El PSOE afronta uno de los momentos más delicados de su historia reciente por las investigaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre la presunta financiación irregular partido con la mayor liquidez de toda la etapa de Pedro Sánchez al frente de Ferraz. Las cuentas anuales correspondientes a 2025 reflejan que la formación cerró el ejercicio con 70,36 millones de euros en tesorería. Para entender la magnitud de esta cifra: representa casi diez millones más que hace dos años y más de 2,5 veces del efectivo del que disponía cuando Sánchez recuperó la secretaría general en 2017 (27,57 millones).
Los movimientos de fondos y los pagos realizados desde la sede de Ferraz centran las investigaciones judiciales abiertas tras el caso Santos Cerdán, exsecretario de Organización hasta junio de 2025, así como las actuaciones atribuidas a su mano derecha Leire Díez. Más allá de reflejar el efectivo disponible de la organización o su capacidad de financiación sin recurrir a deuda bancaria, las indagaciones de la UCO tratan de esclarecer los pagos presuntamente irregulares realizados desde la estructura del partido, entre ellos los que afectan a la denominada “fontanera” de Ferraz.
La caja del PSOE, al detalle
En este sentido, la evolución de la caja del PSOE durante los últimos ejercicios refleja una tendencia ascendente. Al cierre de 2023 el partido disponía de 60,69 millones; un año después la cifra ascendía a 68,37 millones, y al cierre de 2025 alcanzó los 70,36 millones. En apenas 24 meses, la liquidez ha aumentado en 9,67 millones, consolidando el mayor volumen de efectivo de la etapa de Pedro Sánchez al frente del partido.
A su vez, el detalle de tesorería recogido en sus cuentas muestra que el 90% de la liquidez (63,55 millones, el 0,9% más que un año antes) se concentra en las cuentas destinadas al funcionamiento ordinario del partido. Otros 5,74 millones corresponden a cuentas específicas para el ingreso de aportaciones institucionales (un 32,7% más que en 2024), mientras que las cuentas vinculadas al cobro de cuotas de afiliados cerraron con un saldo cercano al millón de euros. Las destinadas a donaciones apenas alcanzan los 99.000 euros y las cuentas electorales presentan un saldo testimonial de 335 euros al cierre del ejercicio.

Ingresos bajan un 6,7%
Esta mejora de la liquidez se produce en un ejercicio en el que el PSOE redujo sus ingresos un 6,7%, hasta 72,76 millones, principalmente por la caída en las subvenciones para gastos de funcionamiento, mientras que crecieron las aportaciones de los grupos institucionales. Del total, el 64,4% de los ingresos del partido corresponden a financiación pública, mientras que las aportaciones de afiliados y cargos públicos representan la partida más relevante de la financiación privada.
A su vez, en 2024, el partido contó con unos ingresos electorales (13,77 millones) por la celebración de los comicios al Parlamento Europeo, una circunstancia que no se repitió en 2025 y que explica parte del descenso de la facturación anual.
Además, las cuentas del último ejercicio no son plenamente comparables con las de 2024 por el cambio en el perímetro de consolidación. Según detalla la Memoria, el partido ha excluido de la consolidación a todos los grupos institucionales, que hasta el año anterior figuraban parcialmente integrados.
Pese al descenso en los ingresos, el PSOE reforzó su patrimonio neto, que alcanzó 123,25 millones, frente a los 115,41 millones del ejercicio anterior. Desde la llegada de Pedro Sánchez a la Secretaría General, el patrimonio del partido prácticamente se ha multiplicado por 2,6, al pasar de 47,71 millones en 2016 a superar los 123 millones al cierre de 2025.
Resultado récord y plusvalías inmobiliarias
El fortalecimiento del patrimonio coincide con un fuerte aumento del excedente del ejercicio, que pasó de 7,57 millones en 2024 a 12,72 millones en 2025, un incremento cercano al 68%. La mejora responde tanto a la evolución del resultado ordinario, como al efecto de la venta de inmuebles que permitieron aflorar plusvalías. A ello se suma una importante reducción de los gastos de estructura: en 2025, el partido rebajó los gastos de personal en más de 6,3 millones, hasta 18,4 millones.
Por otra parte, el PSOE culminó la venta del inmueble de Gobelas, en Madrid, y de la antigua sede de la Escuela Jaime Vera, en Galapagar. Al mismo tiempo, el edificio de Miguel Fleta, inicialmente destinado a su venta, fue retirado del mercado para convertirse en la nueva sede del PSOE de Madrid. Estas operaciones reportaron 2,3 millones de euros en beneficios por venta de inmovilizado.
La mejora de la caja también permitió acelerar el desapalancamiento financiero. Las deudas con entidades de crédito descendieron desde 11,61 millones hasta 6,77 millones, un recorte superior al 40% en apenas un año.
Nuevos Registros

La Memoria de 2025 señala que el PSOE “sigue sometiendo sus cuentas anuales a auditoría externa”, en línea con sus objetivos de transparencia y mejora de los procedimientos administrativos, contables y financieros, pero no incorpora el resultado de esa revisión extraordinaria. Cabe recordar que el partido ha perdido a su auditor de referencia desde 2020: Grosclaude informó de que no fiscalizará las cuentas de 2025.
Tras los registros de 2025, el pasado 27 de mayo la UCO volvió a activar un dispositivo contra la presunta red de financiación ilegal del PSOE para pagar sus cloacas. Los agentes entraron en despachos y oficinas del partido en Ferraz, así como en otros inmuebles de cargos socialistas, como Santos Cerdán y Gaspar Zarrías, que han sido imputados, además del domicilio del empresario Javier Pérez Dolset y el abogado Ismael Oliver por delitos de organización criminal, plurales delitos de cohecho, revelación de secretos, inducción al falso testimonio, acusación falsa, falsedad en documento mercantil, prevaricación, tráfico de influencias y delito contra las instituciones del Estado.
Estas actuaciones se enmarcan en la investigación secreta que sigue el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz en el ‘caso Leire Díez/SEPI’, que se estaría ampliando hacia pagos irregulares del PSOE y facturas falsas para financiarles, y que pone el foco en una trama “dirigida a desestabilizar los procedimientos judiciales que afectaban al PSOE o al Gobierno”. En este proceso, también ha sido imputada la gerente del PSOE, Ana María Fuentes Pacheco, que es quien el pasado 27 de junio firmó las cuentas.

