Cercado por la oposición y por sus socios, Pedro Sánchez se ha enfrentado a su comparecencia más difícil. Nadie, ni Sumar, socio minoritario del Ejecutivo, cree que Marruecos no haya podido estar al tanto de la avalancha de inmigrantes, menos después de conocer informe del Centro Nacional de Inteligencia y Frontera (CENIF) de la Policía Nacional remitido a la Audiencia Nacional, en el que apunta a la participación de agentes marroquíes en el asalto de hace un mes en Ceuta.
Pero el presidente del Gobierno insiste en exculpar a Marruecos de la avalancha, al menos de momento, pese a los informes policiales. “Nadie ha entregado al Gobierno evidencias sólidas de que Marruecos planificara o ejecutara el episodio”, ha asegurado cuando ha pasado casi una hora de que empezara su comparecencia extraordinaria en el Congreso de los Diputados. El presidente ha prometido que si “existieran” esas pruebas “sólidas”, actuaría “en contundencia”.
Según ha reiterado el presidente, no existían informes “extraordinarios” que alertaran de la entrada masiva de inmigrantes y, con el foco puesto en el CENIF ha avisado que debe explicarse por qué si tenía “notas” no las elevó a Interior antes de a la Justicia. En este sentido, el presidente ha anunciado que publicará un “dossier” con todos los avisos para que se conozca “la verdad”.
“Hemos examinado todos los informes, mensajes y notas verbales que el CNI y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado remitieron a autoridades políticas y Delegación del Gobierno y ninguno iba más allá de la descripción de datos o del aviso rutinario. Ninguno previó ni la escala ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo”, ha asegurado.
El presidente del Gobierno ha comenzado su intervención prometiendo explicar con “transparencia absoluta lo sucedido” y lo ha hecho con una reconstrucción de los hechos desde los días previos a la crisis migratoria en Ceuta, cuando había un goteo de entradas a nada que pasó de las 37 entradas a nado entre los días 10 y 25 de julio hasta 194 entradas en la noche del 29 de julio. “Una cosa es detectar los cruces a nado que estaban creciendo, que hay que extremar la cautela y otra muy distinta anticipar que, en cuestión de horas, 70.000 personas iban a intentar acceder a Ceuta. Eso no lo hizo ningún informe. Al menos ninguno que llegara a las manos del Gobierno”.
Sánchez ha explicado que, ya el día 30 de julio, cuatro de cada cinco migrantes llegaron a nado por El Espigón y, en ese momento, los agentes españoles tuvieron que “elegir” entre garantizar la estanqueidad de la frontera o defender la vida humana. “Afirmo que hicieron lo correcto, lo más valiente, porque, ante la amenaza, supieron responder con humanidad”.
Sobre las causas de la avalancha, el presidente sigue sin dar una explicación clara. “Estamos ante un fenómeno que tiene su origen en muchas causas, en el que participaron varios actores y factores que se retroalimentaron entre sí, probablemente de forma no coordinada, ya veremos si planificada e imprevisible para todos, incluso para ellos”. Según ha explicado, las “evidencias” apuntan a “un detonante informativo, que sería la sentencia del Tribunal Supremo para las entradas por el mar. “Bulos” transformados en “movilización” a través de las redes, sumadas a “campañas de desinformación”.
Sánchez, ha asegurado ante el Pleno del Congreso que Ceuta y Melilla son españolas “a perpetuidad” y ha garantizado que “así van a seguir hasta el final de los tiempos”. El presidente ha informado de que convocó a la embajadora de Marruecos tras las declaraciones “inacpetables” de los ministros marroquíes sobre Ceuta y Melilla.
En su intervención, el líder del Ejecutivo ha informado de que convocó el 21 de agosto a la embajadora marroquí tras que dos ministros de su gobierno reivindicaran “derechos históricos y geográficos” sobre Ceuta y Melilla. “Unas declaraciones inaceptables”, ha señalado. Un anuncio que causó revuelo entre la oposición, por no haberle dado publicidad con anterioridad. “Cuando convocaron a los embajadores de Argentina o Italia no lo hicieron de tapadillo”, señalan fuentes populares.
Según fuentes de Exteriores consultadas por Artículo14, se convocó a la embajadora, se le trasladaron “los mensajes oportunos”. Una convocatoria que la embajadora atendió “en la sede” del ministerio de Exteriores.
El líder del Ejecutivo ha anunciado que el Gobierno va a ofrecer a los gobiernos de Ceuta y Melilla una silla permanente en el Comité de las Regiones, además de proponer su integración en la unión aduanera “buscando un régimen fiscal favorable”. También pedirá a Bruselas que les reconozca el estatus de región ultraperiférica. Entre otras medidas, ha asegurado que el Ejeutivo trabaja con Ceuta en una ampliación extraordinaria del plan autónomo que sumará 100 millones de euros adiccionales para medidas que garanticen “un futuro próspero y seguro”.
Por otro lado, Sánchez ha anunciado que el Rey visitará Ceuta y Melilla “en las próximas semanas”. Una visita en la que fuentes gubernamentales aseguran que “ya se está trabajando”. De momento, el Ejecutivo evita confirmar sí el presidente del Gobierno acompañaría a Felipe VI en su visita.

