Junts mantiene en el aire su apoyo a la convalidación del decreto de vivienda aprobado este martes por el Gobierno. La formación afronta con desconfianza la tardanza en recibir el texto definitivo y teme que el acuerdo alcanzado a última hora entre PSOE y Sumar haya dejado alguna “sorpresa” en la letra pequeña.
Fuentes de Junts consultadas tras el Consejo de Ministros explican que la formación ha recibido sucesivas versiones del texto durante la negociación y que tanto la primera como la segunda recogían las propuestas planteadas al Gobierno. Ahora, sin embargo, quieren revisar el documento definitivo antes de fijar posición. “Habrá que verlo”, resumen fuentes de la dirección, que admiten cierta preocupación por los cambios introducidos en las últimas horas. La consigna es la prudencia: “Estamos esperando el documento final, con el miedo de que hayan colado algo”.

El principal punto de fricción continúa siendo la protección del pequeño propietario. Junts lleva días reclamando que, cuando un propietario particular tenga un inquilino vulnerable que no pueda pagar, sea la Administración la que asuma el coste de esa situación y no el propietario. Las dudas están en la letra pequeña. Otra de las cuestiones que revisará la formación es el derecho de tanteo y retracto, que podría afectar a los inquilinos en determinadas transmisiones de vivienda. Ponen un ejemplo: si un propietario quiere transmitir la vivienda a un hijo, el inquilino no debería tener preferencia. “Incluir excepciones para las transmisiones entre familiares de primer grado podría resolver el problema”, señalan. Por eso, Junts comprobará cómo queda finalmente recogido en el texto.
La letra pequeña “lo es todo”
Esa revisión jurídica y el temor a que Sumar introduzca nuevas medidas a última hora llevan a Junts a no adelantar todavía el sentido de su voto. Su intención es aprobar el decreto, “si no hay sorpresas”, apuntan fuentes de la dirección. La formación sostiene que el contenido de la norma ya se trabajó el pasado mes de julio. Además de las iniciativas parlamentarias de Junts, su portavoz, Miriam Nogueras, trasladó a la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, el paquete de medidas que exigían incorporar. Entre ellas el refuerzo de la protección del pequeño propietario, un amplio paquete de desgravaciones fiscales y medidas para limitar la expansión de grandes tenedores y fondos de inversión.

El planteamiento de fondo pasa por facilitar el acceso a la vivienda sin que la protección de los inquilinos vulnerables o los posibles abusos recaigan sobre los propietarios. La definición de qué se considera “pequeño propietario” —si dos, tres o más viviendas— podría ser otro punto de fricción. De hecho, a última hora de este martes, Junts y el PNV reclamaron conocer el texto definitivo y, en particular, dónde queda fijado ese límite.
La negociación “estaba hecha”
La diputada Marta Madrenas, que ha liderado la negociación y la elaboración de las propuestas de Junts, ha dedicado estas 48 horas frenéticas a comprobar que cada medida quedaba técnicamente y jurídicamente encajada con las exigencias de la formación. Nogueras, tanto en el pleno como en sus conversaciones con el Ministerio, no se ha apartado de las propuestas planteadas en julio.
Por eso, cualquier cambio de última hora que no esté pactado puede acabar decidiendo el voto. Las últimas horas de negociación han estado marcadas por la presión de ERC, Sumar y el resto de socios. En Junts interpretan —y así ha ocurrido, según fuentes de la formación— que buena parte de las modificaciones introducidas durante la negociación responden a esas presiones. Por eso, el texto definitivo del real decreto se mirará con lupa.

