Silencio absoluto en Extremadura. ¿Se negocia? Esa es la duda que, a estas horas, tienen en el PP extremeño, si el silencio que invade a la región indica que hay o no conversaciones con Vox para desbloquear un acuerdo de investidura. El tiempo apremia. El tres de marzo María Guardiola se presentará a su primer intento de investidura y, de momento, todo está en el aire y a expensas de que Santiago Abascal suba o baje el pulgar.
La presidenta de Extremadura, que ha rebajado el tono contra Vox en los últimos días para tratar de llegar a un acuerdo, se encuentra a la espera de que su derecha ponga fecha y hora a su última oferta de celebrar una reunión para acercar posturas. Una cita que sería la cuarta desde el 13 de enero, que fue cuando empezaron las negociaciones entre ambas partes y a la que, de momento, el líder regional Óscar Fernández no ha contestado.

“Nada desde la semana pasada”, aseguran desde el entorno de la dirigente extremeña a Artículo14. Fuentes de su equipo explican que está centrada “en avanzar en el acuerdo y sigue trabajando para una próxima reunión entre ambas partes”.
La aspiración de Guardiola era que esta misma semana se celebrara a nueva cita, pero lo cierto es que, según ha podido saber Artículo14, Vox no parece tener prisa por ponerle fecha. “Hemos tenido varias reuniones y bastante largas”, zanjan desde Bambú a la pregunta de si responderán ya a la llamada de Guardiola para sentarse a negociar. “No han sido de 20 minutos como va diciendo”, aseguran. “Discreción”, dicen fuentes de Vox en el territorio.

En el equipo de la presidenta aseguran que están dispuestos a acordar un 93% de las medidas que plantea Vox. El tanto por ciento restante “no puede ser un impedimento”, dicen.
Una vocación de acuerdo que parece ser insuficiente para llegar a un pacto en estos momentos. De hecho, en el PP extremeño aseguran que están haciendo todo lo posible por salvar la negociación, aunque se reafirman en que Vox “no quieren una negociación rápida ni lenta, no la quieren”. De ahí a que el temor a una repetición electoral se mantenga entre los distintos cuadros del partido, principalmente en Extremadura.
Génova también impone silencio
Mientras la tensión baja algo en el territorio, el PP nacional también busca poner fin al ruido interno que ha generado estos días el golpe en la mesa que ellos mismos dieron en Extremadura al desautorizar públicamente ni más ni menos que a su presidenta autonómica, bajo el mantra de “menos titulares y más trabajo”. ¿El motivo? Las consecuencias inmediatas: muchos titulares sobre las tiranteces orgánicas en el partido que desvían el objetivo de los populares de hacer una oposición sin cuartel a Pedro Sánchez.
De hecho, su toque a Guardiola provocó un malestar en el PP extremeño que aún colea, tal y como dio cuenta este periódico. “Se les ha ido la mano”, se quejaba un cargo orgánico, acusando a la dirección nacional de “querer matar a María”.

Es por eso que la orden ahora mismo al comité de dirección, a los portavoces y encargados de hablar con la prensa es la de sumirse en el silencio más absoluto. Ni una palabra sobre Extremadura. “Se negocia en silencio y los acuerdos, cuando los haya, se harán públicos”, zanja un miembro de la cúpula a este periódico.
Es más, en el partido se palpa incomodidad total a la hora de abordar las negociaciones extremeñas y todos los dirigentes se han acogido a la máxima que Génova recetó a Guardiola este lunes. “Se negocia en la mesa y no en los medios”, replican oficialmente. “Nada que decir”, insisten. “Solo hablamos del DAO”, era el mensaje que se trasladó este miércoles desde Génova.
