La ministra de Sanidad, Mónica García, ha reaccionado este miércoles a las informaciones sobre el informe policial remitido a la Audiencia Nacional que apunta a una posible intervención de fuerzas de seguridad marroquíes en la entrada masiva registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio.
La ministra ha pedido prudencia hasta que se confirme el contenido de la documentación, pero ha dejado clara la trascendencia que tendría para las relaciones entre España y Marruecos: “En caso de ser verdad, es grave e implicaría la participación de Marruecos”.
Durante una entrevista en Las mañanas de RNE, García ha defendido que, si finalmente se acreditan las conclusiones conocidas, el Gobierno español debería exigir explicaciones a Rabat y estudiar una respuesta en el terreno diplomático.
Mónica García habla ya de una posible “responsabilidad directa”
Las palabras de Mónica García elevan el tono que había mantenido hasta ahora sobre el papel de Marruecos en la crisis de Ceuta.
La ministra ha recordado que desde su espacio político se venía reclamando investigar la actuación del país vecino y ha señalado que ya habían defendido la existencia de una responsabilidad “por acción u omisión de Marruecos” en los acontecimientos.
El informe policial conocido ahora podría cambiar considerablemente esa interpretación. “De ser así, apunta a una responsabilidad directa”, ha señalado García.
La diferencia es sustancial. Una cosa sería que las autoridades marroquíes no hubieran impedido suficientemente la llegada masiva a la frontera y otra muy distinta que agentes dependientes del Estado hubieran participado directamente en su organización o ejecución.
Qué sostiene el informe enviado a la Audiencia Nacional
ENTREVISTA | @Monica_Garcia_G, ministra de @sanidadgob: “Habrá que pedir explicaciones sobre ese informe. En caso de ser verdad, creo que es grave […] Nosotros siempre hemos dicho que es indudable que hay una responsabilidad, por acción u omisión, de Marruecos” pic.twitter.com/rDOGy3h1OA
— Las Mañanas de RNE (@LasMananas_rne) September 2, 2026
La información fue adelantada por El Español y ha provocado una reacción inmediata dentro del Gobierno. Según el contenido publicado, el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras habría remitido a la jueza María Tardón un análisis que descarta que lo sucedido fuera únicamente un movimiento migratorio espontáneo.
La Policía apunta a un proceso planificado para tensionar y colapsar el sistema español de control fronterizo.
Según esas conclusiones, gendarmes marroquíes habrían guiado sobre el terreno a las personas que se dirigieron hacia Ceuta mientras agentes de paisano monitorizaban la operación.
El documento también establecería conexiones entre esos acontecimientos y la reivindicación de Rabat sobre Ceuta y Melilla.
Sin embargo, estas son por ahora conclusiones policiales incorporadas a unas diligencias judiciales abiertas. La Audiencia Nacional todavía no ha determinado que Marruecos organizara la entrada ni ha establecido responsabilidades penales.
Marlaska exige explicaciones dentro de la Policía
La publicación del informe ha provocado también un problema interno en el Ministerio del Interior. Fernando Grande-Marlaska remitió durante la madrugada una carta al director general de la Policía, Francisco Pardo.
El ministro quiere confirmar si la información publicada es correcta y, en ese caso, saber desde cuándo disponía la Policía Nacional de unos datos que considera esenciales.
Marlaska sostiene que una información de esta importancia debería haber sido puesta inmediatamente a disposición del Gobierno y de los órganos encargados de gestionar una situación declarada de interés para la seguridad nacional.
Interior quiere determinar ahora cuándo se elaboraron las conclusiones, quién tuvo conocimiento de ellas y por qué no habían llegado previamente al ministro.
Mónica García pide explicaciones a Marruecos si se confirma

Mónica García considera que la reacción española no debería limitarse a esclarecer lo sucedido dentro de la Policía.
La ministra sostiene que, si finalmente queda acreditada una intervención directa de agentes marroquíes, debería ser “imperativo” reclamar explicaciones al Gobierno de Marruecos y valorar las correspondientes medidas diplomáticas.
Su posición supone mantener una línea crítica que ya expresó en agosto. Durante una entrevista en RTVE, García afirmó que Marruecos tenía una responsabilidad “por acción u omisión” en la crisis y defendió que los derechos humanos debían situarse por encima de cualquier relación diplomática.
Entonces todavía no se conocía públicamente este informe.
Un giro en uno de los asuntos más delicados de la crisis de Ceuta
Las nuevas informaciones pueden cambiar además el debate político sobre lo ocurrido a finales de julio. Durante las últimas semanas, el Gobierno había insistido en que no existían pruebas suficientes para responsabilizar directamente a Rabat de aquella entrada masiva.
Ahora una unidad de la propia Policía habría trasladado a la Audiencia Nacional una interpretación mucho más contundente.
La cuestión será determinar hasta qué punto las pruebas recopiladas permiten sostener esa conclusión y qué valoración realiza finalmente la investigación judicial.
Hasta entonces, Mónica García mantiene su respuesta en condicional. Pero también deja claro cuál debería ser, a su juicio, el siguiente paso si los indicios terminan confirmándose: exigir explicaciones a Marruecos y asumir que la crisis de Ceuta no habría sido únicamente migratoria, sino también una cuestión de soberanía y relaciones entre Estados.

