Viaje privado a Marruecos, trato intensificado con el responsable de la Inteligencia de este país…. el director general de la Policía, Francisco Pardo, se ha acercado al país vecino tras el inexplicado giro del Sáhara de Pedro Sánchez. Aunque se ha visto salpicado por el caso Koldo, Pardo es el único responsable de los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado nombrado por Fernando Grande-Marlaska al llegar al Ministerio del Interior en 2018 que sigue en el puesto. En este tiempo, la Guardia Civil ha visto pasar a tres directores en cuatro mandatos, y los DAO de Policía y Guardia Civil se han visto en los últimos meses rodeados por la polémica. Pardo ha mantenido un perfil gestor en estos años y se ha situado más alejado de polémicas que otros altos cargos, además del propio ministro. Un registro que ha saltado esta semana por los aires.
Nacido en Abengibre, Albacete, en 1962, es licenciado en Derecho por la Universidad de Murcia y máster en Derecho Comunitario Europeo por la Universidad de Castilla-La Mancha. Hizo carrera en el PSOE de Castilla-La Mancha hasta que tras las elecciones generales de 2004 fue nombrado secretario de Estado de Defensa con José Bono (2004-2006) de ministro y su sucesor, José Antonio Alonso (2006-2008) hasta 2007, en que dimitió para ser elegido ese mismo año diputado en las Cortes de Castilla-La Mancha y, presidente de esa Cámara.
La influencia de Zapatero
En su nombramiento en 2018, como en el de buena parte de los altos cargos de Interior, se atribuye influencia a José Luis Rodríguez Zapatero, con el que Grande-Marlaska mantenía buena relación, cuando el juez aterrizó en un Ministerio que le era ajeno. El influjo de Zapatero sobre sus hombres de confianza -y a la postre, el Gobierno de Pedro Sánchez- sobre Marruecos también se antoja determinante. En el caso de Bono y Pardo, se ha hecho patente a partir del giro inexplicado sobre el Sáhara de Sánchez. Bono ha comprado terrenos en Tánger en los que impulsaría un hotel a través de una mercantil que ha multiplicado sus ingresos. Pardo ha tenido vínculos con negocios de su mentor en Toledo, que deshizo.
Viajes y contactos
Desde 2022, ha realizado movimientos que han llamado la atención. Mantiene un trato intensificado con el director de la Inteligencia marroquí, Abdellatif Hammouchi, precisamente quien habría dirigido el asalto a Ceuta, según el hacker Javaroot, a quien Grande-Marlaska ha premiado. El 27 de noviembre de 2025 subrayaba en Marrakech que las relaciones entre España y Marruecos constituyen “un ejemplo de eficacia y cooperación”.
Pardo fue captado por medios marroquíes de vacaciones en el Norte de Marruecos en el verano de 2025, lo que puede poner en peligro sus dispositivos.
Antes del giro del Sáhara
Todo esto, tras el giro del Sáhara. En noviembre de 2020, en cambio, alertó de la invasión migratoria alentada por Marruecos cuando tuvo lugar la primera andanada de Rabat, en la crisis de muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, y cuando a aquel asalto le quedaba recorrido, ya que desde septiembre de 2020 hasta mayo de 2021, 23.000 migrantes alcanzaron las costas canarias y saltaron las vallas de Ceuta y Melilla, en plena pandemia y cierre de fronteras internacionales.
Seis años más tarde y en una situación si cabe más compleja con el asalto a Ceuta por al menos 80.000 personas, procedentes de Marruecos, y en la que la responsabilidad de este país parece más evidente, su jefe ha negado la mayor y ha desautorizado a la ministra de Defensa. Y él mismo se ha dedicado a torpedear el informe de la Policía
En una conversación telefónica el 18 de noviembre de 2020 con Koldo García, Pardo sostuvo que Marruecos estaba promoviendo la salida de inmigrantes hacia España. Esta llamada fue grabada por el propio Koldo y forma parte de las pruebas intervenidas por la UCO en la investigación del caso Koldo, que ha instruido el Tribunal Supremo.
“Marruecos les paga el viaje”
La conversación tuvo lugar un día antes de que Ábalos viajara a Canarias, mientras el ministro del Interior tenía previsto viajar a Marruecos. Pardo le dijo a Koldo: “El problema de la repatriación es jodido. […] El problema es que son marroquíes, nos los están mandando desde Marruecos […] y como las fronteras están cerradas por parte de Europa, no permiten la repatriación. Hay que ver si Fernando [Grande-Marlaska] consigue desbloquear el tema de las repatriaciones, que es la clave. […] Porque los marroquíes están dejándoles salir por la zona del Sáhara”.
Koldo plantea entonces: “Se puede trasladar a los inmigrantes a la Península y buscar centros para alojarlos”.
Y Pardo remacha: “Eso creará un ‘efecto llamada’. Vienen todos bien vestidos, con los móviles, y [Marruecos] les pagan el viaje hasta Canarias en patera. Lo que no pueden ver es que, entrando por Canarias, luego llegan a la Península”.

