La izquierda afronta la campaña a las elecciones andaluzas del 17 de mayo convencida de que la sanidad es su gran baza para evitar el desastre que anticipan las encuestas. A nueve días del arranque oficial de la campaña, los candidatos del PSOE y de los partidos de Sumar (Adelante Andalucía) evidencian con sus actos y declaraciones que éste es su as en la manga para intentar crecer y debilitar electoralmente a Juanma Moreno (PP), que aspira a revalidar su mayoría absoluta. En el entorno de la número dos socialista, María Jesús Montero, no hay dudas: la sanidad es “el punto fuerte” de su campaña.
El lunes, la propia Montero lo evidenció en una de sus respuestas ante la comisión de investigación del Senado que indaga sobre las supuestas irregularidades en la SEPI, en la que el PP forzó su comparecencia: “Soy la candidata del PSOE en Andalucía y estoy aquí para que no pueda hablar del cáncer de mama, de la mala gestión de la sanidad en Andalucía ni de las elecciones en Andalucía”. “Es evidente el calendario electoral, estoy aquí para que ustedes eviten que hablen del cáncer de mama y del mal funcionamiento de la sanidad en Andalucía”, incidió la exvicepresidenta primera, exministra de Hacienda y candidata socialista al 17-M.
Casi en paralelo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciaba una inversión de 30 millones de euros adicionales en equipos de digitalización de anatomía patológica. Herramientas para “mejorar cómo se detecta la enfermedad y se decide la mejor terapia para cada paciente”, según sus palabras. Sánchez, que clausuró un acto por el 40 aniversario de la Ley General de Sanidad, deslizó que las comunidades autónomas -que ostentan las competencias en esta materia- no han utilizado debidamente los recursos económicos transferidos por el Ejecutivo en esta materia.
“Desde 2018 el Gobierno de España ha aumentado la inversión en sanidad en un 30% y ha transferido 300.000 millones de euros más que la administración previa, para que [las comunidades autónomas] se dediquen a reformar el Estado del bienestar”. “A la vista de que la sanidad es una de las principales preocupaciones de los ciudadanos, ¿dónde han ido esos recursos adicionales? ¿Cómo es posible que habiendo transferido 300.000 millones de euros más, la sanidad sea una de las principales preocupaciones de los españoles?”, cuestionó, a algo más de una semana del pistoletazo de salida de la campaña.
Además, a escasas horas antes del inicio del sprint final (1 de mayo), el Gobierno ha situado la votación parlamentaria de totalidad de la propuesta de blindaje del aborto en la Constitución. Si se estrellan en esta votación en el Congreso, el proyecto de reforma del Ejecutivo habrá concluido su andadura en esa misma jornada. Si sobrevive a esta prueba, previsiblemente descarrilará en la siguiente votación, ya después de las elecciones, toda vez que requieren de los votos del PP, que se niega a avalar esta modificación.

Montero llama a evitar “el desmantelamiento de lo público” mientras Moreno habla de “bulos”
Más allá de estos ejemplos, Montero, médica de formación, lleva semanas apostando por potenciar su perfil como “gestora” sanitaria. En Andalucía, esta faceta le permitió ejercer como consejera de Salud entre 2004 y 2013. Por si había dudas, el domingo, en un mitin en Gibraleón (Huelva), Montero presentó al PSOE como la “única alternativa” para evitar el “desmantelamiento de lo público”. “Vamos a rescatar la sanidad” prometió. Moreno tildó de “bulo” esta denuncia del “desmantelamiento de lo público” en la misma jornada, en un acto de su partido.
A la izquierda de la líder del PSOE-A, las candidaturas de Por Andalucía (Antonio Maíllo) y Adelante Andalucía (José Ignacio García) hacen lo propio. El lunes, en un desayuno informativo en Sevilla, el candidato de Por Andalucía y coordinador federal de Izquierda Unida planteó la “compra o expropiación de uso de los hospitales privados” en las zonas de la comunidad donde no haya acceso a un centro público. Maíllo insistió en que su apuesta pasa por “revertir la privatización de la sanidad”, siempre “garantizando una red hospitalaria que abarque a toda la población”, informa Europa Press.
A su vez, García ha criticado estos días los últimos datos de las listas de espera publicados por el Ministerio de Sanidad. Sitúan en 173 días la demora media para las intervenciones quirúrgicas en Andalucía, la región que lidera este ránking. “El Partido Popular premia a los que privatizan la sanidad pública, a los que dedican dinero a los toros, en vez de a las listas de espera”, denunció el candidato de Adelante Andalucía en declaraciones desde Jerez de la Frontera.

