Siete meses tardó la víctima de agresión sexual del DAO de la Policía Nacional, José Ángel González, en “coger fuerzas” para acudir a un abogado, Jorge Piedrafita, y presentar ante los juzgados una querella. Los hechos recogidos por la querella datan del 23 de abril de 2025 y recogen un episodio de agresión sexual con penetración y mucha manipulación psicológica.
Según las fuentes consultadas por Artículo14, las coacciones y las amenazas hacia la víctima comenzaron horas después de la agresión sexual. El DAO le llamó insistentemente hasta en diecisiete ocasiones. Le envió mensajes manipulando lo ocurrido e invirtiendo el rol de agresor a víctima. “Me he comportado como una gilipollas y como una borrica”, rezan alguno de los mensajes de González.

Un mes después, la víctima le cogió el teléfono y González negó lo ocurrido aquel 23 de abril. “Antes nunca había pasado, el que me negaras el sexo”, le dijo. Extremo que niegan desde su defensa, que aseguran que antes de la agresión solo habían mantenido “una relación de afinidad”.
Además, en esa llamada, el DAO le profirió amenazas y le insinuó premiarla con un puesto para comprar su silencio. “Vete a la mierda, vete a la mierda. Me arrepiento de haberte conocido. Eres lo peor que me ha pasado. Ven a verme a ver qué te puedo dar”, le dijo.
La implicación del comisario San Juan
Ella siguió sin contestar las llamadas y González transfirió a su mano derecha, el comisario Óscar San Juan, la responsabilidad de promocionarla para mantenerla callada. En julio, le llamó hasta en cinco ocasiones hasta que la víctima descolgó el teléfono recogiendo la conversación en un audio del que ahora dispone. San Juan le dijo que eligiera a qué destino o puesto de trabajo quería y se lo dijera por Whatsapp cuando lo tuviera pensado.
En ese momento, la víctima le manifestó expresamente que lo sucedido no iba aquedar así, y San Juan contestó que no sabía de qué hablaba y que solo quería saber sus intereses con relación al puesto. Ella le afeó que le llamaba bajo órdenes del DAO, y zanjó el tema con esta frase: “No contesto a su proposición”.

No fue hasta junio que acudió a un punto Violencia de Rivas Vaciamadrid municipal para recibir asesoramiento y donde fue asistida por psicólogos.
Un mes después, la víctima comunicó a la subdirectora de recursos humanos del cuerpo, Gema Barroso, que “no se encontraba en condiciones de trabajar por salud mental”. En ese momento fue apoyada por el equipo psicosocial y cogió la baja laboral que aún hoy mantiene. Pero no especificó los motivos de su baja.
A final de año, “reunió fuerzas” para acudir a un abogado y presentar una denuncia que ha sido admitida por un juzgado de Plaza Castilla este martes. La querella recoge pruebas documentales clave: el audio del día de la agresión, informes psicológicos, registros de llamadas y mensajes de WhatsApp tanto del DAO como de su mano derecha.
Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.
