El Partido Popular ha engrasado la maquinaria electoral y se ha puesto en alerta electoral. En Génova trabajan con el escenario de que Pedro Sánchez pueda adelantar elecciones generales, incluso antes de que termine el año. De ahí que el objetivo principal de Alberto Núñez Feijóo pase porque todos los esfuerzos estén centrados en trabajar por llegar a La Moncloa. “No debe haber distracciones”, explican en su núcleo duro.
Está meta hace enfriar una celebración inmediata de los congresos regionales pendientes, pese a que, tras las elecciones andaluzas, la decisión de Feijóo era la de renovar liderazgos y poner al partido a punto también en lo orgánico. En este sentido, sí se celebraron en junio y julio los congresos de Cataluña y de Nuevas Generaciones. Sin embargo, ahora, el secretario general del PP, Miguel Tellado, ha trasladado que, en estos momento, no es prioritario la celebración de los congresos pendientes.

La intención de Génova es la de saldar este trámite, con una confirmación oficial de candidatos a presidentes en el mes de septiembre, que previsiblemente se celebrará el día 20. Un formato similar al que ya celebró en julio para presentar a los cabezas de lista a las elecciones municipales. Las comunidades que se someterán a urnas son Asturias, Islas Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Madrid, Melilla, Ceuta, Murcia, Navarra y La Rioja.
Una decisión que ha extrañado en el partido porque, explican distintas fuentes consultadas, la celebración de los congresos regionales pendientes, como el de Comunidad Valenciana, Madrid o Murcia servirían de pistoletazo de salida para poner al partido en clave electoral. Esto es, haría las veces de acto inicial de precampaña de cara a las elecciones regionales.
El caso de Pérez Lorca
Entre los congresos pendientes, el que suscita mayor interés es el valenciano, ante la interinidad del presidente de la Generalitat Valenciana, Juan Fran Peréz Llorca. Tras la dimisión de Carlos Mazón a causa de la gestión de la DANA, Génova decidió instaurar una gestora liderada por el propio presidente. En el PP valenciano ya han asumido que “no” habrá en el corto espacio de tiempo un congreso para ratificar al president, pese a que todas las fuentes apuntan a que Feijóo le designará candidato a las próximas autonómicas. “No tendría sentido no hacerlo”, explican fuentes valencianas.
En Génova no ven prisas para poner fecha al congreso valenciano. Sobre todo porque quiere que se celebre cuando haya total calma. “Cualquier congreso que provoque lío no se celebra”, zanjan desde Madrid. Y es que, en los últimos meses, el revuelo ha crecido en la Comunidad Valenciana.
Llorca ha dado señales de esperar su confirmación oficial, e incluso la sintonía y viajes continuos de Feijóo y Tellado a Valencia hacían pensar que esa bendición podía llegar antes de verano. Nada más lejos de la realidad, aunque en Génova confirman la buena relación con el presidente autonómico.
Mientras tanto, un omnipresente Francisco Camps pide abiertamente la celebración de un congreso. Una petición a la que se sumó el presidente de la diputación de Valencia, Vicent Mompó. En el partido hay una corriente que incluso apunta al dirigente como candidato. Lo cierto es que desde que María José Catalá quedó confirmada como candidata a la reelección al Ayuntamiento de Valencia, las aguas se han calmado en el partido. Catalá ha sido la favorita desde el minuto uno de Génova como relevo natural a Mazón. Pero en su entorno aseguran que todavía no es su momento.
Tampoco hay fecha para el Congreso de la Región de Murcia, según confirman en el partido. López Miras fue confirmado como líder en 2022. No hay quien dude de que volverá a ser el presidente del partido y candidato a la reelección en mayo. Y el hecho de que no se celebre su ratificación tampoco preocupa, según explican en su entorno. “Cuando diga Génova, es quien marca el calendario”.
Sin fecha para el cónclave de Madrid
En plena polémica por el ático de Chamberí, no hay fecha oficial para el congreso autonómico del PP madrileño. La estructura apuntó a finales de año como momento idóneo. En estos momentos, evitan confirmar que así vaya a suceder, aunque dejan este asunto para después de las vacaciones. “Hablaremos en septiembre”, aseguran en el equipo de Ayuso. Esto es, el PP madrileño no tira la toalla a un posible congreso antes de que finalice el año.

En el partido reconocen que sería una gran “plataforma” para la presidenta. Más después de unas semanas en las que Isabel Díaz Ayuso , tras la polémica compra del ático de Chamberí, se encuentra en el ojo del huracán y sin que nadie de la dirección nacional ni del partido haya salido a defenderla.
El PP no siente ahora la prisa, ni tampoco la obligatoriedad de celebrar congresos pendientes. Así quedó ratificado en el congreso nacional de hace un año. Hasta entonces, los congresos autonómicos debían celebrarse en los cuatro meses consecutivos al nacional. Ahora, según los estatutos del partido, se convocarán con “carácter general” después de este pero con una excepción: “Salvo que el Comité Ejecutivo Nacional dispusiera lo contrario en razón a los intereses generales del partido”, tal y como consta en el artículo 28 apartado 2, relativo a los congresos ordinarios.

