“Cinismo” y “desesperación”. El Gobierno ningunea la propuesta de Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, que el lunes apeló a Junts y PNV para sacar adelante una moción de censura “instrumental”, sólo para expulsar a Pedro Sánchez de La Moncloa y convocar elecciones generales de inmediato.
Este martes, desde Barcelona, el jefe de la oposición volvió a apelar a ambos partidos. Y dio portazo a la petición de Junts, que le emplaza a acudir a Waterloo (Bruselas) para explicar directamente esta propuesta a su líder, Carles Puigdemont. “No busco atajos ni vengo a pedir favores”, respondió.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra portavoz, Elma Saiz, afirmó que el PP “no tiene un proyecto para hacer avanzar a España”. Le acusó de hacer una oposición “vacía”, “marrullera”, que “no aporta”. Y le reprochó que reclame hoy el apoyo de estas formaciones cuando lleva “ocho años insultado” a ambas fuerzas.
Por contra, pese a que Junts y PNV ya han requerido elecciones generales, Saiz defendió que la relación del Ejecutivo con sus aliados parlamentarios es “buena”, de “diálogo y de contacto constante”. Los de Puigdemont rompieron relaciones en octubre.
Además, el Consejo de Ministros ha aprobado un nuevo real decreto ley que recoge la actualización de las entregas a cuenta de 2026 para las comunidades autónomas y entidades locales. Es la tercera vez que intentan aprobar la asignación de estos recursos (lo hicieron en diciembre y después en febrero), en decretos que posteriormente cayeron en el Congreso de los Diputados.
Son las mismas cifras que entonces: 157.731 millones de euros más 170.300 millones correspondientes a la liquidación del ejercicio 2024; “la cifra más alta de la Historia”, en palabras del ministro de Hacienda, Arcadi España. Su antecesora, María Jesús Montero, defendió lo propio. Y las vio naufragar en la Cámara Baja, en dos ocasiones.
