Segundo Martínez, responsable de Seguridad de La Moncloa con José Luis Rodríguez Zapatero entre 2004 y 2011 y amigo íntimo suyo, recomendó a Fernando Grande-Marlaska al comisario José Ángel González, conocido como Jota, para que fuera su Director Adjunto de la Policía (DAO). Fuentes de Interior consultadas por Artículo14 explican que Martínez mantiene una relación muy próxima con González desde hace años tras haber coincidido en destinos en Castilla y León, comunidad de procedencia de ambos y de Zapatero, y en la Comunidad Valenciana.
González, que ingresó en el cuerpo en 1984, fue comisario provincial en Valladolid, jefe de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y jefe superior de Policía en Melilla y en Aragón, una trayectoria ascendente pero que no implicaba necesariamente ser nombrado DAO.
Se le han sumado en la órbita de Interior otros altos cargos vinculados a Zapatero y a sus exministros José Bono y José Blanco. Es el caso de Francisco Pardo, director general de la Policía desde el 30 de junio de 2018, que fuera secretario de Estado de Defensa con Bono.
La influencia de Huawei
El DAO ha sido una pieza clave en las mayores polémicas que han rodeado al Gobierno de Pedro Sánchez y que han involucrado a Zapatero: el Delcygate y el rescate de Plus Ultra y la investigación de la UDEF en la causa judicial sobre la ayuda a la aerolínea.
A esto se añade que Huawei ha fichado como jefe de seguridad a su valedor, Segundo Martínez, y que la compañía china, con nexos con Zapatero y para la que trabajó el entonces lobby de Blanco, Acento, habría logrado influencia en el Gobierno y adjudicarse contratos.
Marlaska crea su equipo
Grande-Marlaska aterrizó en el Ministerio del Interior el 7 de junio de 2018 desde la Judicatura y no tenía un conocimiento pleno de los cuerpos y fuerzas de Seguridad, un terreno complejo en el que el PSOE quería desactivar la estructura de mandos del PP.
Había nombrado el 19 de junio de 2018 a una secretaria de Estado de Seguridad con capacidad técnica y experiencia en gestión, Ana Botella García -a la que en la antesala del Delcygate, a principios de enero de 2020, sustituyó su hasta entonces jefe de Gabinete, el también juez Rafael Pérez Ruiz-. Pero Botella García ya llevaba el sello de la práctica totalidad de los nombramientos que ha hecho Grande-Marlaska en Interior: era una mujer de Zapatero, como delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana que fue entre 2020 y 2011.
Tras el nombramiento de Pardo, llegó el de González el 6 de octubre de 2018, y se convirtió en hombre de su entera confianza.
Bordea la legalidad para que no se jubile
Para evitar la jubilación forzosa del comisario, el Gobierno incluyó una modificación de la ley orgánica que afecta a la jubilación de los agentes a los 65 años hecha ad hoc para que “la persona titular de la Dirección Adjunta Operativa de la Policía Nacional (DAO) pueda permanecer en la situación de servicio activo mientras ostente dicho cargo”. Es decir, hasta que Marlaska decidiera su cese.
El Real Decreto-ley de ayudas por la DANA que incluyó este cambio ad hoc lo atribuía a la necesidad de contar con sus servicios en esa emergencia. Pero el ministro ya había desvelado en una comparecencia en el Senado, el 24 de octubre de 2024, es decir, cinco días antes de la DANA, que estaba estudiando la forma de evitar la jubilación del DAO, al que calificó de “impecable” e “indiscutible”.
González sólo ha dimitido este martes tras conocerse que una querella que le acusa de violación a una subordinada había sido admitida.
Del Delcygate a Plus Ultra
El pasado 11 de diciembre la juez del Juzgado de Instrucción 15 de Madrid ordenó registros y detenciones de la sede y del presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, y del consejero delegado, Roberto Roselli, y abrió una pieza separada por el presunto blanqueo del rescate. La principal la archivó provisionalmente en 2023 porque se le pasó un plazo. Es entonces cuando aparece en la escena pública Julio Martínez Martínez, empresario y amigo de Zapatero y cliente de sus hijas que fue detenido junto a la cúpula de Plus Ultra.
El Debate publicó unas fotos de una cita de ambos a primera hora de la mañana en una zona apartada de El Pardo, en la que pudieron intercambiar directrices y documentos, 72 horas antes de los registros y detenciones, de los que habrían sido advertidos por el Ministerio del Interior.
Otro episodio muy controvertido fue el Delcygate, por el que la entonces vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, consiguió aterrizar en Madrid con unas misteriosas maletas a pesar de estar sancionada por la UE en la noche del 19 al 20 de enero de 2020. El papel de Interior y de la Policía fue determinante.
