Vox ha dado la consigna a sus consejeros en los gobiernos autonómicos que comparte con el PP: oposición frontal a cualquier reparto de los menores migrantes llegados a Ceuta. La formación de Santiago Abascal, que en 2024 rompió sus coaliciones precisamente por esta cuestión, descarta esta vez una ruptura con los populares y celebra estén “dispuestos a dar la batalla”.
Fuentes de la dirección del partido detallan a Artículo14 la hoja de ruta. Destacan que en los pactos de gobierno con el PP “está escrito oponerse a más repartos” de menores migrantes y avanzan están “preparando una batalla jurídica muy bien fundamentada”.
“La primera obligación del Estado es promover el retorno de los menores con sus padres o a las instituciones de Marruecos encargadas de velar por menores”, de modo que si el Ejecutivo “insiste en repartirlos sin emplear los medios necesarios en buscar el retorno, será él quien estará prevaricando, como queda claro en toda la legislación internacional”, aseguran en el entorno de Abascal.
Las mismas fuentes valoran “positivamente las primeras reacciones del PP” ante la crisis en Ceuta. Esto es, Abascal descarta por completo romper los gobiernos autonómicos como ocurrió en 2021. “El único partido que lleva años defendiendo la postura que dicta las leyes internacional y el puro sentido común, que los menores tienen que estar con sus padres, somos nosotros”, enfatizan en privado.
Así, en Vox ven un giro en el PP y se congratulan de ello. Y abren incluso la vía de negociar directamente con Marruecos, a través de sus consulados, “para devolver” a los menores migrantes si llegan a las comunidades en las que tienen asiento en los consejos de gobierno. “Lo hemos hecho con Mauritania en la Comunidad Valencia”, aseguran.
En este sentido, el secretario general del grupo parlamentario de Vox en el Congreso, José María Figaredo, aseguró públicamente que el PP comparte el rechazo al traslado de menores en las comunidades donde ambos partidos gobiernan en coalición: “Las conversaciones que hemos mantenido en los gobiernos es que se van a oponer”, afirmó en declaraciones a Cuatro, en las que también ha interpretado que el secretario general popular, Miguel Tellado, no está por aceptar el reparto.
Figaredo sostiene que los ejecutivos autonómicos van a “cumplir la ley”, que en su interpretación establece que “los menores no tienen que repartirse”, sino que “España tiene una obligación internacional de devolver a los menores con sus padres”. El traslado a la península, argumenta, solo retrasa “el tiempo para llevar a cabo esa devolución”. “El Gobierno sabe perfectamente lo que tiene que hacer que es devolverlos ya a Marruecos”, afirmó.
La gran diferencia con la crisis de 2024 está, según Figaredo, en quién decide. Entonces, los consejeros del PP avalaron en una conferencia sectorial con el Gobierno el reparto de 400 menores no acompañados, lo que precipitó la salida de Vox de los ejecutivos de coalición. Ahora, en cambio, “el reparto de menores se rige por un real decreto de 2025 en el que el Gobierno ha asumido de forma total la decisión del reparto”, excluyendo además “a los separatistas” de Cataluña y País Vasco. “La situación actual es diferente”, ha remachado el dirigente, que califica de “política ficción” cualquier hipótesis de ruptura porque “por el momento no hay orden de reparto”.
“Es un acto de guerra híbrida contra Europa”
Por su parte, el eurodiputado Jorge Buxadé señaló directamente al Gobierno en una reunión extraordinaria de la Comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo. Denunció que la ofensiva sufrida por Ceuta y Melilla “no es un episodio de inmigración ilegal, sino un acto de guerra híbrida contra Europa“.
Aseguró que más de 80.000 personas fueron lanzadas contra ambas ciudades en menos de 24 horas, en una operación coordinada por redes sociales y, según sostuvo, con la colaboración de las autoridades marroquíes. “¿De verdad creen que las mafias son capaces de movilizar de forma coordinada a 80.000 personas?”, se preguntó, antes de acusar a Pedro Sánchez de ser “un peligro existencial para Europa” y de “mentir deliberadamente” sobre lo sucedido, y de reprochar a Bruselas que su respuesta haya sido “ofrecer más dinero a Marruecos”.

