El PP sigue reafirmando que ha hecho bien en no presentar todavía una moción de censura al Gobierno. Los populares han aguantado y no han dado el paso tras ver entrar en la cárcel a Santos Cerdán o a José Luis Ábalos y Koldo García. Pero, algo ha cambiado en el fondo, y ese algo, es la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero por blanqueo, integración en organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental. “Haré todo lo posible para un cambio cuando llegue el momento”, ha confirmado el propio Alberto Núñez Feijóo en conversación con los periodistas.
De fondo, el PP sigue manteniendo que hoy no van a activar la moción de censura, porque no se tiene los votos. Y el PP no va a llamar hoy a los socios. Pero, ya se verá más adelante, en función de las investigaciones de la UDEF y del juez de la Audiencia Nacional. Será entonces cuando el PP podría moverse, según empieza a deducirse en las filas populares.
Así Feijóo pone el foco en los socios, que son los que, a su juicio, “tienen que mover ficha”. “Tienen motivos para dejar caer al Gobierno, si esto es así, es evidente que puede haber un cambio de gobierno en España”, ha explicado.
El malestar con Vox
El PP quiere situar todos los focos en Zapatero y no en ningún otro asunto. Es por eso que no ha gustado en el Partido Popular que Vox vuelva a decirle lo que tiene que hacer. Esta vez, con la exigencia de presentar una moción de censura tras conocerse. “No le vamos a comprar el marco a Vox, el foco está en Zapatero”, esquivaron en el entorno de Alberto Núñez Feijóo. “Cabeza fría”, inciden. “El foco está en Zapatero y no le vamos a ayudar”, dicen en Génova ante el escenario de una moción sin apoyo parlamentario que acabe reforzando internamente a Sánchez.
De hecho, Génova descarta la posibilidad de activar una ronda de contactos para testar los ánimos de los socios de investidura, como en su día hizo Miguel Tellado, ahora secretario general del PP, tras la entrada en prisión del ya exnúmero dos de Sánchez, Santos Cerdán.

“Creo que es necesaria una moción de censura que sirva para retratar ante los españoles toda la extensión de la mafia y la posición de todos los diputados respecto a ella”, lanzaba el presidente de Vox tras el bombazo informativo, y repetían después sus portavoces en el Congreso.
En el PP creen que Santiago Abascal trata de hacerles la envolvente para ponerles en la tesitura de sí dar “la estocada final” a Sánchez o seguir dándole oxígeno al no presentar la moción de censura. “Que Abascal explique por qué insiste en algo que está condenado al fracaso”, respondió la portavoz popular en el Congreso Ester Muñoz, quien ve un error azuzar ese debate.
En privado, distintas fuentes de la dirección nacional reconocen su enfado Abascal por volver a poner la pelota en su tejado ante una moción que no saldrá adelante porque no cuentan con los apoyos necesarios, que es una mayoría absoluta. “Añadir frustración es un error”, se critica internamente.

Además, en el PP reivindican su propia iniciativa y se distancian de cualquier presión de Abascal para dar un paso adelante. “Los tiempos no los va a marcar Abascal”, zanjan en el equipo de Feijóo. De hecho, llevan meses defendiendo la tesis de que no merece la pena activar la moción a tenor del “calvario judicial” que le espera a Sánchez hasta las urnas.
En este sentido, en público, los populares pusieron el foco en los socios de Sánchez, que son los que “deberían decidir si van a seguir soportando la corrupción que rodea” al Ejecutivo del PSOE. “Son los socios los que tienen que decidir, hay que preguntarles cuánto nivel de podredumbre están dispuestos a soportar”, respondió Ester Muñoz a los medios. Y estos partidos parecen no moverse de su sitio, tampoco el PNV, con el que los populares han iniciado una especie de operación deshielo.

Debate interno
En todo caso, el debate sobre la moción lleva mucho tiempo instalado en el PP. Hay voces que piden internamente a Feijóo que no desdeñe la posibilidad de presentar la moción, sea cual sea el resultado. “No veo ningún problema aunque se pierda”, explica un veterano cargo de la Comunidad de Madrid. “Hoy puede ser temprano, pero puede estar en su cabeza”, se asegura. “No hay que adelantar acontecimientos, pero tampoco descartarlos”, incide otra fuente, que da una altísima credibilidad al auto de la Audiencia Nacional en el que se imputa a Zapatero.

