Julio Martínez Martínez ha ratificado el escrito presentado este lunes para colaborar con la Justicia en una declaración de tres horas y media este martes ante el juez José Luis Calama. El presunto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero ha confirmado que el expresidente cobró el 1% del rescate de Plus Ultra, lo que se hizo en diferido por discreción.
La novedad que ha aportado es que ha señalado que trataba con Delcy Rodríguez en gestiones y negocios con Venezuela. Como mediador de Zapatero, ha declarado que ha hecho trabajos reales en Venezuela que no tiene que ocultar. El expresidente era un consultor muy apreciado para gestiones complejas en Venezuela y por eso le contrataban, ha sostenido.
El juez le ha pedido que fuera más concreto y le ha preguntado sobre Análisis Relevante, y ha dejado claro que esta mercantil no hacía nada, sólo ser el vehículo de los negocios de Zapatero. Calama le ha preguntado si era un correveidile entre Zapatero y los clientes y ha admitido que ése era un poco su papel.
Desconoce en quién influía Zapatero
Martínez ha dicho que desconoce si el expresidente iba a ver a alguien del Gobierno o de la SEPI. El solo transmitía lo que necesitaba Plus Ultra.
También ha ratificado que desconocía Plus Ultra y que fue Zapatero quien le dijo que le iba a llamar Julio Martínez Sola.
Su abogada, Dolores Márquez de Prado, le ha hecho preguntas concisas sobre el periodo de pagos. Los pagos son los acreditados en las facturas, ha señalado. Se empezó a pagarle por Análisis Relevante y luego por discreción, Voli Analítica. Y luego en 2025 por otras sociedades. El 1% se pagó poco a poco.
La ‘offshore’ de Dubái se planeó pero no se hizo
Sobre la offshore de Dubái, ha declarado que no se llegó a constituir porque era algo muy complejo. Se suscitó en una comida, la del restaurante Portonovo que localizó la UDEF y por la que preguntó Calama a Zapatero, pero no fue a más.
De Aldeasa e Inteligencia Prospectiva también le han preguntado. Ha dicho que los hermanos Amaro Chacón tienen muchas empresas en Venezuela y que como no podían viajar él era su interlocutor. Ha aclarado que era alguien porque iba de parte de Zapatero.
Sobre las hijas del expresidente, ha dicho que hacían trabajos de maquetación y que lo ponían bonito. Eran informes reales pero sin gran valor añadido, para atraer potenciales clientes a los que se les enviaba gratis.
El juez ha comentado que medio millón por esta labor es extraño y Martínez no ha respondido. No se prevén más declaraciones hasta septiembre.

