Los nuevos ‘radares’ con inteligencia artificial que lo ven todo: detectan hasta el móvil escondido entre las piernas

Las nuevas cámaras de tráfico con IA detectan el uso del móvil y del cinturón incluso cuando el teléfono queda oculto a simple vista

Normativa de la DGT - Sociedad
Imagen de archivo de un control de alcohol y drogas de la Dirección General de Tráfico.
EFE/Wifredo García

Las carreteras españolas están comenzando a incorporar una nueva generación de sistemas de vigilancia capaces de observar mucho más que la velocidad a la que circula un vehículo. Las cámaras de alta definición combinadas con algoritmos avanzados permiten identificar algunas de las conductas que hasta ahora resultaban más difíciles de controlar automáticamente, como utilizar el teléfono mientras se conduce o viajar sin el cinturón de seguridad.

Los denominados popularmente radares con inteligencia artificial pueden incluso descubrir a un conductor que intenta evitar las cámaras manteniendo el teléfono fuera de la línea habitual de visión. Una prueba realizada este verano en Cataluña ha demostrado que la tecnología es capaz de detectar el móvil cuando se utiliza apoyado sobre la parte superior de las piernas.

Sin embargo, existe una diferencia importante. Técnicamente, estos dispositivos no son radares de velocidad. La propia Dirección General de Tráfico distingue entre los puntos de control de velocidad y los equipos automáticos destinados a detectar otras infracciones. Lo que está creciendo es una red de cámaras cada vez más sofisticada que amplía considerablemente la capacidad de vigilancia de las carreteras.

Una cámara capaz de descubrir dónde está el teléfono

El ejemplo más avanzado se ha probado durante junio y julio de 2026 en la A-2 y la AP-7. El Servei Català de Trànsit ha participado en un proyecto piloto basado en un carro-remolque móvil equipado con cámaras de alta definición y algoritmos de inteligencia artificial.

El objetivo era comprobar hasta qué punto estos sistemas podían reconocer comportamientos peligrosos en condiciones reales de circulación. Los resultados muestran hasta dónde puede llegar la tecnología: durante el estudio se detectaron más de 8.500 casos de utilización del teléfono móvil mientras se conducía.

Las cámaras identificaron tanto a quienes sostenían directamente el dispositivo con la mano como a conductores que lo utilizaban apoyándolo sobre la parte superior de las piernas. Esta segunda conducta resulta especialmente difícil de detectar mediante los sistemas tradicionales, ya que el teléfono puede permanecer oculto desde una perspectiva frontal.

Los datos obtenidos durante el ensayo indican además que entre el 3,6% y el 6,6% de los conductores observados podían estar utilizando el móvil. La prevalencia estimada alcanzó aproximadamente el 5% en el entorno periurbano de Cornellà de Llobregat, en la A-2, frente al 3,6% registrado en la AP-7.

La tecnología también reveló patrones horarios. El uso del móvil apareció con mayor frecuencia durante los días laborables y especialmente entre las 11.30 y las 15.30 horas.

También saben si llevas correctamente el cinturón

Radares con inteligencia artificial
Un agente de la Guardia Civil sancionando a un conductor.
EFE

Los llamados radares con inteligencia artificial tienen otra capacidad especialmente relevante: analizar cómo viajan los ocupantes del vehículo. Durante la misma prueba se identificaron alrededor de 4.500 casos de personas sin cinturón de seguridad o utilizándolo incorrectamente.

En este caso, el comportamiento era diferente al observado con los teléfonos. Las irregularidades aparecieron con mayor frecuencia en la AP-7, durante los fines de semana y especialmente en horario nocturno y de madrugada.

Por ahora, aquellas detecciones formaban parte de un estudio piloto y no se tradujeron automáticamente en miles de multas. Su finalidad era comprobar la eficacia del sistema y obtener información sobre determinados comportamientos al volante.

La DGT ya tiene 232 cámaras que utilizan inteligencia artificial

La utilización de esta tecnología tampoco se limita a Cataluña. La propia DGT reconoce que dispone de 232 cámaras con inteligencia artificial distribuidas por España para vigilar determinadas infracciones.

Estos equipos pueden identificar el uso del teléfono al volante, la falta de cinturón o de sistemas de retención infantil y determinadas irregularidades relacionadas con el número de ocupantes. También pueden reconocer una matrícula y cruzarla con las bases de datos correspondientes para detectar, por ejemplo, vehículos con la ITV caducada.

Eso no significa que un algoritmo imponga directamente una sanción. La tecnología permite realizar una primera selección de las imágenes y localizar posibles infracciones, pero posteriormente existe una revisión destinada a comprobar que la denuncia sea válida.

No todos los nuevos radares de la DGT utilizan IA

Radares con inteligencia artificial
Acumulación de tráfico en una zona controlada por radares.
EFE

La distinción resulta especialmente importante en agosto de 2026, porque la DGT acaba de ampliar también sus sistemas tradicionales de vigilancia de la velocidad. Este mes han entrado en funcionamiento cinco nuevos puntos de control en las provincias de Soria, Segovia y Albacete: uno fijo y dos radares de tramo que funcionan en ambos sentidos.

No existe, sin embargo, confirmación oficial de que esos nuevos cinemómetros sean radares con inteligencia artificial. La DGT mantiene diferenciados los dispositivos destinados a controlar la velocidad de las cámaras automáticas que buscan otro tipo de infracciones.

Lo que sí parece evidente es la dirección que está tomando la vigilancia en carretera. Las cámaras ya no se limitan a fotografiar un vehículo que supera un determinado límite. Ahora pueden observar el interior, reconocer conductas y analizar miles de imágenes mediante algoritmos. Incluso esconder el teléfono sobre las piernas puede dejar de servir para escapar de ellas.