José Luis Rodríguez Zapatero cobró 530.000 euros de Plus Ultra por unas presuntas gestiones para que el Gobierno de Pedro Sánchez rescatara la aerolínea con 53 millones de euros públicos. Es la versión que sostuvo este lunes Julio Martínez Sola, expresidente de la compañía, ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama.
El exdirectivo ratificó el escrito que envió al juez antes de verano junto con Julio Martínez Martínez, “amigo” de Zapatero, y Roberto Roselli, exdirector financiero de la compañía. Según su relato, los pagos se realizaron a través de “facturas falsas” emitidas a Análisis Relevante, empresa de Martínez Martínez. Esto es, facturas en las que se justificaba que Zapatero realizaba labores de asesoría a cambio de dinero para dar apariencia de legalidad al cobro de las mordidas.
De esta forma, el empresario contradijo la versión de Zapatero que en su declaración intentó defender la veracidad de esa facturación.

Sola puso el acento en otra empresa pantalla que también utilizó el entramado para canalizar fondos: Caleton Consultores. Una empresa a la que Plus Ultra transfirió medio millón de euros. Según fuentes presentes en su declaración, consultadas por Artículo14, el expresidente de la compañía aseguró que la empresa intentó emprender negocios en Cuba, pero se frustraron y los fondos acabaron en el bolsillo de Zapatero.
Hubo varios extremos de la declaración que dejaron “ojiplático” al juez, según las citadas fuentes. Calama no entendió por qué la dirección de Plus Ultra decidió pagar a Zapatero el 1% del rescate si nunca conoció las labores de intermediación que iba a realizar el expresidente. “Ante la duda, pagué”, aseveró Sola.
También preguntaron por relaciones con la SEPI, el órgano que tenía que aprobar en última instancia la ayuda pública. Sola reconoció “contactos esporádicos” con su exdirector, José Ángel Partearroyo, pero aseguró que fue una relación “muy lateral”.
Lo que no supo aclarar fue en qué consistieron finalmente las gestiones de Zapatero. Aunque fuentes del caso interpretan que fue “una maniobra deliberada por parte de la defensa de Sola para intentar exonerarse de los delitos que acarrearía haber sido consciente de las gestiones que pudo haber llegado a hacer Zapatero en favor de Plus Ultra”.
Sola indicó que fue Rodolfo Reyes, principal accionista de la compañía, quien sugirió acudir a Zapatero para conseguir el rescate. El enlace lo consiguieron a través de Manuel Fajardo, amigo del expresidente. Así, ratificó ante el juez que en 2020 le llamó un número oculto y que al otro lado del teléfono estaba el expresidente del Gobierno. Fue una conversación de diez minutos en la que Sola le trasladó la urgencia que atravesaba la aerolínea y Zapatero le contestó que el interlocutor a partir de ese momento iba a ser su socio y amigo Julio Martínez Martínez.
El testimonio de Roselli
Ya solo queda que este martes Roberto Roselli, exdirector financiero de la compañía, ratifique el texto que también envió a Calama delatando a Zapatero en los mismos términos que Sola y Julio Martínez Martínez.

Roselli fue la persona que mantuvo una interlocución continua con Julio Martínez Martínez. En conversaciones incautadas por la UDEF le decía a Reyes que hablaba con el “lacayo” de Zapatero y que la mordida la pagarían a través de “una financiera boutique” que habían montado, en referencia al entramado de empresas que tenían para canalizar las comisiones.
La Audiencia tumba recursos de Zapatero
En paralelo, Calama rechazó la petición de Zapatero de acotar la información bancaria a la que va a poder acceder la UDEF, dando vía libre a la Policía Nacional a investigar sus cuentas hasta septiembre de 2026.
Asimismo, la Sala de apelación de la Audienciq Nacional rechazó declarar nula la investigación a Zapatero después de que su defensa presentara un escrito alegando que se están violando sus derechos fundamentales.

