Ni retirada de los dos decretos de vivienda ni adelanto electoral. El revés parlamentario anunciado por Junts deja al Ejecutivo en una posición más “débil”, apuntan desde Moncloa, pero el Gobierno no retirará ambas iniciativas del pleno, como pide la formación independentista. Hoy será el día “para retratarse”, admiten en público, aunque internamente, tanto en el Ejecutivo como en el Ministerio de Vivienda, al frente de la redacción de los decretos, reconocen que seguirán intentando negociar esta mañana con Junts antes de las votaciones para salvar la validación de al menos uno de los decretos con los cambios que exige la formación.
Este Gobierno no va a dar un paso atrás en su lucha por el derecho a la vivienda.
Los decretos que hemos presentado sirven para frenar la especulación, facilitar el acceso a la primera vivienda, fomentar los alquileres asequibles y frenar los desahucios, como hemos visto hoy…
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) October 1, 2026
El golpe anunciado de Junts preocupa fundamentalmente por las expectativas creadas alrededor de las medidas y por el caldo de cultivo en las calles de los últimos días, con manifestaciones convocadas para hoy y el fin de semana en diferentes ciudades, Madrid y Barcelona incluidas. En Moncloa asumen que el rechazo tendrá un “coste político” por mucho que la vivienda movilice al electorado progresista, pero no contemplan como consecuencia inmediata un adelanto electoral. “Todo es dinámico, pero no estamos ahí”, apunta un alto cargo del entorno del presidente.
El “no” se recibió con resignación en La Moncloa y cierta indignación en el Ministerio de Vivienda, después de una tarde tensa de conversaciones y presiones para intentar que Junts convalide el real decreto acordado con el resto de grupos y que incorpora parte de sus medidas. La derrota, admite un alto cargo de Presidencia, deja al Gobierno en un escenario peor, pero no altera la estrategia de fondo. Seguir negociando colocando toda la presión en Junts y volver a intentarlo. “Si no sale el Real Decreto estás en peor escenario que si sale”, apunta, “pero eso no significa que no volvamos a llevar el texto” como ha ocurrido en otras ocasiones.

Resignación y vuelta a empezar
La intención del Gobierno, si los decretos decaen, es volver a llevarlos al Congreso. El revés parlamentario —si se consuma y no se salva en el último minuto— no se interpreta en Moncloa como un punto final, sino como una oportunidad perdida que obliga a “seguir pedaleando” y a buscar una nueva vía para sacar adelante las medidas. Si finalmente los tumban, significa que “había opciones de meter gol, pero han pitado penalti”, resume una fuente de Presidencia. La consigna interna, según esta misma fuente, es continuar. “Cuando no podamos seguir empujando el plan A —como ha ocurrido hoy—, pensamos en el B”, explican.
El Gobierno asume así que la derrota prevista para esta mañana complicará el escenario político y dejará a Pedro Sánchez en una situación “delicada”, admiten distintas fuentes del Gobierno, pero no contempla que el revés le obligue a cambiar de rumbo. Mucho menos, a adelantar las elecciones.