“Las encuestas y el sentido común lo dicen: la sanidad y la educación son las grandes preocupaciones”
En las salas de máquinas de los socialistas, pero también en las de Por Andalucía, reconocen que la situación de la sanidad en la región va a ocupar un destacadísimo lugar en sus campañas. “Tanto las encuestas como el sentido común que se advierte en la calle dicen lo mismo: sanidad y educación son las grandes preocupaciones de la gente”, afirman desde la candidatura de los partidos de Sumar, liderada por IU.
En la dirección federal del PSOE, por su parte, hay voces que apostillan que Montero debe girar hacia una línea “más propositiva”, y no limitarse al diagnóstico y la denuncia. Pero nadie cuestiona que la sanidad ocupe una posición central en la carrera al 17-M.
Los datos de los que se sirven para llegar a esta convicción son claros, particularmente en lo que respecta al Barómetro Sanitario 2025, elaborado por el Ministerio de Sanidad y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y presentado en marzo. Éste recoge que más del 51% de los españoles valora positivamente el sistema sanitario a nivel nacional, pero también documenta enormes diferencias entre comunidades autónomas.
Si Cantabria registra la valoración más alta, con un 66,4%, Andalucía se ubica a la cola de esta clasificación, con apenas un 38,8%. Además, la sanidad es el principal problema para los andaluces según el CIS y el Centro de Estudios Andaluces (CENTRA). Y los errores en los cribados del cáncer de mama, que dejaron al menos a 2.317 mujeres en la incertidumbre, han supuesto la primera gran crisis política para Moreno.
La izquierda se muestra convencida de que, aquí, sus dardos impactan en el centro de la diana. Por eso, entre otros ejemplos, el grupo parlamentario Sumar organizó el lunes una jornada en el Congreso de los Diputados para proyectar el documental ‘Salud no Responde’. Se trata de un trabajo audiovisual crítico con la gestión sanitaria del Gobierno andaluz, que recientemente la Junta Electoral ha prohibido proyectar en algunos municipios de la región, a propuesta del PP. Hasta hace escasas semanas se exhibía con total normalidad.

Montero, en la comisión de la SEPI: “Estoy aquí por ser candidata”
La exvicepresidenta primera y exministra de Hacienda, que abandonó el Ejecutivo escasos días antes de Semana Santa, fue obligada el lunes a comparecer ante la comisión de investigación sobre la SEPI, tras intentar evitarlo recurriendo a la Junta Electoral. Montero negó haber intervenido en los rescates de la SEPI -depende de Hacienda- a las aerolíneas Air Europa y Plus Ultra.
Y aseguró que el PP ha forzado su presencia en la Cámara Alta porque es “candidata del PSOE en Andalucía”. Denunció que tiene lugar apenas tres meses después de dar explicaciones ante otra comisión de investigación, en este caso la del caso ‘Koldo’. Escasos minutos después de concluir su intervención, entre los socialistas alabaron su desempeño y cuestionaron la actuación de los conservadores. “Al PP le salen mal todas las comisiones de investigación que convocan con motivos electorales. Nada nuevo. Son torpes”, aseguraron fuentes socialistas en el Senado.
La comisión que investiga las supuestas deficiencias e irregularidades en la gestión de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) sirvió a la oposición para cuestionar a Montero por su relación con Vicente Fernández, expresidente de la SEPI nombrado por la exministra, que hoy está siendo investigado por la Audiencia Nacional. La exnúmero dos de Sánchez insistió en que los hechos por los que se investiga a Fernández son posteriores a su estapa al frente de esta entidad, y aprovechó unas palabras del portavoz del PP para intentar devolver el foco a los conservadores.
“El voto se protege con la información, no se protege con el silencio”. “Está aquí la señora Montero para dar cuenta de una cuestión que nos incumbe a todos, que es la situación de la SEPI. ¿Qué prefieren ustedes, que los ciudadanos vayan a votar sin conocer la información?”, deslizó el conservador Salvador Foronda.
Montero usó estas palabras para denunciar el “uso torticero” de esta institución“. “Mi presencia hoy aquí no responde a ningún intento de conocer nada respecto a lo que se investiga, sino que es una presencia política partidista”, incidió. Y partió de vuelta a Andalucía, donde horas después arrancaba la Feria de Sevilla. Una cita ineludible para cualquier candidato a presidir la Junta.
