El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo ha advertido de que el Gobierno ha puesto en marcha, a través de la Ley de Nietos, una “ingienería electoral para incrementar en 2,5 millones el número de personas con derecho a voto”.
El principal partido de la oposición pone el foco en la cifra de descendientes españoles que han solicitado la nacionalidad a través de la Ley de Nietos como una vía por parte del Ejecutivo para “fabricar nuevos votantes” de cara a las próximas elecciones. “Tenemos la suficiente experiencia como para saber que Sánchez no hace nada por simple ingenuidad, esta herramienta es un nuevo movimiento electoral”, ha reflexionado en una entrevista en Esradio.
“Como con los votantes actuales no le salen las cuentas, vamos a ver si fabricando votantes nos salen las cuentas”, ha denunciado el presidente del PP. A su juicio, el Gobierno “tiene la facultad de asignarle una provincia” a quien “no tenga muy claro” cuál fue la provincia de referencia de sus antepasados. “No ha habido un caso en la democracia en que en un año y medio se incremente el censo en 2,5 millones de personas. Hay una parte de ingeniería electoral sin duda alguna”, ha insistido.
Así, el líder popular ha anunciado que si llega a La Moncloa hará una “reforma de la ley de nacionalidad” para “pedir una serie de requisitos adiccionales para dar un pasaporte a una persona que nunca ha venido a España”.
Ayuso: “Argentina, la tercera provincia en número de votos”
En la misma línea, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso ha alertado de la intención de Sánchez de alterar el censo electoral: “No hay Ley de Nietos que oculte que España necesita reiniciarse o dejará de ser España”, ha dicho.
Según la presidenta madrileña, la tercera provincia en número de votos en las próximas elecciones será Argentina. “Multiplicar agentes gubernamentales en las embajadas españolas para jugar con las reglas de juego y el reparto de escaños diría que es ilegal y obedece a la intención del presidente del Gobierno de cambiar el censo electoral”, ha advertido.
Horas más tardes, el portavoz nacional del PP, Borja Sémper, rebajó el tono empleado por su presidente y aseguró que no “prejuzgan” el “sentido de voto” de los 2,5 millones de potenciales nuevos votantes. “Lo que quiere la dirección nacional del PP, y en lo que está trabajando, es que el proceso de nacionalización se”haga con todas las garantías”, ha asegurado. “Cuando está Sánchez y su Gobierno por medio todo es posible, y no nos fiamos de los procedimientos”, ha advertido.

