Hay pocas noches en las que un museo deja de parecer un museo para convertirse casi en otra cosa. La Noche de los Museos tiene precisamente algo de eso: familias recorriendo galerías a medianoche, adolescentes entrando por primera vez en un museo contemporáneo, conciertos improvisados junto a cuadros históricos, performances, visitas teatralizadas y colas larguísimas frente a edificios que normalmente asociamos al silencio o a la solemnidad. Durante unas horas, el arte abandona parte de su liturgia habitual y se mezcla con la ciudad.
España vuelve a sumarse este fin de semana a la celebración internacional impulsada por el Consejo Internacional de Museos con una programación especial que incluye entrada gratuita, horarios ampliados y actividades extraordinarias en algunos de los grandes museos del país. El lema de este año, “Museos uniendo un mundo dividido”, pone el foco en el papel de estas instituciones como espacios de encuentro, memoria y diálogo cultural.
En Madrid, el gran epicentro volverá a ser el llamado Triángulo del Arte, formado por el Museo del Prado, el Museo Reina Sofía y el Museo Thyssen-Bornemisza. Los tres ampliarán horarios y abrirán gratuitamente parte de sus colecciones y exposiciones temporales.

El Prado volverá a convertirse en uno de los lugares más concurridos de la noche madrileña. La pinacoteca permitirá recorrer hasta entrada la noche algunas de las obras más emblemáticas de Francisco de Goya, Diego Velázquez o El Bosco, además de sus exposiciones temporales y actividades especiales vinculadas a recorridos comentados y propuestas educativas.
Muy cerca, el Reina Sofía apostará nuevamente por una programación más híbrida y contemporánea, mezclando arte, música y mediación cultural. El museo mantendrá acceso gratuito a sus colecciones —incluido el Guernica de Pablo Picasso— y reforzará actividades relacionadas con la creación sonora y las visitas temáticas. En años anteriores el museo organizó conciertos maratonianos junto a Radio 3 y este año volverá a incluir programación musical y recorridos especiales centrados en perspectivas feministas y arte contemporáneo.
El Thyssen-Bornemisza, por su parte, volverá a jugar con esa mezcla entre pintura clásica y cultura pop que ha marcado parte de su estrategia reciente. El museo mantendrá acceso nocturno gratuito y actividades relacionadas con nuevas lecturas de su colección permanente, donde conviven maestros antiguos y artistas del siglo XX.

La Comunidad de Madrid ha extendido además la programación a otros espacios culturales menos masificados pero especialmente activos durante esta celebración. La Casa Museo Lope de Vega ofrecerá rutas teatralizadas por el Barrio de las Letras, mientras el Museo CA2M reforzará su programación de arte contemporáneo con acceso libre a varias exposiciones temporales.
En Barcelona, la noche tendrá también un fuerte protagonismo contemporáneo. El MACBA abrirá hasta medianoche y sumará performances, visitas comentadas y actividades vinculadas a sus exposiciones temporales. El museo lleva años convirtiendo la Noche de los Museos en una de las grandes citas culturales de la ciudad, especialmente para público joven.
También participarán el Museu Nacional d’Art de Catalunya, el Museu Picasso, el CCCB y la Fundació Joan Miró, que combinarán acceso gratuito con conciertos, talleres familiares y programación audiovisual.
En Bilbao, el Museo Guggenheim Bilbao volverá a ser uno de los grandes reclamos turísticos de la noche. El museo ampliará horario y organizará visitas especiales a sus exposiciones temporales, además de intervenciones musicales y experiencias inmersivas dentro del edificio diseñado por Frank Gehry.

Mientras tanto, el IVAM en Valencia reforzará su apuesta por la creación contemporánea y el diálogo entre disciplinas con actividades nocturnas y recorridos especiales por sus colecciones de arte moderno.
En Sevilla, espacios como el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo o el Museo de Bellas Artes de Sevilla ofrecerán también programación gratuita, visitas especiales y actividades familiares.
La dimensión digital y performativa crecerá además este año en muchos centros. Varios museos incorporarán experiencias de realidad virtual, instalaciones inmersivas y recorridos interactivos diseñados para atraer a un público más joven acostumbrado a consumir cultura desde redes sociales y pantallas.
Pero lo más interesante de la Noche de los Museos siga siendo otra cosa: la posibilidad de cambiar temporalmente la relación emocional con estos espacios. Durante unas horas, el museo deja de ser únicamente un lugar de contemplación individual para convertirse en experiencia colectiva. Se conversa más, se fotografía más, se escucha música, se entra sin miedo y sin demasiados protocolos.
