Lucha contra el fuego

Las bomberos forestales denuncian: “Nuestras condiciones siguen siendo pésimas y nos utilizan cuando conviene”

Los bomberos forestales critican que la prevención sigue siendo la gran olvidada y que sus condiciones laborales apenas han mejorado tras la aprobación de la Ley Básica

LOS GALLARDOS (ALMERÍA), 09/07/2026.- Bomberos trabajan en el incendio en el que seis personas han muerto en el municipio almeriense de Los Gallardos, en concreto en una pedanía del municipio vecino de Bédar, habiendo sido halladas algunas de las víctimas en el interior de vehículos que fueron alcanzados por las llamas. EFE/Emergencias Andalucía SÓLO USO EDITORIAL, PERMITIDO SU USO SÓLO EN RELACIÓN A LA INFORMACIÓN QUE APARECE EN EL PIE DE FOTO (CRÉDITO OBLIGATORIO)
Bomberos trabajan en el incendio en el que seis personas han muerto en el municipio almeriense de Los Gallardos.
EFE

Tragedias como la ocurrida desde el pasado 9 de julio en Los Gallardos (Almería) vuelven a poner el foco en la labor de los bomberos forestales. Un colectivo que lleva años denunciando que una pasada la emergencia veraniega queda en el olvido. “Las condiciones de los bomberos forestales siguen siendo pésimas, se olvidan de ellos en invierno y se les utiliza cuando conviene”, denuncia a Artículo 14, Tomás Martín, delegado nacional de CSIF en Tragsa.

Su principal reproche es que el control del fuego en España sigue concentrado en la extinción, olvidando la recomendación de los expertos de que “los grandes fuegos se apagan en invierno” y relegando la prevención a un papel secundario. “Se ponen las pilas tarde y dejan que lleguen los millones de hectáreas quemadas”, lamenta Martín.

Los datos confirman esta realidad. El Gobierno solo ha invertido el 10% del presupuesto a la prevención de incendios. En lo que va de año, el sistema europeo Copernicus ha confirmado que España acumula ya más de 50.300 hectáreas quemadas, casi el 40% de toda la superficie calcinada en la Unión Europea durante los seis primeros meses del año.

“La Ley Básica está sin desarrollar”

En octubre de 2024, los bomberos forestales vieron un rayo de esperanza en la mejora de sus condiciones con la aprobación de la Ley Básica de Bomberos Forestales. Sin embargo, casi dos años después, los reglamentos para su desarrollo siguen pendientes. “Solo se ha sacado la ley que adelanta la jubilación, pero el resto de condiciones siguen siendo pésimas, sobre todo para quienes dependen de Parques Nacionales y del Ministerio”, asegura Martín.

Se refiere a la diferencia existente entre los bomberos forestales del Ministerio para la Transición Ecológica. Mientras que los profesionales integrados en las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF), con una plantilla de casi 600 personas, cuentan con contrato fijo, los que forman las Brigadas de Labores Preventivas (BLP) son fijos discontinuos, con nueve meses de contrato, de los que durante cinco de meses no tienen reconocido el estatus de bomberos forestales, lo que reduce su salario al no percibir pluses de peligrosidad.

“La inacción perpetúa la inseguridad”

mágenes nocturnas del incendio forestal de los Gallardos (Almería), a 10 de julio de 2026, en Los Gallardos, Almería, Andalucía (España).
Imágenes nocturnas del incendio forestal de los Gallardos (Almería), a 10 de julio de 2026, en Los Gallardos, Almería, Andalucía (España).
EuropaPress

El 16 de septiembre, el Gobierno aprobó un Real Decreto que reconoce coeficientes reductores de la edad de jubilación a los bomberos forestales, equiparando sus derechos a los del resto de bomberos. Sin embargo, quedan pendientes cuestiones como el desarrollo de medidas homogéneas de prevención. “A pesar de que están expuesto hasta a siete sustancias cancerígenas”, critica USO. “La inacción política perpetúa una inseguridad inaceptable. Quienes se enfrentan al fuego no pueden hacerlo con contratos precarios, equipos insuficientes y una administración que mira hacia otro lado”, añaden.

