No solo parte de los ciudadanos de a pie aguardan la visita del Papa León XIV con ilusión. En el Gobierno también hay ministros que siguen con especial interés los pasos del pontífice en España. Al menos seis ministros -de los 22- se definen abiertamente católicos y practicantes, según el análisis realizado por Artículo14. Cuatro de ellos son mujeres.
La mesa del Consejo de Ministros es menos anticlerical que en otras legislaturas, cuando solo mostraban relación con la Iglesia, las exministras Carmen Calvo, Isabel Celáa, Teresa Ribera y una veterana Margarita Robles.
La ministra de Defensa ha confesado creer en un “Jesucristo abierto y tolerante”, tal y como quiso dejar claro en el Congreso Iglesia y Sociedad democrática en el que participó junto al alcalde de Madrid, José Luis Martínez -Almeida. Se ha criado en el colegio Santa Teresa de León y ha dejado patente su fe en varias ocasiones. Apadrinó el libro del exministro italiano Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de Sant’ Egidio. Allí destacó por su discurso reformista ante los postulados eclesiásticos más tradicionales.

“¿Por qué tenemos una Iglesia tan conservadora que le da miedo transformar? Cada vez que se abre un debate hay toda una serie de fuerzas que trata da pararlos”, se planteó la ministra. Muy emotivo fue su discurso en los peores días de la Covid, en la morgue instalada en el Palacio de Hielo. Desde allí aseguró que se había rezado por los militares fallecidos.
Hoy, la ministra de Defensa comparte banco en el templo junto a otras tres ministras más. La portavoz de Gobierno, Elma Saiz, habla con naturalidad de su fe cristiana. Fue “muy emocionante” para ella seguir la elección del nuevo Papa. “No podía despegar la mirada de la pantalla. Como creyente, se trata de un momento especial para mí”, aseguró en declaraciones a Alfa y Omega al llegar la fumata blanca. Del Pontífice destacó su perfil misionero e internacional. “Un referente moral”.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, se formó en el colegio religioso Jesús y María de Valladolid. En su tierra se la ha podido ver en varias ocasiones acompañar en sus festividades a la Virgen de San Lorenzo. En 2021, como concejala de Cultura del municipio, junto al entonces alcalde de Valladolid, Óscar Puente, encabezaron una delegación de políticos que acudieron al Vaticano para invitar al Papa Francisco a la Semana Santa de Valladolid. La hoy ministra definió la audiencia como un “viaje espiritual fabuloso”.
Precisamente, el ministro de Transportes se ha declarado católico en varias ocasiones. Definió su visita al Vaticano como un día “emocionante para un alcalde socialista, creyente y defensor de la tolerancia y del derecho a la libertad religiosa”. En una entrevista en Vida Nueva se reconoció como un “político de izquierdas que lleva a sus hijas a catequesis y participa en la eucaristía”, lo cual, dijo, “hace que te miren como un bicho raro”.

El ministro Puente, además, procesiona con la cofradía de El Descendimiento en Valladolid desde 2016. “Para mí es un orgullo pertenecer a la cofradía a título personal y mi ingreso en ella responde a un compromiso adquirido hace un año con un amigo, que pertenece a esta hermandad, que cumplo ahora también por convicción”, dijo entonces.
Puente mantiene buena relación con el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, y su antecesor, Ricardo Blázquez, quien fuera arzobispo de Valladolid. Y esa sintonía ha servido para facilitar algunos de los encuentros que Sánchez ha mantenido con la Iglesia en los últimos años.
Milagros Tolón, una de las últimas incorporaciones al Consejo de Ministros, como ministra de Educación, no se pierde ninguna procesión del Corpus Christi en su Toledo natal. Cultivó su fe en el Colegio Diocesano Nuestra Señora de los Infantes de Toledo. Ella misma se ha reivindicado como mujer católica y practicante y este mismo jueves prometió acudir a la procesión con la Custodia “hasta que Dios quiera”. Pertenece a varias cofradías, además de guardar una gran devoción a la virgen de la Soledad de Toledo. Una talla que solo procesiona acompañada de mujeres vestidas de negro con mantilla.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, mantiene buenas relaciones con la Iglesia. De hecho, tal y como ha podido saber este diario, es amigo personal del actual Secretario General de la Conferencia Episcopal Española (CEE) es Monseñor Francisco César García Magá. Se define así mismo con un firme defensor de la libertad religiosa. Hace un mes se desplazó al Vaticano para preparar la visita del Papa León XIV. Allí, ambos mostraron total sintonía.
Aunque ya no está en el Consejo de Ministros, María Jesús Montero, exvicepresidenta del Gobierno, comenzó su incursión en el cristianismo con tan solo 20 años, cuando se fue a vivir a una comunidad cristiana con un grupo de amigos. Hay un párroco que acompaña a la ministra desde su juventud, cuando Montero frecuentaba la parroquia de Nuestra Señora de la O, en el barrio de Triana. Se trata del conocido como “cura rojo” de Triana (Sevilla), Manolo Mallofret. Isabel Celáa, embajadora del Gobierno en la Santa Sede, mantiene una relación muy estrecha con la vida vaticana. Creyente, practicante y de misa dominical.
Simpatizantes con la fe católica, pero no cristianos confesos se han mostrado también más ministros. Es el caso de la vicepresidenta Yolanda Díaz, quien acudió hasta en dos ocasiones al Vaticano para entrevistarse con el Papa Francisco, del que asegura que le “ayudó” a tomar decisiones “importantes en su vida”.

El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, no es creyente pero, como dato curioso, comparte con el Papa estudios sobre Agustín de Hipona. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, estudió en La Salle de Bilbao, y aunque creció en un entorno familiar tradicional y católico, no es practicante. El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, tampoco es creyente aunque, sin embargo, es el enlace entre Iglesia y el Gobierno.
Pese a no ser católico, uno de los ministros que mejor valoran los votantes religiosos es el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que recibe un 9,8 por parte de los votantes católicos practicantes y un 12,4 entre los no practicantes. Le sigue la ministra de Defensa, Margarita Robles, con un 9,6 entre los primeros y un 6,8 entre los segundos. En tercer lugar, se encuentra, la vicepresidenta Yolanda Díaz que anota un 7,6 entre el electorado creyente -practicante y un 5,6 entre el que no lo es.

