Disney+ prepara una transformación de fondo. La plataforma, que nació como el gran escaparate de películas y series de Disney, Pixar, Marvel, Star Wars, National Geographic y otros sellos de la compañía, quiere dejar de funcionar solo como un servicio de streaming para convertirse en el gran centro digital de todo el universo Disney. La idea es que pase a ser el punto de entrada principal para la relación entre la compañía y sus fans.
El movimiento ha sido defendido por Josh D’Amaro, nuevo consejero delegado de Disney, durante la presentación de resultados de la compañía. Su planteamiento es ambicioso: que Disney+ no sea únicamente una aplicación para ver contenido, sino un espacio donde confluyan entretenimiento, deporte, parques temáticos, experiencias interactivas, videojuegos, comercio y nuevas formas de relación con las franquicias de la empresa.
D’Amaro resumió esa visión con una frase muy clara: “Disney+ se convierte en el principal punto de encuentro entre Disney y sus seguidores. El lugar donde todo confluye”.
Disney+ quiere ser mucho más que una app para ver series
El cambio responde a una realidad cada vez más evidente en el negocio del streaming. El mercado se ha llenado de plataformas, los usuarios rotan sus suscripciones con más facilidad y las compañías necesitan ofrecer algo más que un catálogo amplio para retener al público. En ese contexto, Disney+ quiere convertirse en una especie de puerta de entrada a todo lo que Walt Disney representa como marca.
La compañía trabaja sobre la idea de una aplicación más integrada. Según las informaciones publicadas en Estados Unidos, los ejecutivos de Disney han estudiado la posibilidad de unir Disney+ con otras aplicaciones del grupo, como las vinculadas a Disneyland Resort o Disney Cruise Line Navigator, en una plataforma más amplia. Internamente, el concepto se ha descrito como una posible “súper aplicación”. Aunque las conversaciones estarían todavía en una fase temprana.
Eso significa que el usuario podría entrar en Disney+ no solo para ver una película de Marvel o una serie de Star Wars, sino también para planificar una visita a un parque, acceder a servicios relacionados con cruceros, descubrir productos, participar en experiencias digitales o conectar con contenidos personalizados. La plataforma dejaría de ser un escaparate cerrado para convertirse en un ecosistema.
El equivalente digital de los parques temáticos

La comparación más reveladora es la que vincula Disney+ con los parques temáticos. Para Disney, sus parques han sido durante décadas el gran centro físico de la experiencia de marca. Allí conviven personajes, tiendas, atracciones, hoteles, restaurantes y relatos. La nueva estrategia plantea que la app pueda cumplir un papel parecido en el entorno digital.
D’Amaro ha defendido que la plataforma debe actuar como un centro digital capaz de conectar entretenimiento, deportes y experiencias. La lógica es sencilla: si los parques son el lugar físico donde el público vive Disney, Disney+ podría convertirse en el lugar virtual donde el usuario mantiene una relación permanente con la compañía.
Este enfoque encaja con la trayectoria del propio D’Amaro, que antes de llegar a la dirección ejecutiva de Disney estuvo muy vinculado al área de experiencias, parques y productos de consumo. Su nombramiento como CEO se hizo efectivo en marzo de 2026, tras la salida de Bob Iger de la primera línea ejecutiva.
Juegos, deporte, parques e inteligencia artificial

La transformación de Disney+ también pasa por integrar áreas que hasta ahora funcionaban con más independencia. El objetivo no es solo juntar servicios, sino construir una relación más amplia con el usuario. En esa hoja de ruta aparecen el deporte, la personalización, los videojuegos, los parques y la inteligencia artificial.
Uno de los pilares será la alianza de Disney con Epic Games. D’Amaro ha explicado que Disney+ puede funcionar como el centro, pero necesita “radios” que lo conecten con otros espacios digitales. Epic, en ese sentido, ofrece un entorno interactivo y nativo del videojuego para llegar a audiencias jóvenes a las que Disney no controla directamente desde sus propias plataformas.
La compañía también contempla nuevas formas de contenido, experiencias más personalizadas y una mayor integración con ESPN. No se trata solo de que el usuario consuma más horas de vídeo, sino de que permanezca más tiempo dentro de un universo conectado. Para Disney, esa relación directa con el fan es uno de los activos más valiosos de los próximos años.
