El dispositivo lo llamaron “crucial” y fue custodiado en la Fiscalía Anticorrupción durante parte del secreto de sumario de la causa Plus Ultra. En su interior estaba la génesis de la investigación al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Así lo indica un escrito de la Fiscalía de febrero de 2026, que obra en el sumario del caso Plus Ultra. La fiscal del caso, Elena Lorente, manifiesta que se trata de conversaciones mantenidas entre dos investigados de la trama y cuyo contenido fue aportado “de manera espontánea por la Europol a la policía española”.
Además, el contenido de esas conversaciones lo obtuvieron los agentes de la UDEF del registro de la casa de Miguel Palomero, abogado imputado en el caso, y por lo sensible de su contenido la Fiscalía lo metió “en una caja de seguridad” hasta que se elaboró un informe sobre su contenido.

El chat se llamaba “Danilo España” y contenía conversaciones mantenidas entre el empresario venezolano Danilo Diazgranados y Miguel Palomero, abogado español. La investigación contra el empresario nace en Francia, que el país que encarga a la Justicia española investigarlo y registrar su domicilio, al ser un profesional del blanqueo de capitales.
De acuerdo con el contenido del chat, Palomero era la persona a la que Diazgranados “hacía numerosos encargos resultando ser un empleado a su servicio”. La fiscal pone de relieve la petición de favores y presuntas gratificaciones relacionadas con el tránsito aeroportuario. Asimismo, era habitual que le encargara regalar vino a “personas que ostentan posiciones de poder en distintos ámbitos y que han podio prestar favores o servicios a DiazGranados”, tales como Zapatero.
Así las cosas, las conversaciones que cobran relevancia entre Palomero y Diazgranados comprenden desde abril de 2019 y octubre de 2024. En ellas, dice la fiscal, se evidencian hechos relativos al ejercicio de influencias y consiguientes beneficios en las que intervendrían esos dos interlocutores. Apunta a una estructura jerarquizada con áreas de poder y roles delimitados.

De lo extraído del chat, la fiscal concluye que Diazgranados tiene una relación estrecha con Zapatero al que se refieren como “Zorro”, “Z” 0 “ZZZZZ”. Además, deduce que Palomero es la persona de confianza para Diazgranados así como Julio Martínez lo es para Zapatero.
Zapatero, según las conversaciones, medió con directivos de Repsol para que Diazgranados “obtuviera en diciembre de 2023 la distribución de lubricantes de esa compañía en Venezuela, lo que podría constituir un delito de corrupción en los negocios”, apunta la fiscal.
Influencias que Diazgranados contraprestaba mediante dos vías. Regalos caros para agasajar al expresidente como el envió de botellas de vino, pero también pagos a las empresas de su entorno. Pagó a la empresa de sus 20.000 euros que encargó a Palomero no queriéndole especificar el porqué de la trasferencia y a Agropecuaria Lucena, empresa de su amigo Julio Martínez Martínez también le iba ingresando dinero.
Sobre su relación con este bróker venezolano podrá responder Zapatero el próximo 17 de junio, después de solicitar un aplazamiento de la declaración debido a que su defensa ha alegado no tener tiempo para estudiarse los más de 4.000 folios de sumario. En principio, el expresidente declarará, por lo que se han reservado dos días para su comparecencia.

