Nueva tragedia ferroviaria

Adif modificó en junio el contrato de sustitución del LZB fuera de su plazo de ejecución

Adif modificó en junio el contrato de implantación del ERTMS Madrid-Sevilla, cuyo plazo inicial había vencido en febrero. El gestor ferroviario retrasa su puesta en servicio a 2027

La sucesión de contratiempos en el proceso de modernización del sistema de seguimiento y control ferroviario LZB por parte de Adif ha provocado que el nuevo sistema europeo, ERTMS, no esté aún operativo, pese a que el plazo inicial de 52 meses previsto en el contrato se habría cumplido en febrero de 2026, si se computa desde su formalización. Cabe recordar que un fallo del sistema LZB es el origen preliminar de la tragedia ferroviaria del pasado 28 de octubre en Urda (Toledo). En el punto kilométrico 118 de la línea Madrid-Sevilla se produjo una colisión por alcance de un AVE de Renfe contra un Iryo, cuyo balance hasta el momento es de al menos 69 fallecidos, más de un centenar de heridos y 64 comunicaciones sobre personas desaparecidas.

Después de que ayer diversos representantes del sector ferroviario, desde maquinistas hasta el consejero delegado de Iryo, advirtieran de que las caídas del LZB son recurrentes, la actuación de Adif en la gestión del contrato está en el punto de mira. El gestor estatal de la infraestructura ferroviaria modificó el 19 de junio de 2026 el contrato, una vez superada la fecha de finalización resultante del plazo inicial. Así consta en la Plataforma de Contratación del Sector Público, que recoge una modificación contractual y rectificaciones anteriores de la documentación publicada desde su adjudicación.

A priori de la información pública en la última modificación fuera del plazo de ejecución está relacionada con una cuestión administrativa de cara para ajustarse a las exigencias de Bruselas. La sustitución del sistema LZB por el nuevo ERTMS figura entre las actuaciones ferroviarias comprometidas por el Gobierno con Bruselas en el marco de los fondos europeos y así, lo comunicó España a la Comisión Europea, tal y como informó ayer este medio.

Modificación fuera del plazo

Imagen con la comparativa de los dos últimos contratos de Adif sobre el ERTMS.
Artículo14.

En noviembre de 2022, Adif rectificó expresamente la identificación de la financiación del contrato para vincularla al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), el plan español financiado con fondos europeos NextGenerationEU. Hasta entonces, el anuncio contemplaba la posibilidad de cofinanciación mediante fondos FEDER del período 2014-2020 o de financiación a través de NextGenerationEU. La rectificación sustituyó esa referencia por la identificación expresa del PRTR.

A su vez, en la última modificación, con fecha de 22 de junio de 2026, el operador modifica cuestiones administrativas, que responderían a la necesidad de cumplir la legislación europea, conforme al nuevo Reglamento de Ejecución (UE) 2019/1780 sobre la publicación de anuncios de contratación pública en la Unión Europea. El nuevo formulario sustituyó definitivamente al anterior en octubre de 2023. En virtud de estas nuevas exigencias, Adif pasa a figurar como “Organismo de Derecho Público bajo el control de una autoridad estatal” y cambia la identificación de su actividad principal de “infraestructuras” a “servicios públicos generales”.

Con este procedimiento, Adif vuelve a dejar constancia de la fecha de formalización y del plazo inicial del contrato. En la información publicada señala como fecha de formalización el 13 de octubre de 2021, con un plazo de ejecución de 52 meses. De este modo, el plazo se habría cumplido el 13 de febrero de 2026. El importe total del contrato permanece en 77,55 millones de euros sin impuestos, equivalentes a 93,83 millones con IVA.

Año 2027: previsión de puesta en servicio

Constatación del calendario de Adif para la entrada en funcionamiento del ERMTS.
Adif.

Todo ello, además, cuando ya en marzo de 2026, Adif reflejó en su programación para 2027 el retraso en la entrada en servicio de la nueva señalización ERTMS, señalando específicamente su entrada en servicio para ese ejercicio, mientras que para el año en curso se limitó a señalar la fase de pruebas.

La evolución de la documentación oficial permite comprobar cómo Adif fue revisando sus previsiones. En una versión de la Declaración sobre la Red de 2026 publicada en enero, el gestor ferroviario contemplaba la puesta en servicio de la nueva señalización durante ese mismo año. Sin embargo, en una actualización posterior, de febrero, pasó a identificar 2026 como un período de pruebas. De esta forma, el propio gestor ferroviario había reconocido documentalmente el retraso antes del accidente de Urda.

Problemas durante la tramitación

El contrato, adjudicado a Thales España GRP, ya había acumulado contratiempos durante su tramitación. Primero, la pandemia obligó a suspender temporalmente la licitación. Posteriormente, Adif tuvo que desistir del procedimiento por contradicciones entre las aclaraciones facilitadas a los licitadores y las condiciones iniciales, que exigían mantener operativo el LZB durante la implantación del ERTMS.

Cinco años después de la adjudicación, Adif sigue sin aclarar públicamente qué circunstancias han provocado que la puesta en servicio del nuevo sistema se desplace a 2027, incumpliendo el calendario previsto.