Según denuncian los sindicatos del sector, el colectivo arrastra plantillas insuficientes, la ausencia de medidas homogéneas de prevención en toda España y una alta temporalidad, además de importantes diferencias según dependan del Gobierno central o de las comunidades autónomas, que tienen transferidas las competencias en materia de política forestal y de extinción de incendios. CSIF denuncia que numerosas comunidades autónomas afrontan el verano con brigadas incompletas, falta de personal dedicado a tareas preventivas y medios materiales insuficientes.

“Piden competencias y esconden la mano”

Esta situación de inestabilidad laboral se agrava en la mayoría de las comunidades autónomas, que concentran el mayor número de bomberos forestales. Con la transferencia de competencias, el papel del Estado queda limitado a una labor de apoyo cuando los medios autonómicos no son suficientes a través de las BRIF. “Piden las competencias y luego esconden la mano”, denuncia Javier García, portavoz de UGT, quien considera que algunas administraciones han acabado convirtiendo ese refuerzo extraordinario en un recurso habitual, como ocurre en Castilla y León.

En este sentido, Carlos Martín, portavoz de CCOO en este área, sostiene que la mayor parte de las comunidades autónomas reducen efectivos cuando finaliza el verano. Una estrategia, que a su juicio, impide consolidar trabajos preventivos durante todo el año, como la limpieza de montes y la apertura y mantenimiento de los cortafuegos o las labores selvícolas para reducir la carga de combustible forestal. “Se elaboran planes, pero luego no hay personal para ejecutarlos”, advierte.

Carlos Martín reclama una planificación más homogénea en todo el territorio nacional y advierte de que la prevención sigue dependiendo en exceso de la voluntad de cada autonomía. “Muchas siguen parcheando la situación. Hay algunas comunidades que mantienen dispositivos durante todo el año y otras que continúan despidiendo a buena parte de las plantillas cuando termina la campaña estival”, advierte.

Incendios en Salamanca 2025 - Sociedad
El fuego cruza una carretera tras el incendio forestal en las proximidades de Cipérez (Salamanca) en el verano de 2025.
EFE/ J.M. García

Diferencias entre territorios

Según CSIF, Castilla y León afronta la campaña sin haber reforzado su operativo respecto al año anterior y con escasa inversión en trabajos preventivos durante el invierno. En Andalucía, alerta de que al inicio de la campaña había equipos incompletos  -CCOO apunta que faltan por integrar unos 400 profesionales-, mientras que la Comunidad Valenciana mantiene una flota de vehículos sin renovar con más de dos décadas de antigüedad. En Galicia, por su parte, CSIF pide ampliar a doce meses la actividad de más de un millar de bomberos forestales fijos discontinuos para tareas de prevención.

Al final, la falta de bomberos forestales se pone de manifiesto cuando la situación llega al límite. “El gran problema no es que se produzca un incendio. Entonces, las brigadas de refuerzo pueden desplazarse, pero cuando hay una simultaneidad de fuegos hay que dividir efectivos”, advierte Javier García.

“Por desgracia, nuestra experiencia nos lleva a pensar que, debido al trágico número de víctimas y los numerosos desaparecidos en Los Gallardos, todos los estamentos políticos, ahora, se van
a volcar en hablar de los incendios forestales o se van a acordar de lo importante que es la prevención o la coordinación de las administraciones o de los distintos dispositivos en una tragedia de estas características, pero lo cierto es que luego no hacen nada. Llevamos padeciéndolo durante el último lustro“, concluye la Coordinadora Unitaria de Bomberos Profesionales (CUBP).

Imagen de suscripción a newsletter Pilar Gómez

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibe en tu correo electrónico, los artículos de la directora Pilar Gómez.