Hay un punto importante de escenificación entre todos los partidos, con tintes de teatro, en cada sesión de control parlamentario al Gobierno. En el caso de este martes, sin embargo, distintas fuentes del Ejecutivo trasladan un “enfado monumental” con el PP, al que acusan de actuar de forma “hipócrita” y de “ensuciar la política”, al verter acusaciones de peso sobre el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
La querella de una inspectora de la Policía Nacional contra el exdirector adjunto operativo (DAO) del mismo cuerpo policial, José Ángel González, por una supuesta agresión sexual, estuvo más que presente en los discursos de la oposición durante toda la jornada del miércoles. Que el PP acusara a Marlaska de encubrirlo, y que exigiera su renuncia, fue un punto de inflexión para el Gobierno.
Si el ministro del Interior afirmó que había conocido el caso el martes, poco antes de la dimisión de González, fuentes de Moncloa presumieron de haber tardado “hora y media en reaccionar”. Desde que se enteraron por la prensa de la admisión de la querella por parte de un juzgado de Madrid. Y de la citación al exDAO para que declare como imputado el 17 de marzo.
En el Ejecutivo aluden a este hecho, a que la víctima no denunció en una comisaría, sino en un juzgado, para afirmar que “remotamente” podrían haberse “enterado”. “¿Qué indicios o pruebas hay de que lo sabíamos y no hicimos nada?”. “Ellos sí tapan”, espetaron.
“Si el PP está seguro [de que lo taparon], que lo demuestren”, retan. Reiteran que los conservadores “utilizan estas situaciones” para intentar involucrar al resto del Gobierno, esparcir la duda sobre todos los ministros. Y sobre el presidente, por extensión.
Sánchez respalda a Marlaska y los suyos lo secundan: “No va a mentir, es juez”
En público y en privado, el cierre de filas con Marlaska es total. Lo demostró el propio Pedro Sánchez, de viaje oficial a la India. En una comparecencia ante los medios, el presidente del Gobierno afirmó que han actuado “con contundencia”. Como él, la vicepresidenta segunda y referente de Sumar, Yolanda Díaz, respaldó al ministro del Interior, y pidió una investigación exhaustiva.
Fuera de cámara, además, desde el Consejo de Ministros también avalan al titular del Interior. “No va a mentir, es juez”. “Sabe discernir”, afirman, si una querella tiene “credibilidad o no”.
En este caso no albergan dudas sobre el testimonio de la víctima. Y por eso afirman que Marlaska “no se va a pillar los dedos”, porque por su “condición” de juez en excedencia “lo ha vivido en carne propia”. “Confianza total en Marlaska”, insisten.
El Gobierno promete “investigar y llegar hasta el final”
El mazazo para el Ejecutivo es considerable. González ha llevado las riendas de la Policía Nacional desde octubre de 2018, desde que Sánchez llegó a La Moncloa. Y con él también se ha visto apartado del mando quien fuera su número dos, el comisario Óscar San Juan. Marlaska anunció el martes una investigación interna para aclarar si éste conocía la denuncia y si pudo encubrir a González.
Ante las peticiones de dimisión, el ministro argumentó que sólo la contemplaría si la víctima confesase haberse sentido “desprotegida”. Desde el Gobierno aplauden estas palabras, y sostienen que el titular de Interior está “dolido” ante la supuesta actuación de uno de sus hombres de máxima confianza.
De momento, no se esperan más dimisiones, aunque en el Ejecutivo prometen “investigar y llegar hasta el final” para aclarar lo ocurrido. Y para dirimir nuevas responsabilidades, si proceden. “Si alguien más lo sabía, actuaremos”. “Da vergüenza lo que se denuncia en la querella”, abundan.
Más allá de estas promesas, han recibido las acusaciones del PP disparando contra los conservadores por su forma de elevar la tensión, y han insistido en que el Partido Popular no ha actuado ante la denuncia por supuesta agresión sexual del alcalde de Móstoles, Abel Bautista, a una concejala de su partido en esa misma localidad. “Están tirados al monte, taparon lo de Móstoles, están en el barro”. “Se pasan cuatro pueblos, el tema ya es grave”.
“Este país tiene un problema estructural y la culpa, en parte, la tiene el PP. No ayuda que tapen los casos para luchar contra esto”. “Los que no respetan a las mujeres son los que niegan la violencia de género o pactan con eso”. “Lecciones, las justas”, zanjaron.
