Es el sprint final. “Que nadie se quede en casa”, es el mensaje que se repetía una y otra vez al cierre de la campaña electoral en Málaga. Hay sensación de prudencia en las últimas horas. La mayoría absoluta es posible y en los trackings de los populares sale pero lo que no quiere Juanma Moreno es que la gente se confíe. Es por eso que se insiste en que “esto no está ganado”. “Las cosas van a estar apretadas”, avisó el presidente de Andalucía en el último mitin.
La mayoría absoluta puede estar en los últimos restos. En unos 20.000 votos, según explican quienes están pendientes de las encuestas. Es por eso que Juanma Moreno se ha multiplicado en el final de campaña visitando tres provincias para pedir el voto y repetir “o mayoría o lío”. Por la mañana en Sevilla, por la tarde en Granada y una fiesta de cierre en Málaga. El recorrido elegido no es al azar. Granada y Málaga son dos de las cuatro provincias en las que bailan todavía escaños.
Un cierre en la plaza de Antonio Garrido, al aire libre, en el que Juanma Moreno no se salió del guión. La última vez que pidió el voto a los andaluces lo hizo apelando a su gestión de gobierno y poniendo de relieve su vía andaluza. El foco del presidente fue el de apelar al votante indeciso. “Es verdad que estamos confiados en poder revalidar ese Gobierno de estabilidad, pero no estamos seguros. No estamos seguros porque dependemos de millones de personas que acudan a las urnas”, avisó.
En el PP andalúz creen que el voto de los indecisos puede ser clave este 17 de mayo. De ahí que Juanma Moreno lo ha repetido hasta la saciedad. “A los que dudáis, os pido que prestéis el voto, no os vamos a decepcionar”, prometió.
Moreno, como lleva insistiendo en todos sus mitines pidió “estabilidad”. Sin nombrarlo, se refirió a Santiago Abascal: “Ojalá tengamos estabilidad y no dependamos de una persona que no es andaluza y que desde el despacho de Madrid pueda tener el poder para tumbar un presupuesto de estabilidad”. ASÍ, pidió elegir entre “gobierno o desgobierno”. “Ya sabéis lo que ha pasado en otras comunidades”, avisó. “Necesitamos concentrar el gobierno en el único partido viable”. “Sumaos al futuro de Andalucía, aquí cabe todo el mundo”.
Moreno cierra quince días en los que ha apostado por articular una campaña muy regional y muy presidencialista. Muy controlada, con un único objetivo, evitar al máximo errores y también esquivar por todos los medios asuntos espinosos o nacionales que pudiesen dar al traste con su hoja de ruta.
De hecho, esta máxima ha guiado la toma de decisiones de su equipo de campaña. Hasta el extremo de que solo ha compartido un mitin con Alberto Núñez Feijóo, que sí ha tenido una caravana paralela por la región . Moreno no ha invitado a ningún dirigente nacional, ni rastro de los perfiles más duros del PP, a excepción de Borja Sémper, que comparte el aura de moderación de Moreno.
Esa máxima le ha llevado incluso a diseñar un cierre por separado, sin Alberto Núñez Feijóo, que acabó pidiendo el voto por Moreno en Almería. Una provincia en la que en las últimas horas se ha vuelto decisiva, según fuentes populares.
