La borrasca Regina dejará lluvias de más de 50 l/m2 en ocho comunidades durante seis días seguidos

La borrasca Regina inaugura una semana de inestabilidad con levante, posibles lluvias y acumulados importantes en el Mediterráneo y el sur

Previsión del jueves 5 de marzo de 2026 - Sociedad
Mapa con las previsiones para el jueves 5 de marzo de 2026.
Meteored

España se asoma a una semana marcada por la inestabilidad, justo cuando arranca la primavera climatológica. Tras unos días de pausa relativa en la Península —mientras Canarias lidiaba con un episodio de DANA—, el Atlántico vuelve a empujar un escenario más propio de marzo: aire frío en altura, bajas presiones en superficie y un patrón capaz de encadenar varios días seguidos de chubascos, viento y mala mar. En el centro del mapa está la borrasca Regina, nombrada por el servicio meteorológico portugués (IPMA), que abre la puerta a un episodio de lluvias persistentes y, en puntos concretos, localmente intensas.

La clave no será tanto el promedio diario, sino la duración. La previsión apunta a un tramo largo de inestabilidad que puede estirarse cerca de una semana y que, según los modelos, dejaría acumulados por encima de 50 litros por metro cuadrado en un grupo amplio de territorios. Ese umbral —que en meteorología ya habla de un episodio “de verdad”— podría alcanzarse o superarse en Andalucía, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Región de Murcia, Comunidad de Madrid, Aragón y Cataluña, con el foco puesto en áreas del sur y la fachada mediterránea.

Qué es la borrasca Regina y por qué se comporta como una DANA

La borrasca Regina se define como una baja fría aislada, un sistema muy parecido a una DANA, con un reflejo más marcado en superficie bajo el núcleo de aire frío y la presencia de frentes alrededor del sistema. Esa combinación suele traducirse en un tiempo más imprevisible y en chubascos que pueden aparecer “a golpes”, con bruscos cambios de intensidad según se organicen las bandas de precipitación.

La evolución prevista sitúa a la borrasca Regina desplazándose desde el entorno del golfo de Cádiz hacia el Mediterráneo, con tendencia a acercarse al norte de África. Ese movimiento tiene un efecto directo en la Península: favorece un flujo de levante cargado de humedad en el este y el sur, un patrón clásico para disparar lluvias en la costa mediterránea y en zonas prelitorales y montañosas.

Dónde lloverá más: el Mediterráneo se lleva la peor parte

Entre el miércoles y el jueves, el escenario meteorológico se volverá más exigente. Con la baja aproximándose al mar de Alborán, se intensificarían los aguaceros en Andalucía y el arco mediterráneo, además de extenderse —de forma más irregular— a otras áreas. La borrasca Regina concentraría los núcleos más organizados en el sur y la costa mediterránea, con episodios que pueden ser localmente intensos.

La borrasca Regina dejará lluvias de más de 50 l/m2 en ocho comunidades durante seis días seguidos
Mapa con las previsiones para el sábado 7 de marzo de 2026.
Meteored

La previsión también deja una advertencia importante: a partir de la segunda mitad de semana podría entrar en juego un nuevo descuelgue de aire frío en altura, lo que aumentaría la incertidumbre y prolongaría la inestabilidad. Este tipo de situaciones mediterráneas pueden afinarse —o cambiar— con cada actualización, porque el comportamiento de estas bajas suele ser más errático que el de las borrascas atlánticas clásicas.

Aun así, los mapas de acumulados ya señalan zonas donde el episodio puede ser serio: se contemplan registros superiores a 100 l/m² en comarcas de la Comunidad Valenciana y Cataluña, además del Matarraña (Teruel), si el patrón termina encajando como apuntan los modelos.

Canarias, barro en el aire y temporal marítimo: el “pack” de la semana

La borrasca Regina no se queda solo en la Península. Canarias también aparece en el radio de acción, con chaparrones que pueden ser más intensos en el norte de las islas de mayor relieve, y con un contexto de viento y mala mar que AEMET ya viene señalando en sus avisos y comunicaciones.

Además, el episodio puede venir acompañado de polvo sahariano. Eso significa un detalle muy práctico para el día a día: riesgo de lluvias con barro en momentos concretos, reducción de visibilidad en algunas zonas y más suciedad acumulada en superficies exteriores. La escena es conocida: precipita poco, pero lo suficiente como para manchar coches, terrazas y cristales.

La borrasca Regina inaugura una semana de inestabilidad con levante, posibles lluvias y acumulados importantes en el Mediterráneo y el sur.
Una joven lucha contra el viento y la lluvia.
Jorge Zapata/EFE

Con el mar, la fotografía también es clara: el levante tiende a levantar oleaje en el Mediterráneo y el entorno del Estrecho, y el temporal marítimo puede ser uno de los elementos más incómodos de la semana, especialmente si el viento se refuerza en los momentos de mayor gradiente de presión.

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