobre su administración. Un debate desde el rigor, a la altura de lo que exige un Estado social y democrático de derecho y de lo que demandan los ciudadanos a quienes servimos”.
De fondo están también los ataques de Robert Amsterdam y su despacho a Hacienda, que Fernández Doctor habría aprovechado para intentar acercarse a IHE con una carta en la que quería defender a la AEAT.
Agencia única e independiente
Más de 650 inspectores de Hacienda del Estado procedentes de todo el país se darán cita los días 29 y 30 de octubre en el Palacio de Congresos de Toledo. “Este congreso anual de IHE llega en un momento en que la defensa de una Administración tributaria fuerte y del Estado de Derecho es fundamental para garantizar la igualdad de todos los ciudadanos ante el sistema tributario y la eficacia en la lucha contra el fraude”, han señalado desde la asociación en una nota difundida a los medios.
Los inspectores de Hacienda ratificarán su apuesta por una Administración tributaria única, exigente e independiente, orientada al interés general.
La clausura del Congreso, el viernes 30 de octubre, estará presidida por la presidenta de la asociación, Ana de la Herrán, y por el director de la AEAT, Antonio Ansón, que asumió la dirección el pasado mes de julio tras la salida de Fernández Doctor tras conocerse que el Fisco finalmente se personaba contra José Luis Rodríguez Zapatero en la causa por delito fiscal y de contrabando por sus joyas.

