Alberto Núñez Feijóo continúa sin registrar la moción de censura y espera a movimientos de los socios para sacarla del cajón. “No podemos no descartarla”, insisten en el PP, que espera con expectación a la decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre el futuro de Carles Puigdemont, hoy fugado de la Justicia.
Génova ya ha normalizado sus relaciones políticas con Junts, formación con la que mantiene una interlocución discreta. De hecho, el partido independentista sugirió un candidato alternativo a Feijóo para una moción instrumental, extremo descartado por completo por el PP.

Ahora, la sentencia de la Justicia europea marcará el camino para que el Tribunal Constitucional (TC) se pronuncie sobre si la Ley de Amnistía puede perdonar la malversación y, por tanto, allane la vuelta de Carles Puigdemont a España sin ser arrestado.
El PP ha señalado en rojo esta fecha. Y más allá de los gestos parlamentarios que hasta ahora se han sucedido, como el apoyo de Junts a una moción del PP para pedir la dimisión de Pedro Sánchez, el principal partido de la oposición espera a esta resolución judicial para testar posibles movimientos. “Es un día importante”, destacan en la dirección nacional.
En el partido de Feijóo llevan meses normalizando la más que probable sentencia a favor de Puigdemont en pro de facilitar las relaciones con los independentistas. En este sentido, ha pasado de organizar manifestaciones multitudinarias en contra de la ley a llegar a asegurar que está “amortizada”. De hecho, los populares ya han prometido que “acatarán el fallo”.

Así, en el PP ponen el foco en la actitud de Junts a partir de ahora para decidir si sacar o no del cajón la moción de censura. Precisamente, ayer PP y Junts volvieron a coincidir en el Congreso y tumbaron con sus votos los objetivos de déficit del Gobierno, la antesala de los Presupuestos Generales del Estado. Mientras, el Gobierno no cree que el fallo del TJUE baste para reconstruir los pactos con los independentistas.
Fue el propio Alberto Núñez Feijóo quien señaló, tras apoyar Junts la moción del PP en el Congreso, que “tomaría nota” del voto de los de Puigdemont y también de sus movimientos. Pero, de momento, la consigna es mantener prietas las filas ante quienes siguen optando por presentar una moción de censura contra el Gobierno ante los escándalos judiciales que rodean a Sánchez. “No hay novedades”, dicen fuentes populares, tras llegar la condena al hermano de Pedro Sánchez por inhabilitación. Una condena que para el PP debería conllevar a la disolución de las Cortes Generales: “Esto haría caer a cualquier gobierno”, en palabras de la portavoz, Ester Muñoz.
Pese a la sentencia, “la moción no está ni más cerca ni más lejos”, aseguran. Sigue vigente la orden de Feijóo de esperar y comprobar si algún socio está dispuesto a hacer caer al Gobierno. En Génova opera la estrategia de “esperar” al recorrido judicial de los casos de corrupción que afectan al presidente del Gobierno y fuentes populares sitúan otoño como el punto de inflexión, como ya avanzó este periódico. Y es que todavía queda por despejar la incógnita sobre el futuro judicial de Begoña Gómez o la posible imputación del PSOE en el caso de las cloacas.

