La carta de la moción de censura lleva mucho tiempo encima de la mesa en la planta noble de Génova 13. “Para ganarla, presentaríamos la moción hoy mismo”, indica destacado dirigente. En el PP son conscientes de que, ahora mismo, no tienen los apoyos necesarios para que fructifique y, por eso, consideran que sería “contraproducente” utilizar esa baza constitucional. Al menos, por ahora.
“Nosotros no renunciamos a ninguna herramienta que está a nuestro alcance porque la Constitución así nos lo permite, como es la moción de censura. Pero somos conscientes de que hoy no tenemos la mayoría suficiente para sacarla adelante, con lo cual consideramos que sería un error”, ha explicado, en los últimos días, el portavoz nacional del PP, Borja Sémper.
Así lo dijo Sémper en una entrevista en Catalunya Ràdio. Y, precisamente en un medio catalán, deslizó una de las claves que determina los tiempos de la dirección popular: “Consideramos que todavía no hemos conocido todo el recorrido judicial ni de investigación de casos de corrupción que afectan al presidente del Gobierno, al PSOE, a su entorno, con lo cual conviene ser un poco de prudentes y esperar. Y veremos en otoño cuáles son las circunstancias en las que se mueve la política española”. ¿El otoño como ventana de oportunidad?

La realidad es que el tiempo avanza y, tras el verano, entraremos de lleno en el tramo final de la legislatura. Será el tiempo del ahora o nunca. Según fuentes de la dirección del partido, se estaría sopesando la posibilidad de presentar una moción de censura durante dicho tramo final aún sin contar con apoyos suficientes para que salga adelante. Sería una manera de que el presidente del PP, Alberto Núnez Feijóo, realizará un discurso constructivo e ilusionante -mostrando su proyecto y alternativa de cara a su electorado- y a la vez poner a los socios de Gobierno frente al espejo antes de las elecciones autonómicas y municipales.
Miembros del PP consultados creen que “no le penalizaría” presentarla entonces y que sería también una “demostración” de “contundencia” frente a los votantes de la derecha. Presidentes autonómicos y la denominada “ala dura del PP” encarnada por el expresidente, José María Aznar, y la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, están siendo muy respetuosos con los tiempos de Feijóo.
También lo está siendo Santiago Abascal. Esta semana, ambos mantuvieron un simpático “encontronazo” en las escaleras del Congreso que conectan con una zona de despachos. Subieron juntos -ante la expectación de algunos periodistas presentes- pero cada uno se fue a su área correspondiente. El presidente de VOX está manteniendo una posición de “socio leal” con Feijóo y está evitando trasladarle más presión de la debida. Él también es consciente de que el manejo de los tiempos es crucial.

El “momento oportuno” de Feijóo
Unos tiempos que se están adecuando al ritmo frenético de los escándalos del Gobierno. Esta semana el Congreso ha aprobado por mayoría absoluta la propuesta del PP para que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se someta a una cuestión de confianza y dimita. Nunca antes había pasado algo así en nuestra democracia. La moción popular fue apoyada por los votos de VOX y de Junts. Sánchez ya no tenía apoyos para legislar pero, a partir de esta semana, gobierna contra la mayoría del Parlamento.
“Vamos a tomar muy buena nota de esta indisciplina del Poder Ejecutivo hacia el Poder Legislativo. El presidente del Gobierno, a partir de ahora, está actuando contra la mayoría absoluta del Congreso de los Diputados, que ha pedido su dimisión”, sentenció Feijóo tras conocer el resultado de la votación en el Congreso.
El líder del PP ha dejado, además, la puerta abierta a mantener más contactos con el partido de Carles Puigdemont: “He tomado buena nota de lo que ha dicho la Cámara hoy. Espero que (los socios) mantengan la coherencia“.

Tras esa votación -no vinculante, pero muy ilustrativa del momento político-, Feijóo volvió a verbalizar que no descartaba la presentación de la moción de censura: “Haré en el momento oportuno lo que sea bueno para los intereses de los españoles”.
¿Imputación del PSOE?
Ese “momento” aún no habría llegado en la cabeza del líder popular, que está esperando al desarrollo de las causas judiciales. En este punto, una declaración que puede ser trascendental de cara al futuro del ‘caso Zapatero’ es la de su socio, ‘Julito’ Martínez. El juez Calama ha citado a declarar al empresario el próximo 21 de julio. Miembros del PP creen que ese testimonio podría ser determinante. Piensan que puede seguir los pasos de Víctor de Aldama en el ‘caso Mascarillas’ y colaborar con el fin de librarse de parte de la condena.
Quedarían, además, la declaración de Gertrudis Alcázar, la secretaria de Zapatero; de Santos Cerdán, el exsecretario de Organización del PSOE; y de Leire Díez, la famosa fontanera. Fuentes de la cúpula popular ven muy factible que el PSOE acabe imputado por financiación ilegal.
Es tal el cúmulo de casos que los populares llevan mucho tiempo especulando, incluso, con la petición de imputación de Sánchez. “¿A qué hay que esperar, a que le llegue un suplicatorio a P.S?”, deslizó Feijóo durante la comparecencia de Sánchez en la Cámara Baja. Si eso sucediera, el “momento oportuno” para la moción de censura sería indiscutible, según la impresión de destacados dirigentes del partido.

