El Comité de Crisis contra la violencia de género se reúne este miércoles lejos de Madrid. Por primera vez lo hará en Sevilla. Andalucía se ha convertido este año en uno de los principales focos de preocupación por los asesinatos machistas y el Ministerio de Igualdad ha decidido trasladar hasta allí una reunión concebida precisamente para intentar responder a una pregunta: qué ocurrió antes de cada crimen y qué puede hacerse para evitar el siguiente.
Diez mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en Andalucía en lo que va de 2026. Son diez de los 37 crímenes machistas confirmados en toda España. Y dentro de la comunidad hay una provincia que preocupa especialmente: Málaga, donde se concentran seis de esos asesinatos.

Andalucía, en el centro de la preocupación
La comparación con la población permite dimensionar mejor lo que está ocurriendo. Andalucía alberga alrededor del 17,5% de la población española, pero concentra aproximadamente el 27% de los asesinatos machistas registrados este año. Su peso en los crímenes está, por tanto, cerca de diez puntos por encima de lo que representa demográficamente en el conjunto del país.
La concentración es todavía más llamativa en Málaga. Seis de los diez asesinatos registrados en Andalucía se han producido en esta provincia. Una sucesión de crímenes que llevó a la ministra de Igualdad a desplazarse a Málaga y que está detrás de la decisión de celebrar el Comité de Crisis en territorio andaluz.
El pasado viernes, el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, reunió a los responsables de las unidades contra la violencia de género de las ocho subdelegaciones provinciales para preparar el encuentro de este miércoles. “Los casos de violencia machista son una realidad inaceptable que nos obliga a actuar con contundencia”, afirmó Fernández.
Qué busca un Comité de Crisis
El Comité de Crisis no se limita a contabilizar asesinatos. Su función es reconstruir qué ocurrió antes de que una mujer fuera asesinada y estudiar la respuesta que recibió de las distintas instituciones, en aquellos casos en los que existió algún contacto previo con el sistema.
Se analiza si había denuncias, medidas de protección o valoraciones policiales de riesgo; si la mujer había acudido a servicios sanitarios, sociales o asistenciales; qué decisiones judiciales se habían adoptado y qué información tenían las distintas administraciones.

También se estudian aquellos casos en los que la violencia permaneció completamente fuera del radar institucional. La detección se convierte entonces en una de las cuestiones fundamentales: cómo llegar a las mujeres que están sufriendo violencia pero no denuncian y que, por tanto, no aparecen en los sistemas específicamente diseñados para protegerlas.
Los comités se activan ante repuntes de asesinatos —se considera que existe uno cuando se producen cinco o más feminicidios en un mes— o cuando concurren circunstancias de especial relevancia. En ellos participan, además del Ministerio de Igualdad, representantes de otros departamentos como Interior o Sanidad, Fiscalía, el Consejo General del Poder Judicial, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y las comunidades autónomas afectadas.
El Ministerio de Igualdad puso en marcha en agosto un sistema específico para controlar el cumplimiento de las medidas acordadas en estas reuniones. La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género había recopilado entonces 74 recomendaciones, agrupadas en nueve categorías, e identificado qué administración u organismo era responsable de llevar a cabo cada una.
Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.

