La orden del ministerio de Defensa es clara: los militares destinados en Ceuta no tendrán libranzas en el mes de agosto. Es la indicación que los Jefes de las distintas unidades desplegadas en Ceuta han recibido ante la amenaza de una nueva avalancha de inmigrantes organizada para este fin de semana, en concreto el día 15 -festivo en Ceuta-.
“Cada vez hay más asentamientos en las playas”
Una indicación que pone al límite a los efectivos destinados en la zona, según trasladan desde distintas asociaciones de militares. “Cada vez hay más asentamientos en las playas, y la ciudad es prácticamente un orinal donde orinan y defecan en cualquier parte”, informan. “Hay mucha inseguridad, robos y altercados”.
Esta situación les lleva a concluir: “No hay ninguna normalidad”, en alusión a la afirmación del ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, la semana pasada tras la llegada a las costas de unos 72.000 inmigrantes. “Están muy cansados y deseando que haya relevos”.

Sin incremento de efectivos ni de relevos
Una reclamación que llegaba a este medio justo cuando Defensa anunciaba este lunes la noticia de que no habrá permisos en agosto. Los militares denuncian asumir jornadas de más de 12 horas desde que comenzó la llegada masiva el pasado 30 de julio e Interior solicitó el refuerzo de efectivos.
Según datos oficiales del 1 de enero de 2026, había 3.145 militares destinados en Ceuta, según el anuario estadístico de Defensa. A tenor de la información compartida por el equipo del ministerio a los medios, los efectivos han aumentado su número en un centenar, desplegados entre la Agrupación de Reserva y Seguridad, Seguridad Ciudadana, el Grupo Especial de Actividad Subacuáticas, Servicio Marítimo y Servicio Aéreo. Además, se han destinado dos fragatas de la Armada, Santa María y Navarra, al buque de Acción Marítima Rayo.

Turnos organizados por los militares
“El problema es que solicitan que los militares estén rindiendo al máximo cuando ya casi no tienen fuerzas”, explican desde la ATME (Asociación de Tropa y Marinería). Según explican, los militares se gestionan desde la zona a través de organizaciones de turnos. “El personal de Ceuta se relevan ellos mismos, las unidades que ya están allí se coordinan y ayudan entre ellos”, explican.
Una alimentación escasa, consistente en pan y latas de atún, han sido otras de las quejas de los efectivos, situación que se ha visto subsanada tras su repercusión en los medios y una mayor “exigencia” proveniente del ministerio de Defensa a los caterings contratados a través de las licitaciones públicas.

Refuerzo de Interior
El pasado viernes, desde el ministerio del Interior se anunció el despliegue de una nueva Unidad de Intervención Policial (UIP), integrada por 45 agentes, para reforzar la presencia de la Policía Nacional en Ceuta. Desde el ministerio de Defensa no se informa de si van a aumentar el número de efectivos en la zona, pero puntualizan: “más efectivos no significa que haya más relevos”.
tras haber dado credibilidad el CNI -dependiente de Defensa- a la nueva avalancha de inmigrantes que amenazan llegar de nuevo a nuestras fronteras. “Cancelación de permisos”, ha sido el nombre de la notificación oficial. Bajo el argumento de las “necesidades del servicio que obligan a incrementar las actividades de las unidades desplegadas en Ceuta”. Los destinatarios de dicha indicación han sido: la Unidad de Logística, el Batallón del Cuartel General de la Comandancia de Ceuta, el Grupo de Regulares de Ceuta 54, el regimiento de Caballería Montesa 3, el regimiento de Ingenieros, regimiento de Artillería 30 y también a los servicios sanitarios de la COMGECEU (Comandancia General de Ceuta). los efectivos han recibido orden de seguir con las patrullas, y poner a disposición de policía Guardia Civil a todos los inmigrantes que detengan.

Zonas conflictivas de los barrios
Efectivos desplegados informaron de que en los barrios periféricos de Ceuta grupos de migrantes crean una situación “insostenible” para ellos: “Es gente joven, físicamente perfecta. Estamos vendidos”, afirman. La Pantera, El Príncipe, o Los Rosales, son zonas en las que afirman que los inmigrantes, “en su mayoría con cuentas pendientes con la Justicia”, se atrincheran. Y denuncian sentirse inseguros a la hora de actuar, en cuanto a la indefensión jurídica que les rodea a la hora de actuar. Al no ser Ceuta zona de conflicto declarada, los efectivos temen denuncias posteriores en caso de enfrentamientos.

Órdenes de Interior y coordinación
Los próximos días pondrán a prueba la coordinación entre el ministerio del Interior y de Defensa. Desde el inicio de la crisis migratoria, Fernando Grande Marlaska ha negado que el CNI informara de la situación. Por el contrario, los servicios de Inteligencia confirmaron que sí habían alertado de la situación. Ante la nueva amenaza, fuentes de Defensa aclararon a este medio: “El CNI sigue trabajando como hasta ahora, tal y como señaló la ministra”, afirmaron. “Y nosotros estamos, como desde el primer momento, a disposición del Ministerio del Interior para seguir colaborando y realizando las tareas que no encomiendan”. Y concluyen: “Ellos han de determinar cuál es la estrategia a seguir”.

