El Rey Felipe VI y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunieron este lunes en el que es su primer despacho del inicio del curso político, tras la crisis migratoria en Ceuta. Un despacho, programado en la agenda de ambos desde hace unas semanas, tal y como trasladan fuentes de Zarzuela a este periódico.
Una reunión que llega después de un nuevo episodio de tensión entre Moncloa y la Casa del Rey. En esta ocasión, por Ceuta. Este martes volverá a reunirse el Consejo de Seguridad Nacional y tampoco contará con la presencia del jefe del Estado, según pudo confirmar este periódico por fuentes gubernamentales. Y ello cuando aún no hay fecha oficial para su desplazamiento a la ciudad autónoma pese a que Pedro Sánchez aseguró este lunes que es pertinente que vaya.
Llamativa fue ya la ausencia del Rey en la primera reunión del Consejo de Seguridad Nacional con la que Moncloa decidió tomar el mando único de la crisis en Ceuta. Según fuentes gubernamentales, se trataba de una reunión “de trámite” y el Rey no pidió asistir. Esa ausencia llegaba después de que el ministro de Transportes, Óscar Puente censurara al Rey por fotografiarse con el periodista Javier Negre. “El jefe del Estado que tengo en mi cabeza no le tocaría ni con un palo”, criticó en sus redes.

En concreto, este lunes, el presidente del Gobierno pareció dejar la pelota en el tejado de la Zarzuela sobre si visitar ya Ceuta, cuando se cumple un mes desde el asalto masivo de más de 70.000 migrantes a la ciudad autónoma. “Existen argumentos y razones más que de sobra para que el Rey visite después de 20 años Ceuta y Melilla. Es lo que he compartido con el jefe del Estado y se hará”, dijo Pedro Sánchez en una entrevista en Cadena Ser.
Un desplazamiento que, de momento, continúa sin fecha, tal y como ha podido saber este diario por fuentes de Casa Real. No obstante, cabe recordar que esa hipotética visita depende en última instancia de La Moncloa. Y fuentes conocedoras de la relación entre monarca y presidente aseguran que si esa visita no ha tenido lugar es “porque Sánchez no ha querido”. Esas mismas fuentes denuncian que el Ejecutivo “lleva ocho años bloqueando al Rey en toda su acción exterior e interior”.
Tras la avalancha, fuentes de Zarzuela dejaron claro que el Rey quería ir a Ceuta. El propio presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, así lo transmitió a los medios.

En la citada entrevista, el presidente llegó a presumir de haber visitado las ciudades autónomas, al contrario que el Rey, que aseguró que llevaba 20 años reinando cuando ha cumplido 12 en el trono. “Llevo ocho años gobernando. ¿Cuántas veces ha ido el rey a Ceuta? No ha ido ninguna vez, ni con administraciones del PP ni del PSOE”..
“¿El Rey estaba a favor?”, se le preguntaba. “Eso tendrá que preguntarlo a Casa Real. Desde el Gobierno no hemos tenido ninguna complicación”, despachaba Sánchez. “Se dan las condiciones, los argumentos para que el jefe del Estado visite Ceuta”, insistía, pese a que ese desplazamiento depende de su autorización.
Desencuentros
Más allá de la fecha concreta de la visita del Rey a Ceuta, lo cierto es que, con sus palabras, Sánchez añadía un nuevo desencuentro a una lista abultada. Por ejemplo los Reyes sí decidieron asistir al funeral religioso por las víctimas del fatídico descarrilamiento de Adamuz, mientras que Pedro Sánchez no lo hizo.
Los hechos de Paiporta tras la DANA que asoló Valencia marcaron un punto de inflexión en las relaciones. Los monarcas aguantaron los momentos de tensión mientras Sánchez era evacuado. Después, el Ejecutivo no dudó en filtrar su malestar por esa visita. Fuentes conocedoras de la relación entre ambas instituciones creen que Sánchez “no perdona” al Rey que se quedara con los vecinos mientras él se iba por motivos obvios de seguridad.
Los incendios que asolaron a buena parte del país en 2025 son otro ejemplo que dejó en evidencia la distancia entre ambas instituciones. Don Felipe fue el primero en llamar a todos los presidentes autonómicos con fuegos activos y ambos se desplazaron por separado a los territorios afectados. “Sánchez con visitas cerradas y sin gente y el Rey con sus ciudadanos”, maliciaban en la oposición.
En 2024, durante la inauguración de la reapertura de la catedral de Notredame, la ausencia de los Reyes generó un nuevo revuelo mediático, azuzado por el malestar filtrado por Albares por no ser informado de la falta de representación española.
Cada vez menos fotos
Además, las apariciones públicas entre ambos se han ido distanciando en el tiempo. Sánchez y el Rey compartieron, eso sí, su habitual despacho privado el pasado a finales de julio en Marivent, Palma de Mallorca. Una fotografía que llegaba después de que ambos acudieron a la final del Mundial de Futbol. En junio, ambos recibieron al Papa León XIV en su visita a España. Este año, Sánchez y el Rey no compartieron la tradicional Pascua Militar porque el primero acudía a la reunión de la Coalición de Voluntarios sobre Ucrania.
Este nuevo elemento de tensión hizo al PP cargar tintas contra el Gobierno. El PP, en boca de su portavoz, Borja Sémper, exigió “respeto” para el Rey y que no se le “manoseara políticamente”. “Estamos absolutamente convencidos de que el deterioro institucional de este país debe parar y de que tenemos que defender y proteger las instituciones, entre ellas la Corona y la figura de Su Majestad el Rey”, avisó. En el principal partido de la oposición incluso insinúan que el Gobierno esté tratando de introducir en el ideario político el debate entre Monarquía y República, a las puertas de las elecciones generales. “No es un hecho aislado”.

