Braden Peters, conocido en internet como Clavicular, tiene 20 años y acumula millones de seguidores entre TikTok, Instagram y plataformas de retransmisión. Ahora, su nombre vuelve a aparecer en los tribunales estadounidenses después de que las autoridades de Massachusetts presentaran cargos contra él por una presunta violación, por drogar a una persona con fines sexuales y por proporcionar alcohol a una persona menor de 21 años.
Los hechos que figuran en la causa se remontan al 23 de mayo de 2025 y habrían ocurrido en la vivienda de la familia de Peters en Chatham, en Cape Cod. Los cargos fueron presentados el pasado 8 de septiembre y la vista de lectura de cargos está prevista para el 14 de octubre ante el Tribunal de Distrito de Orleans. Peters no está detenido.
🚨 Clavicular says that he sometimes secretly removes his condom during sex after putting it on for a woman to see.
The practice is known as “stealthing” – and can constitute a sexual offence (even rape) depending on the jurisdiction.
Clav is currently facing rape and other… pic.twitter.com/bKG1OBC98A
— Gadget (@Gadget440) September 24, 2026
Según el informe policial, una joven que tenía 17 años cuando ocurrieron los hechos contó a los investigadores que había conocido a Peters a través de Instagram y que él le había pagado anteriormente por participar en vídeos relacionados con el ‘looksmaxxing’. La adolescente acudió a la vivienda familiar después de que Peters le ofreciera trasladarse hasta allí en un vehículo que él había solicitado.
La joven relató que durante una retransmisión recibió varias bebidas alcohólicas y que terminó encontrándose en un estado en el que, según su denuncia, no podía prestar consentimiento. El informe policial recoge, además, que Peters le habría indicado que dijera ante la cámara que tenía 18 años.
La acusación sostiene que, una vez terminada la retransmisión, Peters mantuvo relaciones sexuales con ella cuando no estaba en condiciones de consentir. Peters, por su parte, niega las acusaciones. Uno de sus abogados ha defendido su inocencia y su entorno ha cuestionado la forma en la que se ha presentado el caso. La presunción de inocencia se mantiene mientras el proceso judicial siga abierto.
¿Quién es realmente Clavicular?
Mucho antes de aparecer en una causa penal, Peters ya había conseguido convertirse en uno de los rostros más reconocibles de una de las comunidades más controvertidas de internet: el ‘looksmaxxing’.
El término hace referencia a una corriente digital centrada en maximizar el atractivo físico. Para algunos de sus seguidores puede limitarse a cuestiones como el cuidado personal, el ejercicio o la ropa. En sus versiones más extremas, sin embargo, la búsqueda de la perfección puede llegar a tratamientos, procedimientos y prácticas mucho más agresivos.
Clavicular se situó precisamente en ese extremo. Una de las prácticas de las que ha hablado públicamente es el llamado ‘bone smashing’, una técnica que consiste en golpearse deliberadamente determinados huesos de la cara con la intención de modificar su apariencia y conseguir una mandíbula más marcada.
Su contenido no se limitó a hablar de estética. Peters convirtió su propio cuerpo, sus relaciones, sus hábitos y sus polémicas en parte del espectáculo que ofrecía a sus seguidores. Sus retransmisiones en directo le permitieron construir una audiencia millonaria y transformar incluso los episodios más controvertidos de su vida en contenido.
La dimensión alcanzada por el fenómeno le llevó incluso hasta la moda. En junio de 2026 participó en un desfile durante la Semana de la Moda de París, mientras su popularidad seguía creciendo en redes.
Una obsesión llevada al extremo
El personaje construido alrededor de Clavicular se entiende mejor dentro de una cultura de internet que vincula el atractivo físico con el éxito social. El objetivo del ‘looksmaxxing’ es, en esencia, conseguir la mejor versión estética posible de uno mismo, aunque algunas de sus ramas han incorporado métodos extremos.
Peters ha hablado abiertamente de algunas de esas prácticas y de su propia experimentación con diferentes sustancias y procedimientos. Esa actitud de llevar los límites cada vez más lejos terminó formando parte de su identidad pública.
Precisamente esa mezcla de estética, provocación y retransmisión permanente fue la que convirtió a Clavicular en un fenómeno más allá de su comunidad inicial. Su nombre dejó de estar asociado únicamente a la mejora física para convertirse en sinónimo de polémica. Y en los últimos meses, los problemas han dejado de ser únicamente digitales.
Un año marcado por los problemas con la Justicia
La acusación de Massachusetts llega después de varios episodios que ya habían colocado al influencer en el foco judicial durante 2026. En febrero fue detenido en Scottsdale, Arizona, acusado de posesión de una identificación falsa, Adderall y un esteroide oral. Esos cargos fueron posteriormente retirados.
En marzo volvió a ser detenido en Florida por un supuesto episodio de agresión relacionado con una pelea entre dos mujeres. Las autoridades terminaron retirando también esos cargos.
Otro episodio tuvo como escenario los Everglades. Peters apareció en una retransmisión disparando contra un caimán que, según las informaciones publicadas, ya estaba muerto. El caso terminó con un acuerdo judicial por el que recibió seis meses de libertad condicional y trabajos comunitarios después de declararse no impugnador de los cargos relacionados con el disparo. Ahora, sin embargo, el asunto al que se enfrenta es de una naturaleza completamente diferente.
La demanda civil que ya señalaba a Peters
La acusación penal de Massachusetts coincide además en el tiempo y en determinados elementos con una demanda civil presentada en Florida en abril por una creadora de contenido que entonces tenía 18 años. La joven, conocida en redes como Alorah Ziva, sostuvo que había conocido a Peters cuando todavía era menor y que este le había pagado para participar en vídeos de ‘looksmaxxing’.
En la demanda aseguró que posteriormente acudió a la vivienda familiar de Peters en Cape Cod y que allí recibió varias bebidas alcohólicas hasta quedar, según su versión, incapacitada para consentir. También afirmó que Peters mantuvo relaciones sexuales con ella en esas circunstancias.
La demanda incluía además otra acusación especialmente llamativa: la joven afirmó que Peters le había inyectado sin consentimiento Aqualyx, una sustancia utilizada para disolver grasa y que no está aprobada por la FDA, durante una retransmisión en directo. Peters ha negado las acusaciones y sus abogados han anunciado que defenderán su posición por la vía judicial.
Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.

