El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cerró este jueves sin reunirse con Fernando Clavijo para abordar las medidas a tomar ante la llegada del crucero MV Hontavirus a Canarias. Y ello pese a que ambos mandatarios se encontraban en Madrid y el responsable autonómico insistió en que el encuentro se produjera.
Sin hueco para verse con Clavijo, el presidente del Gobierno sí reservó tiempo en su agenda para entregar a las diez de la mañana a la Relatora Especial de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, la orden del Mérito Civil por su labor de documentación y denuncia de las violaciones del derecho internacional en Gaza.

No tenía el presidente en su agenda oficial ninguna otra cita durante el día. Y todo pese a encontrarse a menos de diez kilómetros de distancia del presidente de Canarias, que se había desplazado a Madrid para asistir a una primera reunión de coordinación con la ministra de Sanidad, Mónica García y el responsable de Política Territorial, Ángel Víctor Torres en el ministerio de Sanidad.
Clavijo, el miércoles a las ocho de la mañana, había solicitado una reunión presencial a Sánchez ante la confirmación de que el buque con hantavirus iba a atracar en Canarias. Una petición a la que el líder del Ejecutivo no accedió. “Estamos en coordinación, hablaremos a lo largo del día”, le trasladó por escrito, tal y como desveló este periódico.

A las nueve de la noche del jueves, el presidente del Gobierno saldó la tensión entre ambas administraciones con una llamada al presidente canario. Un contacto telefónico que se produce tres días después de que estallara la alerta sanitaria y que, según fuentes de Moncloa, se produjo “en el marco de la colaboración entre instituciones y la lealtad institucional que requiere el momento”. De momento, ambas administraciones reconocen que no hay fecha prevista para una reunión presencial.
En el ejecutivo regional explican que terminan el día con una sensación “positiva” tras conseguir que el barco no vaya a atracar en Canarias y después de haber hablado con Sánchez. “Hemos quedado en que los dos gobiernos van a seguir coordinándose y colaborando para dar una respuesta segura y eficiente”, explican las mismas fuentes. “Satisfechos no, eso sí”, remarcan, tras incidir que siguen sin entender por qué el barco tiene que llegar hasta Canarias”.
La reunión con Mónica García
“La información va fluyendo”, aseguran en el gobierno canario a este periódico. De hecho, lo cierto es que se han desbloqueado varios asuntos importantes en el día de ayer. En la reunión con la ministra de Sanidad y su homólogo de Política Territorial, que se producía 48 horas después de que Canarias la pidiera, el Gobierno confirmó que el barco no atracaría en las Islas Canarias, sino que fondearía a una distancia prudencial por seguridad.

Esa era una de las principales reivindicaciones que desde el miércoles venía haciendo Clavijo. “Es una muy buena noticia porque se disminuyen vectores de posible contagio” y porque “tranquiliza a Canarias en su conjunto”, aseguró en declaraciones a los medios.
Desde el Ejecutivo explican que esa idea ya se había planteado desde el principio dado que el puerto de Granadilla (Tenerife) no está “preparado para el desembarco de personas”.
Además, Canarias también recibió información sobre la situación médica de los pasajeros que viajan en el barco -aunque no tienen el informe físico-, mientras que esperan todavía el informe oficial de por qué el barco salió de Cabo verde. “Todavía no”, zanjan.
