Fumata blanca. PP y Vox han cerrado su pacto de gobierno para los próximos cuatro años. Como adelantó estos días Artículo14 en exclusiva, el texto incluye claramente la “prioridad nacional” y Vox formará parte del Ejecutivo a través de una vicepresidencia con importantes funciones. Así, Juanma Moreno ya es presidente de Andalucía con los votos de Vox.
Manuel Gavira será vicepresidente y consejero de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración local. Es solo un representante en el gobierno pero con mucho poder. Vox también tendrá un senador autonómico, en detrimento del PP, y un vicepresidente en las Cortes regionales. “Va a encontrar un socio leal”, ha segurado el líder de Vox en Andalucía. “Ha habido diálogo honesto”, ha terciado Moreno.
El presidente de Andalucía ha firmado con Manuel Gavira su acuerdo de gobierno después de un mes y medio de las elecciones autonómicas. Un acuerdo de 150 puntos que incluye la aprobación de los presupuestos de toda la legislatura.
El pacto llega después de un viraje propio en los planteamientos del presidente de Andalucía, eso sí. El líder andaluz ha reconocido la necesidad de llegar a acuerdos con su derecha. “Sin mayoría no se puede gobernar, no hay estabilidad ni reformas. Hay desgobierno, como en el Gobierno de España”, ha analizado.
El presidente de Andalucía ha concedido que la negociación no ha sido fácil. “No se llega aquí de manera fácil ni sencilla”, ha reconocido. “Vox es Vox y el PP andaluz es el PP andaluz”, ha desgranado. Y es que, las últimas negociaciones, para los flecos finales, se han extendido durante toda la mañana de este jueves. Las conversaciones se han centrado en afinar el peso de Vox en el Gobierno de Moreno, tal y como adelantó este diario. La “prioridad nacional” llevaba desde el fin de semana en los bocetos del pacto, que ha sido un calco en lo programático a los sellados en otras comunidades.

En cuanto al organigrama de la Junta, Vox quería fuerza en el consejo de gobierno del PP y no una mera representación testimonial. Una decisión tomada casi a última hora porque en Vox había voces que reconocían no tener “fuerza” para exigir entrar en el Gobierno. Moreno, además, siempre ha defendido que quería un gobierno en solitario. Pero ha tenido que ceder. Vox empezó a negociar con una posición de máximos -exigiendo tres consejerías- hasta el resultado final, una vicepresidencia para Vox con hasta tres responsabilidades de gobierno.
Precisamente, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ya había dado por hecho horas antes que Moreno sería investido este jueves. En un acto en Santander, aseguró que se estaba “ultimando” el pacto con Vox a falta de concretar las “responsabilidades de gobierno” del socio minoritario.

