Juan Jesús Vivas volverá a ser el candidato del PP en Ceuta. No está oficialmente designado pero tanto la dirección nacional como el partido en la ciudad autónoma no albergan dudas. El veterano barón “tiene ganas de continuar”. “Es un activo indiscutible”, corroboran en el entorno de Alberto Núñez Feijóo. Los sondeos internos avalan su gestión de la crisis.
Antes de la avalancha migratoria, existían dudas sobre la continuidad de Vivas, tal y como reconocen en privado distintos cargos de Ceuta consultados por este periódico. Pero todo ha cambiado en el últimos mes. “Tiene ganas de continuar y más en esta situación. Está viendo el respaldo y el cariño de los ceutís y eso le ha dado mucha más fuerza”, aseguran las fuentes consultadas por Artículo14.

Este lunes, Vivas se desplaza por primera vez a Madrid desde la crisis, donde será arropado por Feijóo, la plana mayor del partido y también otros barones territoriales. Y, salvo giro de última hora que nadie espera, será proclamado junto al resto de candidatos del PP para las elecciones de mayo antes de que termine septiembre. Aunque Génova aún no lo confirma, en los territorios tienen reservado el día 19 para ese posible acto.
A Vivas le acompaña su gestión, y también las encuestas, según inciden fuentes del PP. Génova encargó recientemente un sondeo interno del que se desprende un apoyo abrumador. En concreto, a la pregunta de quién ha gestionado mejor la crisis, si el Gobierno de Ceuta o el de España, Vivas es respaldado por el 67,4% de los españoles frente al 20% que se decanta por Pedro Sánchez.
“Hoy por hoy es el político más valorado de España, no se puede perder como activo”, coinciden tanto en Génova como en la estructura ceutí.

El barón con estilo propio
Pese a su edad, 73 años, Vivas sigue siendo un activo para el PP. Y eso que tiene su estilo propio. Vivas no ha dudado en disentir del PP cuando lo ha creído oportuno y a avalar sus tesis cuando las ha visto acertadas. Ha ocurrido, a menudo, con el modelo migratorio duro presentado por los populares. Siempre, explican quienes le conocen, trabaja en “aras del interés general”.
Y eso lo ha demostrado en este último mes gestionando desde la primera línea y al pie del cañón la crisis. En su entorno recuerdan que todavía no ha podido ni conocer a su segundo nieto, que nació el 2 de agosto. “Es la peor crisis a la que se ha enfrentado”, reconocen quienes han trabajado mano a mano con él. “No ha descansado ni un solo día”, asegura.
Durante este mes, aseguran que ha pasado por distintas fases. “Desde la desazón, la consternación a la desolación”, se subraya. “Se ha sentido abandonado”, lamentan. Sin embargo, en medio de la crisis, se ha podido ver a un presidente “que ha crecido con cada paso y con firmeza”, explican sus colaboradores.
En lo personal es un hombre al que todos definen con una misma palabra. “Humano”. “Es un hombre humilde, cercano y profundamente humano. Alguien que escucha, que se preocupa por los demás y que siente como propios los problemas de los ceutíes”, recalcan en su gobierno.

Es presidente de la ciudad autónoma desde 2001, cuando una moción de censura pactada con el PSOE desalojó al entonces presidente Antonio Samprieto y ha ganado las últimas seis elecciones, las cuatro primeras con mayorías absolutas y las últimas en minoría. En sus 25 años en el cargo se ha enfrentado a distintas crisis migratorias, como la de 2021, cuando más de 10.000 inmigrantes entraron desde Marrueco . En años en activo al servicio público solo le supera el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre.
A lo largo de su trayectoria ha cohabitado con cuatro presidentes del Gobierno en Madrid; José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. Afronta ahora uno de los momentos de mayor tensión de su carrera política, como él mismo ha reconocido en varias ocasiones. También la situación en la que más desamparado se ha encontrado por parte del Gobierno central. Y lo ha denunciado a lo largo de esta crisis migratoria, pero evitando la confrontación.

