“Vamos con las dichosas joyas“, dijo el juez José Luis Calama el 17 de junio a José Luis Rodríguez Zapatero, que llevaba una hora contestando preguntas del magistrado. Pero el expresidente declinó: “No, no deseo prestar declaración”. Entonces, dijo al juez que en unos diez días pediría una nueva comparecencia para aclarar la procedencia del ajuar. De eso han pasado ya cincuenta días.
El abogado de Zapatero ha estado presentado recursos hasta este martes, pero la solicitud de una nueva comparecencia no se ha planteado en ningún momento.
Las joyas fueron incautadas en los registros de su despacho en mayo cuando el juez Calama abrió una investigación penal contra Zapatero. Acto seguido, el magistrado pidió una pericial y la casa Ansorena, con la colaboración del Instituto Gemológico Español, analizó más de un centenar de piezas, entre ellas collares, pendientes, pulseras y sortijas con diamantes, zafiros, esmeraldas y rubíes. Valoró el ajuar 1,3 millones de euros. Por ello, el instructor abrió una pieza separa para distinguirla del objeto principal de la investigación, que es la intermediación de Zapatero en el rescate a Plus Ultra.
El juez considera que no haber declarado tal botín podría incurrir en delitos fiscales y de contrabando. Zapatero nunca declaró a la Hacienda Pública el valor de esas joyas. De ahí que la Abogacía del Estado se haya personado en la causa para velar por los intereses públicos de la Agencia Tributaria.
Cincuenta días después, Zapatero no ha dado ninguna explicación al juez, pero en una entrevista en ‘Mañaneros’ sí habló de las joyas meses después de su comparecencia en la Audiencia Nacional: “Es una historia sin intención, sin afán patrimonial. Es un regalo de cortesía personal, tengo que ser muy prudente. No tenían uso ni destino, ni hemos pensado en el valor que tenían”, aseguró. En la entrevista dijo estar disconforme con la primera tasación de las joyas y que “sería sometida a contradicción”, anunciando la presentación de una posible pericial de parte. Sin embargo, hasta el momento tampoco hay rastro de esta contrapericial.
Agosto es inhábil para la Justicia. Fuentes del caso consultadas por Artículo14 aseguran que Calama no tomará ninguna decisión relevante a pesar de tener guardias en la Audiencia Nacional. La próxima comparecencia tendrá que ser en septiembre, como pronto. Sin embargo, el futuro procesal de Zapatero a la vuelta de verano se complica.
El día 7 y 8 de septiembre declaran los directivos de Plus Ultra que enviaron en julio escritos incriminatorios contra Zapatero junto al presentado por su amigo Julio Martínez Martínez. Confesaron al juez que Zapatero intervino en el rescate de la aerolínea y cobró una comisión a cambio.
Además, está pendiente que Calama fije fecha para la declaración de sus hijas y su secretaria, así como un nuevo informe de la UDEF con la información bancaria solicitada por el juez.
Con todo esto a la vuelta de la esquina, la estrategia de defensa del expresidente se centra en conseguir la nulidad, ya sea porque considera la instrucción prospectiva o porque se “está violando” el derecho a la intimidad al filtrarse a los medios los detalles de su causa.

