La renuncia del director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional ha abierto, además, un foco paralelo sobre su entorno más cercano. En el centro de ese segundo plano aparece Óscar San Juan, comisario y asesor del DAO, señalado en la querella por presuntas coacciones a la agente denunciante. De momento, lo relevante no es su biografía pública, sino el papel que se le atribuye en el relato judicial y la reacción inmediata del Ministerio del Interior.
Según la información conocida, el ya ex DAO, el comisario principal José Ángel González Jiménez, ha renunciado al cargo tras la decisión del Juzgado de Violencia sobre la Mujer Nº 8 de Madrid de citarle como investigado al admitir una querella por un presunto delito de agresión sexual contra una subordinada. En esa querella, el abogado de la víctima apunta a posibles delitos de agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos, con la agravante de abuso de superioridad. Y es en ese marco donde aparece Óscar San Juan.
El cargo de Óscar San Juan y por qué su nombre entra en la investigación
Lo que se desprende de la versión oficial es que Óscar San Juan ocupa un rol de proximidad a la cúpula operativa: comisario y asesor del DAO, en la práctica descrito como “mano derecha” del máximo mando operativo del cuerpo. Esa cercanía explica por qué el ministro del Interior ha decidido activar una revisión interna específica sobre su actuación, con independencia de la investigación principal.
De acuerdo con lo expuesto, Óscar San Juan habría protagonizado presuntas coacciones hacia la denunciante, ofreciéndole “cualquier puesto en la Policía”. La expresión, tal y como se recoge, es relevante por su carga jerárquica. No se trata de un comentario casual, sino de una oferta que, en el contexto de una cadena de mando, podría interpretarse como presión o intento de condicionar el comportamiento de la víctima.
La respuesta de Marlaska: información reservada y relevo de funciones
El ministro Fernando Grande-Marlaska ha confirmado que ha pedido una “información reservada” sobre Óscar San Juan por esas presuntas coacciones. Es decir, un mecanismo interno para recabar datos y delimitar responsabilidades dentro del ámbito administrativo, al margen de lo que determinen los tribunales.

Además, el ministro ha añadido un segundo paso: se está estudiando la situación y ha pedido que se acuerde relevar a Óscar San Juan de cualquier responsabilidad dentro de sus funciones actuales. En términos prácticos, es una medida preventiva que busca cortar cualquier capacidad de influencia o intervención mientras se aclaran los hechos. En un caso con componente de violencia contra la mujer y jerarquía profesional, ese matiz institucional no es menor.
La renuncia del DAO y la querella por agresión sexual
El caso que enmarca la aparición de Óscar San Juan es el del propio DAO, que ha renunciado tras ser citado como investigado. La querella admite un abanico de presuntos delitos, lo que eleva la gravedad del episodio y explica la rapidez de la respuesta política. En estos escenarios, el entorno del mando investigado se convierte en una pieza sensible: por su posible acceso a información, por su capacidad de interlocución y por la influencia que pueda ejercer sobre subordinados.
En ese sentido, Óscar San Juan queda asociado, no a la acusación principal de agresión sexual, sino a la hipótesis de coacciones posteriores o paralelas: el supuesto intento de ofrecer destinos o puestos a la denunciante. Si esa actuación existió y con qué intención, es precisamente lo que debería aclarar la información reservada solicitada por Interior.
“No sabíamos nada”
El ministro ha insistido en que hasta el día anterior desconocían la denuncia y que, de haber tenido el mínimo conocimiento de una circunstancia de esa gravedad, se habría pedido la renuncia y el cese inmediato, como se hizo. En ese relato institucional, el hecho de que el abogado de la víctima mantuviera la denuncia en secreto hasta la tarde anterior se utiliza como argumento para justificar la falta de actuación previa.

Esta línea es importante porque también afecta al caso de Óscar San Juan: si Interior no tenía conocimiento, se explica que el movimiento de abrir una información reservada llegue ahora, cuando el asunto ya está en el circuito judicial y bajo una presión pública evidente, incluida la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.
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