Ni una sola llamada. Tampoco un mensaje de texto. Pedro Sánchez no se ha puesto en contacto con Juan Jesús Vivas ni una sola vez tras su primer y único desplazamiento a Ceuta, según ha podido saber Artículo14. El presidente del Gobierno solo le llamó por teléfono una vez, el 30 de julio. Un día después, se desplazó a la ciudad autónoma para denunciar una “agresión a la soberanía nacional” y ya no ha vuelto a visitarla.
Desde ese contacto a finales de julio, Ceuta ha acaparado todos los focos de atención por la crisis migratoria. Y, sin embargo, Sánchez ya no ha vuelto a llamar con Vivas. “Nada, ni un solo mensaje”, tal y como corroboran las fuentes consultadas. Los contactos al más alto nivel solo se han producido a través de las reuniones que se han celebrado del Consejo de Seguridad Nacional a finales de agosto y a principios de septiembre.

Sánchez no prevé viajar a Ceuta a corto plazo. De producirse una visita, todo apunta a que sería para acompañar a los Reyes, aunque tal extremo no está confirmado ya que podría delegar en un ministro. La interlocución de Vivas con el jefe del Estado sí ha sido más fluida, según confirman fuentes del Gobierno de la ciudad autónoma.
El gobierno ceutí asegura que se ha sentido “abandonado” por Sánchez durante toda la crisis. En los días previos a la avalancha, Vivas trató de comunicarse con el propio Sánchez para alertarle de un incremento notorio de entradas de nadadores. Logró hablar con su jefe de gabinete, Diego Rubio, que quiso tranquilizarle. “Esto pasa todos los veranos”, le dijo.

Incluso en la previa de la gran avalancha, el representante de Moncloa llegó a pedir a Vivas que “no llamara más” porque se estaba poniendo “muy pesado” con sus exigencias de intervención estatal, según las fuentes consultas por este periódico.
Ahí empezó el choque entre ambos mandatarios, que siempre han mantenido un trato cordial, incluso de confianza. Ya en Ceuta, el 31 de julio, Sánchez quiso comparecer con Vivas, pero éste se negó. “Presidente, no voy a comparecer contigo porque lo que voy a decir de Marruecos no te va a gustar”, le dijo. “Te entiendo, pero debes entender que esta es mi postura y entiendo cuál es la tuya”, le respondió.
Contacto con los ministros
Toda la relación directa entre Sánchez y Vivas para atender la crisis acaba ahí, según las fuentes consultadas. Casi un mes después, Moncloa decidió asumir el mando único y delegó en el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, el control total de la crisis humanitaria. Desde el Ejecutivo aseguran que lo habrían asumido “antes”, pero que no recibieron una “petición oficial” e insinúan que Vivas “no quería” ceder el liderazgo de la gestión de la crisis.
Con Torres, las fuentes consultadas en el seno del Gobierno de Vivas son mucho más indulgentes que con Sánchez. También con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. “Al menos llaman”, aseveran. Aunque se quejan de la falta de medios y de agentes de Policía en un momento en el que los ánimos en las calles están cada día que pasan más alterados.

Desde que entró en vigor el mando único, además de Torres, se han desplazado cuatro ministros del Gobierno a Ceuta, según el recuento de este diario. La ministra portavoz, Elma Saiz, es la que más veces se ha interesado por la situación en la ciudad autónoma con hasta seis visitas en estos últimos 18 días que cumple el mando único en vigor.
“Ceuta ha dejado de ser lo que era y los ceutíes lo perciben. Se está causando enorme perjuicio a actividad económica. Se ha alterado el ambiente de la ciudad, solo hace falta pasear por las calles”, en palabras del propio Juan Jesús Vivas. Por ello esta misma semana decidió trasladarse a Bruselas para reunirse con las autoridades comunitarias y que supieran “de primera mano” la realidad de la ciudad.
“La situación es insostenible”, repite Vivas a sus interlocutores. ¿Y si le llama Sánchez? “Le dirá lo que está ocurriendo con educación y lealtad institucional, como es él. Pero le dirá la verdad”, afirman en su entorno.

