La cronificación de la crisis en Ceuta, a menos de un año de las elecciones generales, ha cambiado el panorama político de nuestro país. Así lo creen miembros de la gran mayoría de formaciones que conforman el arco parlamentario. En las últimas semanas, la casi totalidad de las encuestas sitúan al bloque de la derecha por encima del 50% del voto, y a VOX superando los 60 escaños.
Con estos números, es inevitable para los partidos que conforman el bloque alternativo al Gobierno, PP y VOX, empiecen a hacer cuentas e imaginar cómo podría ser la futura negociación entre el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y su homólogo de VOX, Santiago Abascal, tras las elecciones generales.

En la formación de Abascal contaban con llegar a ese escenario con una fuerza cercana a los 40 escaños. Eso decían en privado hasta hace unos meses. El regreso a la vida institucional en las autonomías y el hartazgo de los votantes no están penalizando a la formación y la crisis en Ceuta ha sido la “puntilla” al Gobierno, según fuentes de la cúpula. VOX cree que ellos van a capitalizar la frustración generada por este episodio.

Los de Abascal se encuentran en los mejores datos desde su fundación, según los primeros sondeos de este curso político. Robarían un millón de votos al PP y estarían compitiendo por ser primera fuerza entre los hombres y menores de 44 años.
Con este escenario -en el que VOX parece estar duplicando su representación actual en los sondeos- dirigentes del partido creen que Ceuta situará a Abascal en una posición de fuerza ante Feijóo en unas hipotéticas negociaciones tras las elecciones generales. “No es lo mismo sentarte en la mesa a negociar con 35 escaños que con 60. La fuerza de VOX será proporcional a los votos obtenidos”, indican en la sede de la calle Bambú. “El PP no mejora sus resultados respecto a 2023, somos nosotros los que duplicamos en las encuestas”, señalan.
Miembros del partido que no son partidarios de compartir un gobierno a nivel nacional con el PP creen que, con estos números, no pueden justificar quedarse fuera. Algunos pronostican una legislatura “dura e inestable” con Feijóo, incluso hablan de una legislatura “corta”.
Feijóo pide coordinación
Los propios presidentes autonómicos del PP comparten la teoría de que VOX “capitalizará” la crisis de Ceuta. En sus discursos en materia migratoria hemos asistido a una evolución hacia posturas del partido de Abascal.

Con la cuestión de los menores migrantes, los populares han abandonado su posición histórica de mostrarse “solidarios” y “abiertos” a la acogida de niños y se han situado en el marco del partido de Abascal. Incluso dos de los presidentes más moderados como el andaluz, Juanma Moreno, o el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, han comprado las tesis de VOX. Moreno ha llegado a hablar de “efecto llamada” y a señalar que los menores “están mejor con sus padres”. Postulados calcados a los de VOX para cancelar la acogida de niños migrantes de Ceuta.
Desde Génova también han endurecido su discurso culpando, reiteradamente, a Marruecos de la avalancha. “Estamos ante una violación grave de la integridad territorial de España […] Marruecos es responsable de lo ocurrido por acción u omisión”, defendían en un contundente comunicado de la dirección nacional.
En este punto, el líder de la oposición está intentando no dar pasos en falso y ser “prudente”. “Queda mucho por salir”, insisten en la dirección nacional. Por ello, para evitar ir demasiado rápido y que la ansiedad les empuje a cometer errores, Feijóo ha pedido a su Comité de Dirección y a los barones autonómicos un “mando único comunicativo”, como publicó este periódico. Les ha indicado que sean “prudentes”, que “eviten dar 30 opiniones a cada cual más ingeniosa” y que se ciñan al mensaje de Génova.

Una petición que, por contextualizar, llegó horas después de que el jefe de gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel Rodríguez, escribiera este mensaje en la red social X: “Sánchez y todo el gobierno serán juzgados por traición”. VOX lleva semanas pidiendo al PP activar el artículo 102 de la Constitución y que Sánchez sea juzgado, precisamente, por traición. Un debate que el PP ha esquivado y en el que no quiere entrar Feijóo.
Lo que está saliendo de los informes del CNI y de la Policía avisando al gobierno de la invasión de Ceuta y que Pedro Sánchez ni nadie del gobierno hiciera nada, significa que Pedro Sánchez y todo el gobierno serán juzgados por traición.
— MÁR (@marodriguezb) September 9, 2026
Ayuso pide romper relaciones con Marruecos
Quien no ha sido muy prudente es Isabel Díaz Ayuso, que se ha alineado con VOX y ha llegado a pedir “romper relaciones” con Marruecos. De hecho, aprovechó el Debate sobre el Estado de la Región, celebrado esta semana, para hablar durante veinte minutos sobre la crisis de Ceuta: “Sánchez desclasificó documentos del CNI que le inculpan por no hacer nada ante el aviso de invasión de Marruecos. Veremos el recorrido judicial (…)No pueden ser más traidores”, sentenció la baronesa.
Ayuso habla de “traición” y atribuye a Sánchez un delito. Igual que el partido de Abascal. Algunos ven “desobediencia” a Génova 13, pero la explicación es más sencilla: ella está en su propia carrera, en su propia partida. Ayuso se enfrenta a las urnas en mayo de 2027 y no quiere depender de VOX. Quiere revalidar su mayoría absoluta y evitar entrar en el club de los populares que comparten Consejo de Gobierno con los de Abascal.

