RTVE ha iniciado el rodaje de Lorca, las horas perdidas, un documental que reconstruirá el asesinato de Lorca cuando se cumplen 90 años de la muerte del poeta granadino. La producción abordará uno de los episodios más simbólicos y dolorosos de la historia contemporánea española mediante una fórmula poco habitual en el tratamiento televisivo de la memoria histórica: el lenguaje del true crime.
El proyecto, producido por RTVE en colaboración con El Rugido Producciones, combinará recreaciones dramatizadas, testimonios de historiadores e investigadores, documentación y material de archivo. Su objetivo no será únicamente recordar la figura literaria de Federico García Lorca, sino reconstruir las horas que rodearon su detención y ejecución en los primeros compases de la Guerra Civil.
El documental tratará de acercar al gran público un crimen histórico que todavía conserva zonas de sombra. La muerte de Lorca ha sido estudiada durante décadas, pero continúa rodeada de preguntas sobre las circunstancias exactas de su arresto, los responsables directos, el lugar de enterramiento y la cadena de decisiones que condujo al fusilamiento.
Un true crime histórico sobre el asesinato de Lorca
Lorca, las horas perdidas utilizará recursos propios del true crime, un género asociado habitualmente a investigaciones criminales contemporáneas, desapariciones, pruebas documentales y reconstrucciones de casos abiertos. En este caso, RTVE traslada esa estructura narrativa al pasado para abordar el asesinato de Lorca desde una perspectiva histórica.
La elección del formato no es menor. El true crime permite ordenar los hechos, identificar protagonistas, señalar contradicciones y mantener la atención del espectador en torno a una pregunta central: qué ocurrió realmente durante aquellas últimas horas.
El riesgo de este enfoque sería convertir una tragedia política y cultural en simple entretenimiento. Por eso RTVE insiste en que el documental combinará un lenguaje audiovisual contemporáneo con rigor histórico. La clave estará en mantener el pulso narrativo sin simplificar la complejidad de la represión franquista ni reducir a Lorca a la condición de víctima célebre.
Ángel Ruiz vuelve a interpretar a Federico García Lorca
El actor Ángel Ruiz será el encargado de dar vida a Federico García Lorca en las recreaciones del documental. No será la primera vez que se acerque al poeta. Ya lo interpretó en El Ministerio del Tiempo, una de las series más recordadas de RTVE, y volvió a encarnarlo posteriormente en Ena, ficción histórica dirigida por Javier Olivares.
Su presencia aporta continuidad a una imagen televisiva de Lorca que el público de RTVE ya reconoce. En Lorca, las horas perdidas, sin embargo, el contexto será muy distinto. El actor no participará en una ficción de viajes temporales ni en una serie coral de época, sino en una reconstrucción centrada en los momentos finales del escritor.
Las recreaciones permitirán poner rostro y cuerpo a unos hechos reconstruidos a través de testimonios, documentos y archivos. El desafío interpretativo será evitar el artificio y sostener una figura histórica convertida, desde hace décadas, en mito cultural y símbolo de una España truncada.
Las preguntas que siguen abiertas casi un siglo después

Federico García Lorca fue detenido en Granada en agosto de 1936 y fusilado poco después por las fuerzas sublevadas. Su cuerpo nunca ha sido localizado con certeza. Esa ausencia física ha contribuido a convertir el asesinato de Lorca en una herida abierta dentro de la memoria democrática española.
El documental reconstruirá los acontecimientos que rodearon la detención y ejecución del poeta, pero también analizará las hipótesis que han permanecido vivas durante décadas. La investigación histórica ha señalado factores políticos, personales, sociales y culturales que se cruzaron en su persecución.
Lorca no fue únicamente un escritor asesinado. Fue una de las voces centrales de la literatura española del siglo XX, autor de Bodas de sangre, Yerma, La casa de Bernarda Alba o Romancero gitano. Su muerte temprana, a los 38 años, interrumpió una obra que seguía en plena expansión.
La fuerza del caso reside precisamente en esa doble dimensión: crimen concreto y símbolo colectivo. Lorca representa a las víctimas de la violencia política, pero también a la cultura perseguida, al talento destruido y a las vidas que la Guerra Civil dejó sin futuro.
Memoria histórica, archivo y televisión pública
RTVE plantea Lorca, las horas perdidas como una investigación que trasciende la biografía del escritor para convertirse en un relato sobre la memoria histórica y la Guerra Civil. Esa dimensión resulta esencial en un momento en el que el audiovisual se ha convertido en una herramienta decisiva para transmitir el pasado a nuevas generaciones.
El uso de material de archivo permitirá situar el caso dentro de su contexto histórico. Los testimonios de especialistas deberán aportar las claves necesarias para distinguir hechos documentados, interpretaciones razonables e incógnitas que siguen sin respuesta definitiva.
La producción llega además en un aniversario especialmente significativo. En 2026 se cumplen 90 años del fusilamiento de Lorca, una fecha que previsiblemente reactivará homenajes, estudios, exposiciones y nuevas aproximaciones a su figura.
El valor del documental dependerá de su capacidad para unir emoción y precisión. Lorca no necesita ser mitificado de nuevo para resultar conmovedor. Basta con contar bien las horas que precedieron a su asesinato, recordar lo que se sabe, reconocer lo que aún se ignora y explicar por qué su muerte sigue interpelando a la España actual.
Un relato para volver a mirar una herida española
Lorca, las horas perdidas no tiene todavía fecha de estreno anunciada, pero su rodaje ya sitúa a RTVE dentro de los proyectos audiovisuales que marcarán el aniversario del poeta. El documental se suma a una larga tradición de investigaciones, libros, obras teatrales y películas que han intentado reconstruir el final de Federico García Lorca.
La novedad está en la mirada. Al utilizar las herramientas del true crime, la cadena pública busca conectar con espectadores acostumbrados a relatos de investigación, pero aplicando ese código a un crimen que pertenece a la historia colectiva.
Noventa años después, el asesinato de Lorca continúa siendo una pregunta que España no ha terminado de cerrar. RTVE intentará volver a esas horas perdidas no solo para reconstruir un caso, sino para recordar que la memoria no consiste únicamente en mirar atrás. También obliga a preguntarse qué hacemos, todavía hoy, con aquello que permanece sin resolver.

