Un hombre de partido que se dio de baja del PSOE, nacido en Ceuta en 1970 pero sin vinculación con la ciudad y con una hemeroteca complicada pero experiencia en gestión es el perfil de David de la Encina, el nuevo delegado del Gobierno en Ceuta, el quinto en ocho años, que asume un puesto que nadie querría. La dimisión de Miguel Ángel Pérez Triano se ha producido finalmente este lunes, dos meses después del asalto a la ciudad el 30 y 31 de julio, sobre el que el ya exdelegado sostenía que no se le había informado. En su despedida ha dicho lo contrario, quizás con la vista puesta en la causa judicial en la que está imputado.
Hijo de marino, De la Encina nació, como su hermano, el socialista Salvador de la Encina, expresidente de Puertos del Estado, en Ceuta. La familia estuvo destinada a continuación en Galicia y luego recaló en Andalucía, donde se asentaron. Abogado, fue alcalde del Puerto de Santa María (Cádiz) entre 2015 y 2019, y dos polémicas le persiguen. El haber estado cobrando de una Fundación de la Junta de Andalucía sin ir a trabajar para hacer campaña por el PSOE en 2014, y un vídeo de un Pleno municipal en 2022 en el que le espeta a un cargo de confianza del PP: “Te reviento la cabeza, niñato”.
Gastos en medios
Por aquel entonces, era portavoz del Grupo Socialista y en un Pleno intenso acusó al alcalde del PP, Germán Beardo, de financiar una web para darse “autobombo” y atacar al PSOE. El portavoz de los populares, Javier Bello, le replicó acusándole de haber gastado 200.000 euros en medios de comunicación durante su mandato como alcalde. De la Encina respondió airado. El alcalde suspendió la sesión y se produjo una discusión en el pasillo en la que se grabó la amenaza de De la Encina, que sostuvo después en su descargo que le habían dado previamente un codazo en el estómago.
De la Encina trabajaba desde el año 2000 en la Fundación Andalucía Emprende, que depende de la Junta, y era desde 2006 coordinador de Diseño y Estrategias en Cádiz. En septiembre de 2014, cuando gobernaba Susana Díaz, remitió un correo electrónico a la directora gerente de la fundación comunicando que se ausentaría durante el próximo medio año para preparar las Primarias socialistas a las elecciones municipales de 2015.
“En los próximos seis meses no me será posible liderar la candidatura para hacer llegar al PSOE donde se merece si no me ocupo a diario, con absoluta intensidad, y con presencia permanente en la calle, en las barriadas y en los frentes que la ciudadanía nos demanda”, exponía en el mensaje, que desveló La voz de Cádiz, en el que avisaba de que tenía que “volcarse intensivamente en las labores del PSOE” y que no podría estar presente en su puesto de trabajo.
“Tolerancia empresarial” con el absentismo
Todo esto afloró en una auditoría de la nueva dirección en la Junta en 2019, que llevó el caso ante el Tribunal de Cuentas en 2021 y le reclamó 6.572 euros por los días que no acudió a trabajar. En su sentencia, el órgano fiscalizador, con ponencia de María del Rosario García Álvarez, propuesta por el PSOE, consideró probado que faltó sin justificación durante 40 días a pesar de cobrar íntegramente su nómina, pero le eximió de devolver el dinero al apreciar que existió “tolerancia empresarial” con el incumplimiento.
El nuevo delegado se afilió al PSOE en 1999 y se dio de baja en 2023, cuando se judicializó una acusación contra él por presunta estafa y malversación por un supuesto boicot a la construcción del párking de Pozos Dulces en el Puerto de Santa María entre 2015 y 2019. Con todo, antes de las municipales de 2023 había dicho que si no conseguía gobernar, dejaría el acta.
En 2025, la causa fue archivada. A pesar de que no se le conocen lazos con Ceuta más allá de ser su lugar de nacimiento, Juan Jesús Vivas se habría fijado en él y a finales de año sonó para dirigir Obras, Infraestructuras y Medio Ambiente de Ceuta (Obimasa), lo que finalmente no se produjo, y seguía trabajando en Andalucía Emprende.

